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Vislumbrando el milagro colombiano

sábado, febrero 10, 2007

LA PROPIEDAD

Ayer viernes nuestro penoso Pravda verdaderamente se lució en sus columnas de la página editorial. Por una parte Rudolf Hommes salió con una diatriba contra el «retrovisor», obviamente orientada a criticar al presidente, que hace dudar si el ex ministro no habría hecho mejor dedicándose a escribir versos. Lástima que los portavoces de los paramilitares no estén atentos, porque de otro modo podrían usar semejantes «argumentos», aunque es de temer que hasta a ellos la acusación contra Willy Brandt por haber luchado contra Hitler les resultaría intolerable.

Buenas maneras

______Eduardo Posada Carbó no se queda atrás y escoge el lenguaje como tema de sus puyas, soprendentemente contra Uribe: hay que tener cuidado con las palabras. Ninguna atención le merece el hecho de que se acuse al Estado de matar fuera de combate a unas ocho mil personas en los últimos cuatro años o que Gustavo Petro sugiera que es el presidente quien amenaza a su familia (por medio del expediente... colombiano de dar a entender que conversando con él se va a acabar el problema, pues ante tanta impunidad, ¡ocho mil personas!, no hay nada que hacer aparte de «pedir cacao»). Dios mío, de repente me quedo pensando si Posada Carbó no estará ocupado en alguna otra cosa y no habrá dejado un piloto automático respondiendo «sosiego», «moderación», «circunspección»...

Se dice pronto, ¡seiscientos mil!

______No podía faltar el inolvidable Santos Molano, buen ejemplo de la condición moral de nuestra oligarquía: a partir de imágenes con las que todo lector se pone de su parte, el hombre avanza hacia una diatriba contra Bush, al que le endilga la muerte de 600.000 iraquíes, sin ocultar por supuesto la nostalgia por el régimen de Sadam y obviamente sin perder el tiempo recordando que la mayoría de los muertos lo son a manos de los antiguos torturadores del régimen añorado, aliados con los hermanos antiyanquis de Al Qaeda. La cifra de muertos la obtuvo el prócer leyendo a William Ospina. Es que se trata de prensa colombiana. ¿Qué se le va a hacer?

Nuestra Bavaria

______Pero sobre lo que quiero escribir un post es sobre otros dos artículos. Mauricio Pombo llama a dejar la obsesión sobre el tema de la parapolítica, que le parece que puede estar sirviendo para tapar otros hechos, como... como... ¡el fraude fiscal de Santodomingo en la venta de Bavaria! El argumento del columnista provenía de leer un artículo de la nunca bien ponderada economista Cecilia López Montaño, artículo cuya base jurídica se condensa en dos sintagmas admirables y al mismo tiempo concluyentes: «según se habló» y «muchos columnistas escribieron». Hay que hacer un esfuerzo para entender la especificidad colombiana, aquí en los blogs «hablamos mierda» unos desadaptados mientras que esa señora era directora de Planeación Nacional.

Tierra y conflicto

______La palma en lo que concierne a inteligencia (dicho sin sarcasmo, claro) se la lleva Antonio Navarro Wolf, cuyo artículo resulta extrañamente emparentado con el de López Montaño. No sólo en cuanto a la noción que exhiben del derecho de propiedad sino también en el cinismo con que se hace propietarios a los lectores de lo ajeno para tener apoyo a fin de defender... ¡A los supuestos expropiables! Claro que Navarro de paso explica que la solución al conflicto armado pasa «obligatoriamente» por una «Reforma rural integral», claro, si es que las FARC son los campesinos pobres que se rebelaron contra la oligarquía y enarbolaron las banderas marxistas y leninistas de la justicia social. Y naturalmente la democracia ¿qué va a pintar ahí? La solución pasa «obligatoriamente» por lo que Navarro diga. Y si ahora que están a punto de cumplirse cinco años del Caguán pensamos en todo lo que estaba dispuesto el gobierno de Pastrana a conceder a las FARC, naturalmente, de lo que no era suyo, nos quedamos pensando en la cantidad de cosas obligatorias que deberemos cumplir para que Navarro pida a las FARC que dejen de matar y si no tiene un poco más de lógica hacer respetar las leyes y los derechos de las mayorías que votan.

Ingratitud

______
Los de País Bizarro somos gente honrada, pero si mañana se reparte entre todos lo que hemos contribuido a engrandecer con nuestras ingestas de cerveza, pues allá caeremos a pedir nuestra parte. No tendremos sentimiento de culpa porque a diferencia de la señora López Montaño, no estamos ligados a partidos que se han beneficiado de la generosidad del magnate, generosidad que resultaba un poco obsesiva cuando poseía por ejemplo Caracol Radio, y que deja qué pensar cuando se leen las columnas de El Espectador. ¡Qué ingratitud, doña Cecilia! Es que usted nos hace a todos propietarios de una empresa que según la ley vigente era de Santodomingo, el cual siempre contó con toda clase de apoyos por parte de su partido, no para vender su propiedad cuando le diera la gana, sino para pagar menos IVA por la cerveza y para muchas otras cosas que los expertos podrían enumerar. No tiene sentido replicar que sólo se habla de los impuestos de esa venta, porque ésa es una cuestión jurídica sobre la que poco pueden decir las nutridas cohortes de envidiosos que usted con sus protestas puede reclutar, y en la que seguramente tendrán razón los contratantes, pues para eso pagan abogados que acomoden sus pretensiones a la ley.

Paradojas

______
Pero es que la paradoja sólo es aparente: la señora López exhibe su descontento con Santodomingo sabiendo muy bien que no debe ningunos impuestos, sólo que halaga ese viejo orden moral al que se afilian la mayoría de los colombianos que leen la prensa, según el cual la propiedad es una apariencia. En los documentos legales sí que es una realidad, en los artículos de prensa se vuelve una apariencia porque así se obtiene reconocimiento por parte de esa clase de seres humanos. ¡Una valiente economista que se pone contra los empresarios! Pero es que... lo mismo, lo mismo, lo mismo ocurre con Navarro Wolf. Para que haya reforma agraria tal como ellos la conciben tiene que resultar imposible vencer a las FARC, que es lo que pretenden, y eso significaría el fin de la democracia, pero como no cuesta nada convertir a los lectores en generosos propietarios de la tierra dispuestos a dársela a los menesterosos, pues ahí tienen a otro héroe cívico. ¿No es lo propio del corazón justo estar contra los empresarios y terratenientes? Por supuesto, uno no se explica cómo los han dejado poseer empresas y tierras, y los demás enriqueciéndolos en las tabernas. Eso no puede seguir así.

¿Cuáles paradojas?

______La labor de ciertos políticos consiste en interpretar la angustia popular por el hecho de que los que tienen de todo y pueden permitirse vivir sin trabajar son otros, y si no hubiera ninguna amenaza a las libertades sería muy bueno que gobernaran para que la gente se diera cuenta de los primores que les traen esos justicieros. Ya puede volverse una macro de este computador: los-países-donde-no-hay-miseria-son-aquellos-que-se-dedicaron-a-trabajar-respetando-la-propiedad-y-el-marco-legal. Pero el lector siempre podría pensar que aun aceptando eso, es deseable que el Estado esté más bien con los pobres que con los grandes propietarios y no les permita a éstos jugar con ventaja para hacerse más ricos a costa de la pobreza ajena. Ya tenemos a una persona afín a nosotros y proclive a la reducción de las desigualdades. Eso es lo que queremos que prolifere en Colombia, personas razonables y honradas. Navarro y los suyos no lo son, ellos, igual que López Montaño, claman por despojar a los terratenientes en un futuro remoto, cuando se renuncie a combatir a las FARC y cuando los terratenientes afines tendrán en el poder político una buena compensación. ¿No me creen?

Subsidios y TLC

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Porque los terratenientes desde el punto de vista de los valores occidentales no cometen ningún crimen en poseer tierras, pero el hecho de que la legislación y las políticas les permitan una ventaja enorme para vender las cosas a un precio superior sí resulta inadmisible. ¿Quiénes creen ustedes que defendían y aún defienden los aranceles agrícolas gracias a los cuales la comida le resulta más cara a los pobres en Colombia? ¿Y los subsidios? Se pueden dar muchas vueltas alrededor de lo mismo, siempre hay una forma según la cual la rueda en Colombia tiende a ser triangular y los ángulos rectos son los de ciento ochenta grados, pues forman una línea recta. Claro que no faltará el avispado que nos recuerde que los estadounidenses subsidian su agricultura, pero es precisamente porque son ricos, porque la mayoría de su población no vive en la pobreza y ese sector de la producción se hundiría ante la competencia de países con mano de obra más barata.

El campo y la ciudad

______Supongamos que alguien divide los seres humanos entre creacionistas y evolucionistas, algún conocimiento de biología o de física más bien lo tiende a incluir a uno en el campo de los evolucionistas, y aun en el de los ateos. Lo que resulta problemático es que millones de personas creen que la adhesión al evolucionismo o al ateísmo les da un gran conocimiento, o mejor dicho, las exime de buscar datos precisos sobre otros temas, aun sobre temas relacionados. Esa actitud partidista contamina sin cesar la opinión, a todas horas uno se encuentra con entendidos en la historia de Irak o en el cambio climático que como mucho han leído dos párrafos sobre esos temas, pero que opinan con una seguridad infalible: están contra Bush, están en el bando correcto. Casi sin excepción, esa clase de personas, cuando tienen muy poca relación con Colombia, están a favor de las FARC, del mismo modo que en Colombia están a favor de ETA, y hablan con temible propiedad de las esperanzas de paz que abrió Zapatero y con mucho rencor contra el PP, del que han oído hablar una o dos veces, por no colaborar. Lo mismo pasa con los asuntos del campo: afectan sólo remotamente a los doctores urbanos, que tienen menos problemas de conciencia poniéndose de parte de los pobres y del reparto de la tierra que analizando a fondo la situación. De ahí eso tan natural de creer que las tropas financiadas y armadas por los soviéticos y cubanos son los pobres rurales que no han encontrado tierra, o que el reparto de la tierra efectuado por unos bandidos va a resolver la pobreza. ¿Quién va a perder el tiempo explicando que eso ya se hizo, por ejemplo en el gobierno de Velasco Alvarado y ahora en el de Chávez, y que no ha resuelto nada, y que los países ricos no han hecho nada parecido? Ellos están entre los buenos, no van a perder eltiempo pensando.

Repartir la riqueza

______Cada vez que oímos amargos gemidos por lo desacostumbrado de lo que escribimos aquí se nos hincha la vanidad, nos sentimos singulares y audaces, y como el desprecio es tan unánime pues más genetianamente aceptamos los insultos como pétalos. Es que esa rabia que da la propiedad de la tierra no corresponde como creen los mamertos («doctores») a un sentimiento caritativo de comprensión con los pobres, ni siquiera a la envidia respecto de los ricos, sino a un atavismo: el mundo que el catolicismo conserva congelado en su modelo moral era un mundo sin propiedad privada de la tierra: Roma. Si no, ¿por qué las medidas más elementales de contención de la desigualdad económica jamás se les ocurren a los buenos? ¿Cómo es que no han pedido que se elimine la exención del 25 % de las rentas salariales, al menos para las que son superiores a cuatro salarios mínimos? ¿Por qué no apoyaron la propuesta del referendo de 2003 de limitar la pensión máxima de origen estatal a 25 salarios mínimos? ¿Por qué no proponen aumentar la tasa que se aplica sobre la renta de todas las personas ricas o limitar el sueldo de los congresistas y magistrados y las innumerables ventajas inicuas de su clientela sindical? Claro, los ganaderos que pretendían despojar con la guerrilla son sus enemigos y por eso quieren expropiarlos, pero respecto de sus propias rentas, que no proceden del trabajo sino de la presión sobre el Estado, a menudo armada, son de lo más respetuosos. Su propuesta sólo es la vieja política colombiana: robar al enemigo, y para eso se disfrazan de amigos de los pobres. No cuesta nada. Sobre todo, no cuesta nada buscar partidarios ocultando el verdadero juego.

lunes, octubre 16, 2006

¡RICO LUCHAR CONTRA LA POBREZA!

Si la reflexión sobre las causas de la pobreza y la forma de remediarla no tuvieran ninguna utilidad tampoco valdría la pena tener un blog dedicado a ese tema. ¿Se puede encontrar alguna relación entre la visión predominante en Colombia, particularmente entre los sectores influyentes, y la condición económica de la mayoría? Digamos que es la tesis que hemos defendido en este blog, la de que el atraso y la miseria son el producto de determinados rasgos de nuestra cultura y de nuestra organización social que se podrían superar si fuera posible transformar éstas.

Subir los sueldos

______En consecuencia, esa guerra cultural, esa campaña por la crítica y el sentido común que desde nuestra discretísima trinchera hemos emprendido parte de la aspiración de llegar a tener algún impacto en las mentes. Y de algún modo presupone que en lo que se dice y se publica se pueden encontrar las causas de los problemas. Ya en muchas ocasiones hemos tratado de demostrar de qué manera el discurso predominante tiende a persuadir a quienes lo oyen o leen para que piensen que la solución a la pobreza es subir los sueldos, como alegremente proclamaba la señora que terminaría encabezando la lista al Senado del partido llamado liberal. Ojalá no haya que detenerse a explicar que sus lectores y votantes son sobre todo empleados del Estado, cuya estabilidad laboral y cuyo sueldo no dependen del mercado sino de la buena voluntad de los gobernantes: que precisamente esos hermosos aumentos son la causa de la miseria de la mayoría.

Ciencia y moral

______Lo que pasa es que un pensamiento que permita elaborar propuestas para vencer la pobreza se encuentra siempre con el predominio de la mala fe, pues el rasgo cultural que genera la pobreza, perdón por repetirlo tanto, es el parasitismo derivado de las inercias atávicas en que vive la sociedad, y la incapacidad de reconocerlo determina la costumbre de mentir, que de algún modo es el tema de este post. Es decir, en lugar de pensar en combatir la pobreza la mayoría de los comentaristas la utiliza para promover su interés, que en la mayoría de los casos corresponde precisamente a ese parasitismo. La retórica de los egresados de las universidades colombianas es tan tristemente unánime que hoy le reproché a un comentarista del blog de Alejandro Gaviria que usara tantos nombres y participara en tantos blogs con el mismo discurso.

Comunismo versus capitalismo

______
Una persona menor de treinta años tendrá problemas para entender que esa retórica unánime es sólo la persistencia de la utopía comunista, ahora reforzada en su capacidad de generar esperanzas por el éxito de Chávez y Evo Morales, que aspiran a hacer de sus países nuevas versiones de Cuba. Y el problema es que ese sueño enaltecedor desde hace décadas es en Colombia una marca de clase y también una fuente increíble de rentas. Si de algún modo las personas de ideas liberales estamos siempre en minoría es por proclamar como el niño de El traje nuevo del emperador que el sueño de igualdad es la forma correcta de acceder al sueldo de varias decenas de personas por no hacer nada. Que Colombia es un muladar porque en un lugar en el que la verdad no se hubiera degradado tanto algo así sería inconcebible.

El misterio de la economía

______También es consecuente con eso suponer que el camino a la prosperidad no tiene ningún misterio especial, que es algo inventado hace tiempo y demostrado en decenas de países, algo casi obvio para el que no esté envenenado con la sarta de mentiras que constituyen el discurso predominante en Colombia. Es decir, que el desconcierto y la impotencia acerca de la solución a la pobreza sólo son el resultado de la incapacidad de salir del molde ideológico oficial: el que impide superar la pobreza. ¡Qué atrevimiento! Digamos que la lectura de miles de comentarios a los artículos de la prensa, de los mismos artículos, autorizan a declarar algo así.

Prosperidad por decreto

______En una ocasión le prometí a un comentarista del blog de Alejandro Gaviria que respondería a su escrito y después de leer una joya en la revista Semana me resolví a hacerlo, pues de alguna manera la presión política de los que obstruyen el crecimiento económico es la verdadera causa de la pobreza. Ni siquiera he leído de nuevo su comentario para escribir todo lo anterior. Es que me aferro a la certeza doctrinaria y si quieren paranoica de que por una parte todas las visiones salidas de la universidad colombiana excluyen la confianza en el libre mercado y por la otra siempre plantean que su autor sólo tiene que dirigir pues el trabajo ya tiene quien lo haga. Voy a citar el comentario y a analizarlo por partes.

Dr. Gaviria: de acuerdo con usted en que la Pastoral Social exageró al decir que era la peor tragedia de la historia de Colombia. Pero lo que usted no puede negar es que sea una tragedia humana tener al 50% de la población de país por debajo de la línea de pobreza y al 15% por debajo de la línea de indigencia. O que ganar dos salarios mínimos coloque a un hogar por debajo de la línea de pobreza.

______Primer rasgo ideológico característico, algo que marca al universitario colombiano como los subjuntivos distintivos («no puede negar que es una tragedia...»), es el punto de vista superior. Llega el arquitecto a la obra y mira con infinito desdén lo que se ha estado haciendo: todavía no reconoce su plano, que tanto mérito le consiguió en el plano superior en que suele vivir. ¡Va a resultar que Dios hizo al mundo con 10.000 dólares de renta por cápita para los países y en algunas partes se presenta la tragedia de que haya mucha gente que está muy por debajo! ¿No son esas «líneas» puras convenciones para evaluar la renta que no corresponden a ningún baremo «natural»? Si se piensa en la vida de los colombianos y en su nivel de vida a través del tiempo, sobre todo a largo plazo, sencillamente el nivel de consumo que se atribuye a los pobres sería propio de privilegiados en otras épocas, en las que la mayoría cabría en el renglón de indigencia. Pero el doctor se molesta porque no le han cumplido los objetivos deseables.

Percepción de la pobreza

______Si se piensa en el conjunto de la humanidad, por ejemplo en los ingresos de un trabajador en dinero cambiable o según el poder adquisitivo que le proveen, los colombianos pobres no estarían entre los más pobres, ni muchísimo menos. Es que las personas de clases acomodadas se acostumbran a pensar que todo el que no tiene su bienestar es como un lisiado que sufre una maldición. Si se comparara con otras épocas, la relación sería más atroz: mientras que mi hermana cuenta con una lavadora como la mayoría de la población bogotana, mi madre tenía un lavadero y una llave de agua. Mi abuela tenía que ir al río. ¿Hará falta decir que las clases altas colombianas proceden casi completamente de personas que no tuvieron que ver con tuberías ni con lavadoras, que simplemente dispusieron de esas cosas cuando las necesitaron? El decreto que dignifique, redima y empodere a los pobres, a la mejor manera camilista, es una fatalidad para estas clases. El comentario de Arturo no podía ser la excepción, todos los comentaristas universitarios parten de ese mismo ideal que incumplen todos los gobiernos, ¡el sueldo justo, el nivel de vida digno, la infamia de que los ministerios estén en manos de esos ineptos sin verdadero compromiso con la desesperación de las mayorías y sólo pendientes de sus negocios!

______... Como persona con formación en Economía (de Uniandes) me llama la atención que usted caiga en aquello de vender el sofá y no solucionar el problema. Veamos: en los últimos 10 años la economía colombiana solo ha crecido un año por encima del 5%. Y 5% es la cifra por encima de la cual, según la CEPAL, deben crecer las economías latinoamericanas—de manera sostenida—para que haya una reducción sostenible de la pobreza. Igualmente grave, en los últimos 10 años hubo 4 años de crecimiento tan bajo que la población creció más rápido. Medido por habitante, fuimos más pobres cada uno de esos años.

_______Vuelta a lo mismo, «no me están creciendo como deberían». Es muy extraño que hable de vender el sofá y no solucionar el problema cuando el artículo de Gaviria sólo respondía a una evaluación demagógica de la Pastoral Social de la Iglesia. ¿Cuál es la solución del problema que propone? Crecer por encima del cinco por ciento, como recomienda la Cepal.

______Otro indicador: el salario real, tan usado por los economistas (no yo, por lo menos) para decir que al bajarlo se gana en competitividad (si tan solo más economistas leyeran a Michael Porter…). ¡El salario mínimo real colombiano actual es inferior al de 1988! Han pasado 18 años desde ese momento, casi una generación. ¿Si estamos mejor que hace 18 años? Por lo menos el salario real sugiere que no. Comparemos ahora con Asia: el salario promedio real en la China se ha multiplicado por 4,5 entre 1991 y 2004, mientras que en Corea el salario promedio real creció al 20% anual entre 1987 y 1994. El Asia muestra un camino diferente.

______Como ya he explicado antes, la rigidez doctrinaria es un rasgo que no podemos quitarnos: ¿cómo pueden los economistas o los gobiernos bajar el salario real? Claro, por ejemplo si se congela el salario mínimo al año siguiente quienes lo devengan tendrán menos poder de compra, pero eso sólo indica que ese salario está protegido por el gobierno contra la realidad del mercado, es decir, que hay mucha gente que no encuentra un empleo porque su productividad no alcanza para obtenerlo. Después este comentarista protesta porque se le interprete como partidario de remediar la pobreza subiendo los sueldos, pero ¿no es lo que dice? ¿Qué habría de importar la comparación del salario mínimo en términos reales con el de 1988 si no es por la concepción de que los ingresos de la gente más pobre proceden de un decreto?

Empezar la casa por el techo

______La comparación con China y Corea es idéntica: el ingreso promedio crece porque crece la economía, el empleo, la productividad... No al revés. El ingreso de los pobres no aumenta porque se aumente el salario mínimo, sino que se crea un sector temporalmente favorecido de los que tienen empleo a costa de la exclusión de otro sector. Si el ingreso de los pobres es inferior al de 1988 probablemente sea porque las políticas económicas no permitieron obrar a las fuerzas del mercado: es que el poder y el bienestar de los de arriba no procede del trabajo sino de las políticas públicas. En los países ricos la gente que gana el salario mínimo es una minoría, los sueldos, diez o más veces superiores a los colombianos, no proceden de un decreto. El comentarista no está pensando en la forma en que se obtienen esos recursos sino en la forma en que se reparten. Es otro rasgo típico. Las máquinas se inventan solas, las empresas se organizan solas, únicamente hace falta el justiciero repartidor.

Ayudar a las empresas

______
Como ya he explicado muchas veces, es una constante de la vida colombiana la protesta por el salario digno: de hecho, si por algo el ingreso de la mayoría no crece es a causa de la decisión de varios gobiernos de conceder esa dignidad a sus empleados, antiguos promotores electorales siempre convertidos en soñadores utópicos chavistas después de asegurarse el empleo. Otra constante es el apoyo estatal a las empresas.

_______Finalmente, qué raro que la economía moderna (por lo menos en Latinoamérica) use tantas y tantas matemáticas tan complicadas para llegar a lo mismo: bajar el salario real para ganar competitividad y enfatizar la educación primaria. Tal vez, la experiencia asiática nos muestra que hay más cosas con ayudar a las firmas locales a ser competitivas sin generar rentas sino eficiencia al tiempo que el salario real y la demanda interna se expanden (vea por ejemplo: Amsden, A. 2001. “The Rise of the Rest: Challenges to the West from Late-Industrializing Economies.” Oxford University Press.)

______De nuevo la confusión entre el salario mínimo y el salario real y la negativa a aceptar que los salarios no suben porque los planificadores de la economía lo determinen. No hacen falta matemáticas complicadas, hasta un niño entiende que si a la gente no la contratan por 400.000 pesos menos la van a contratar por 500.000. Si se usan procesos matemáticos complejos para demostrar otra cosa, nos encontraremos ante una superchería. Pero lo de las empresas es más serio: no hace falta que el gobierno les dé nada ni las apoye en nada, bastaría con que en Colombia dejaran de cobrar impuestos por dar empleo, o que la tributación dependiera principalmente de la renta personal y no de los ingresos de las empresas, tal como ocurre en todo el mundo civilizado. ¿Cómo es que este doctor (sin ironía) no concibe eso?

El tejido empresarial

______La visión doctrinaria resulta válida cuando las respuestas alternativas son inexistentes, espurias o inanes. La pobreza se puede definir como un ingreso real bajo, de modo que en resumen este comentarista viene a explicarnos que la pobreza procede de decretos perversos. Bueno, de hecho, la obsesión por la pobreza de los pobres ya hace pensar en la comisión de lucha contra la pobreza que dará trabajo a cientos de científicos del cieno: ¿por qué no pensar en el conjunto del PIB? Porque no se piensa en trabajar sino en repartir el fruto del trabajo ajeno. Pero quien piensa en remediar la pobreza de la mayoría piensa en el trabajo, que organizan las empresas, que nacen de la ambición de unos pocos individuos o de uno solo, que en un contexto como el colombiano se encuentran con toda clase de obstáculos, de impuestos, de censuras y de enemigos. Un país es rico si su tejido empresarial es grande y eficiente, si las leyes laborales son claras, si hay seguridad jurídica... Si un país es rico la pobreza se reduce rotundamente, con lo que de algún modo la sempiterna comisión de lucha contra la pobreza sólo es otro elemento parasitario. Éste es un comentario posterior:

_______Qué raro que Alejandro Gaviria y Jaime Ruiz interpreten mi análisis como un pedido para que el gobierno suba los salarios por decreto. NUNCA dije eso. Pero esta interpretación es válida cuando el mundo gira en torno a recomendar siempre lo contrario, eso sí por decreto o por ley (ej. reforma laboral): bajar los salarios reales. Reitero, tenemos un salario mínimo real menor que hace 18 años—y eso le parece perfecto a muchos. Pues no a mí. Mi punto es que Asia divorció la política de desarrollo económico de la idea de bajar el salario real para ganar competitividad y tuvo éxito. Caso contrario en América Latina. En México por ejemplo el salario real ha decrecido al 2,3% anual entre 1990 y el 2004. Mi punto también es que en Asia hubo y hay políticas públicas para ayudar a las empresas locales a volverse competitivas internacionalmente, al tiempo que aumentan la productividad y gracias a ello sube el salario real. No de otra forma se explica cómo el salario promedio puede multiplicarse por 4.5 en 15 años sin que haya un problema inflacionario y desbarajustes macroeconómicos. (Acuérdense de Allende en Chile: subir el salario por decreto no funciona).

______«Bajar los salarios reales» hace pensar que el asalariado le debe su ingreso a la generosidad del gobierno y no a su trabajo. ¿O es que a alguien lo obligan a trabajar por menos de lo que le ofrece su empleador? Bueno, en realidad es así, cuando un empresario contrata a alguien tiene que tener en cuenta la proporción que pagará de parafiscalidad, con lo que se contrae el empleo y en últimas los salarios. Para evitar polémicas sobre temas que no domino, diré que las medidas de apoyo a las empresas en China y Corea seguramente son maravillosas, pero ¿qué probabilidad tienen de aplicarse en un país en el que sobre todo hay una obstrucción increíble con los trámites para crear una empresa, una tributación abusiva con los resultados de la organización productiva, un absurdo impuesto a la contratación laboral, un gasto atroz del Estado en funciones parasitarias, una productividad ínfima de todas las entidades estatales...

Reducir el salario real

______La mentira de este comentarista consiste en discutir sobre la baja de los salarios como fórmula para la competitividad cuando el problema está en otros factores como los que he mencionado. Un aumento del salario mínimo sólo dejaría sin trabajo a muchas personas, una congelación de ese salario sumada a una drástica reducción de trámites, la supresión de la parafiscalidad, la reducción radical del impuesto de renta de las empresas... permitiría que muchos de los que ganan el actual salario mínimo mejoren su ingreso, como resultado de la oferta y la demanda, no del decreto del demiurgo que remedia la pobreza. Es decir, aumentaría el ingreso real en proporción con el volumen de la economía.

Competitividad

______La queja de este comentarista sobre la pobreza de las recetas de los economistas tiene un asidero cierto: si la única propuesta para ganar competitividad es bajar el salario mínimo, en un planeta en el que dos tercios de la población no alcanzan a ganárselo, el resultado no será muy esperanzador. De lo que se trata es de favorecer el trabajo, es decir, la libertad de empresa. Puede que esos economistas no hayan pensado en todo lo que eso implica: extrema benevolencia fiscal con los negocios nuevos, políticas de apoyo en la tramitación de documentos, seguridad jurídica, apoyo a la contratación (pues la gente puede ganar mucho más que el mínimo en la medida en que su experiencia laboral le permita hacerse indispensable en un proceso productivo y el ejército de reserva no sea muy numeroso)... Ningún sabio gubernamental tendrá mejores ideas de negocio que quienes se ponen a trabajar en ellas: ¿cómo es que no las está desarrollando? Bah: «ideas de negocio», con lo chévere que es estar en la Comisión de Lucha por la Erradicación de la Pobreza, con fórmulas cada vez más generosas que ningún gobierno es capaz de aplicar, con el argumento sempiterno y cómodo de que hace falta voluntad... Bah, competitividad, otra palabra interesante del acervo de los doctores (con ironía).

La receta mágica

______Los universitarios colombianos tienen un aspecto clónico que impresiona más que su unánime adhesión al ideario chavista: todos calculan cuánto necesita una familia y se indignan de que haya quien no lo recibe, todos recitan las mismas fórmulas retóricas. Una de ésas es la de la receta mágica.

______Finalmente, sé que la “receta mágica” que desarrolla un país no existe. Pero tampoco debemos ser tan derrotistas como para temer que toda idea de política pública está automáticamente destinada al fracaso (claro está, excepto la recomendación de bajar el salario real por ley, que repito esa sí no funciona). O será cierto eso de que los economistas prefieren mil veces fallas de mercado y pobreza que una política pública que “pueda” llegar a funcionar… Gracias, Arturo (no Antonio) Ardila-Gómez P.D. Me pueden llamar ignorante, ingenuo, pecador, anatema, terrorista, etc., etc., etc. No me importa. Seguiré estudiando el desarrollo económico y diciendo que la política de desarrollo se puede desligar de aquello de bajar y bajar el salario real al promover políticas públicas que ayuden a las empresas a ser más eficientes, eviten el rentismo y fomenten la eficiencia.

______Pero ¿cómo que no existe? Se puede citar en francés para mayor claridad, laissez faire, laissez passer. Es porque no se trata de políticas públicas sino de trabajar. Sencillamente Latinoamérica es pobre porque tras las políticas públicas están los eternos repartidores de la riqueza, que siempre se quedan con la mejor parte. De ahí esa ficción de bajar el salario real, como si uno va a hacer un trabajo y le pagaran lo que el buen gobernante dispone y no lo menos que puedan, lo mismo que uno paga por las cosas lo menos que pueda. La idea de que alguien puede bajar el ingreso es en negativo la misma de que la solución a la pobreza está en el decreto dignificador.

martes, julio 25, 2006

¡Felicitaciones, muchachos, coronaron!

En una columna reciente el profesor Alejandro Gaviria se ocupaba de un estudio que pone a los colombianos en el segundo lugar en el mundo en lo referente a manifestar sentirse felices. Su explicación no me convence: se basa en unas citas de Tocqueville para sacar la conclusión de que esa felicidad es sólo expresión del conformismo con un orden social más o menos fosilizado, una especie de modorra relacionada con la vida apacible de una sociedad en la que hay poquísima movilidad social y en la que el catolicismo tiene un papel adormecedor.

¿Son infelices donde sí hay movilidad?

______Lo que menos me convence es la limitación teórica: siendo ésa una verdad de alcance general, estaría bien comparar con otras sociedades en las que sí existe esa movilidad. De hecho este concepto resulta de verdad problemático, algo más que oscuro para el colombiano promedio que lee blogs: ¿cuáles son las sociedades que ofrecen esa movilidad? El alumno modelo alza inmediatamente la mano y recita los prodigios de los países donde hay Estado de Bienestar. No importa que no se quiera entender qué es eso, la teoría es que todos van a la universidad porque el Estado financia la educación de todos. ¿Qué va a importar que si en Colombia se diera un paso tímido en esa dirección la familia de ese alumno modelo tendría que trabajar y aun pagar impuestos? ¡El 99,5 % de la humanidad se equivoca al no seguir el modelo sueco para que todos vayan a la universidad y el Estado les pague los estudios!

Inmovilidad apacible

______En la realidad, en todos los países de Europa donde hay un Estado-Providencia la movilidad social es menor que en países donde hay menos Estado y más mercado. Aun en el supuesto de que todos fueran a la universidad, lo cual no ocurre, el rendimiento de los privilegiados tendería a ser superior al de los menesterosos. Y si fuera el mismo rendimiento, las oportunidades no serían las mismas en el mercado laboral. En gran medida todo el aparato del Estado social sirve para congelar la desigualdad sin llevarla a excesos, aunque a la larga la seguridad en el bienestar más o menos improductivo para los poderosos termina teniendo unos costes que hacen inviable el modelo. Si algo muestra la indigencia intelectual del mundo universitario colombiano es el apego a discursos que a nadie se le ocurriría seguir predicando hoy en los países en que surgieron. Como todo en Colombia, va según el estrato, los de estrato seis explotan el keynesianismo para asegurarse rentas, los de estrato 4 y 5 sueñan con un orden así porque podría llegar a tocarles una parte.

¡Luchemos por la infelicidad!

______Antes de seguir con esto de la movilidad voy a aventurar una explicación de la encuesta sobre la felicidad: yo creo que tiene que ver con un aumento cierto del bienestar, de la esperanza de vida, del consumo, de la liberalización de las costumbres. Incluso con el alivio respecto a la recesión y a la amenaza de guerra civil de hace cinco años. No creo que una sociedad dinámica e igualitaria produzca infelicidad en la población. En un país como Francia no puede haber muchas respuestas de gente que se siente muy feliz porque el nivel de vida general no ha subido en los últimos años y sí ha subido la sensación de inseguridad, el malestar de la inmigración, etc. (Ya sé lo que van a decir, un hediondo bloguero aseguraba que me complacía que mataran profesores, es la clase de cosas ante las que uno sólo puede decir "ojalá no leyeran estos seres", pero no hay remedio.)

A favor y en contra de la movilidad social

______El problema de la movilidad social es que tiene perdedores. Hay una parte de la sociedad que quiere que haya movilidad y otra que no. Si resulta que una persona del sur de Bogotá llega a vivir a Los Rosales, la mayoría de los vecinos estarán incómodos, más cuanto más respetable sea el ascenso de esa persona. No les gustarán sus modales, su gusto para vestirse, su seguridad interior, su incapacidad de respetar los códigos que enorgullecen a las personas de ese barrio. Yo podría escribir un catálogo extensísimo de rituales estúpidos que sólo quieren decir que uno pertenece a determinado sector social. Es mucho peor, la mayoría de las personas de clases altas dedican su vida a exhibir algún refinamiento que las autorice a pertenecer a su estrato, y ésa es toda su aptitud en esta vida.

Malditos traquetos

______Es decir, por lo general las personas de extracción social alta son hostiles a la movilidad social, sobre todo porque en una situación de competencia abierta resultarían en desventaja respecto a los recursos económicos del advenedizo: esas personas tienen como su mayor honra el no trabajar, no aceptarían un juego en el que lo que cuente sea la capacidad de obtener dinero mediante alguna actividad productiva. Heredaron unas rentas y las defienden. Por eso el ascenso social de los "traquetos" les molesta tanto. No es porque trafiquen con droga, actividad que les parece perversamente estigmatizada por "el imperio", sino porque son ordinarios y arrogantes e incultos, etc. Es algo muy general y no afecta sólo a las personas de "izquierda" sino a todas las clases altas, si bien la mayoría son de "izquierda", particularmente en el rechazo a la prohibición de las drogas, que creen que convirtió al productor de cocaína en un delincuente. Lo que importa recordar es que si el parvenu fuera un carpintero o un dueño de una cadena de restaurantes el desprecio sería el mismo. Mejor dicho, la prosperidad de los narcotraficantes sirve de modelo que emplean los enemigos de la movilidad social contra cualquier advenedizo: siempre le encontrarán su parecido.

Arte del dedito parado

______Lo que realmente cuesta es comunicar los sentimientos: esa cadena de tics que muestran que uno pertenece al estrato 6 son gestos completamente ridículos para cualquier persona de otra cultura, sobre todo de sociedades competitivas. Los colombianos más profundamente antiamericanos son los de esa clase porque un día descubren que por mucho que se vistan de "gringos" y hablen inglés entre ellos, los siguen viendo como colombianos y no estiman en nada lo que en cualquier lugar en Colombia hace inclinar la cabeza a todo el mundo. Lo de que esas personas aborrecen la movilidad social es obvio, sólo hace falta entender que su adhesión a la utopía castrista es precisamente el resultado del odio que les inspira el mundo moderno con su reino del mercado y del dinero, porque precisamente amenaza su jerarquía. También es obvio, pero ¿quién puede esperar que admitan que son parásitos, que su existencia se resume en la exhibición de lo que demuestra que son de estrato 6 de toda la vida y que sus tiernos ideales, siempre sanguinarios y monstruosos, expresan sólo el miedo a la civilización? Eso también es obvio, pero habría que ser idiota para esperar que alguno dijera "Pues sabes que lo he pensado y realmente tienes razón".

¡Respeto por la profesión periodística!

______Hace poco leí en un blog una invitación a escribir mensajes de correo a un señor que había puesto un anuncio ofreciendo trabajo de periodista y un salario mínimo. El editor del blog escribió después constatando que el anuncio había desaparecido, acaso porque el empleador había detectado las presiones y se había avergonzado. Vuelvo a lo mismo: el colombiano tiene la desigualdad más arraigada que cualquier otro ser humano. Los magistrados de la Corte Constitucional nunca detectaron que el hecho de que una persona tenga exenta del impuesto de renta una cuarta parte de sus ingresos consagra la desigualdad más atroz, pues cuanto más se gane más será lo exento. Eso es inimaginable para una persona de un país civilizado. Lo mismo pasa con el anuncio ofensivo con la dignidad de los periodistas. ¡El que "bolea" ladrillo sí se merece un sueldo así! ¿Cómo se atreve alguien a insultar a los periodistas con una oferta semejante?

¿Qué es un periodista?

______Hace varios años, al comienzo de la presidencia de Uribe, algún congresista promovía una ley que excluía del ejercicio del periodismo a quienes no tuvieran la carrera. Una vez Óscar Collazos escribió un artículo oponiéndose a esa ley, y entre los comentarios había uno de un individuo, supongo que joven, que lo insultaba por estar haciendo intrusismo sin ser verdadero periodista. El comentario no pasaba de unas cuarenta palabras, y había al menos diez errores de ortografía. Ése también era irrespetado en su condición de periodista: la mentalidad de los colombianos de clases altas, cuya expresión más característica es el castrismo y sus derivaciones armadas, es la de los gremios medievales. En ningún país civilizado habría protestas porque a alguien se le ofrece un sueldo demasiado bajo en relación con su rango. Muchísimos profesionales trabajan gratis, en "prácticas", porque la labor desarrollada queda bien en su hoja de vida. Pero en Colombia la forma de vida tradicional conduce a eso, a que alguien considera que el diploma de periodista debe asegurar una renta más allá de que se tenga la menor noción de redactar.

La reacción de los revolucionarios

______En las convenciones políticas de Occidente, ese sector social que quiere volver a los gremios medievales, pretende mantener fija la desigualdad, defiende las rentas de personas poco productivas de extracción social alta y aborrece toda competencia se llama reaccionario, pero como Colombia es un muladar en el que las palabras quieren decir lo contrario de lo que dice el diccionario, ese sector social es precisamente el progresista. (El tema es tan ingrato que no cesan de salir cacofonías, "el estrato del traqueto es lo contrario del diccionario".) Y es bien difícil pedirle a la gente que haga frente a ese tosco enmascaramiento.

Finqueros y ganaderos

______Desde hace muchos años el Goldstein de los progresistas colombianos es el gremio ganadero: es otro aspecto de esa jerarquía y de ese temor a la disolución social que procede de la prosperidad de unos rústicos que empiezan a creer que por tener plata son iguales a la gente gentísima, cuando ni cultura tienen. Esta vez la jerarquía tiene el aspecto clásico campo-ciudad, pero el odio por ese sufrido gremio es el mismo fenómeno de miedo a la movilidad social. Bueno, últimamente son los finqueros. ¡Esas manos! Finqueros, ganaderos, se les nota que hasta trabajan, vaya usted y pregúnteles por keynesianismos o teorías de Lacan. La aversión a los "traquetos" sólo es un disfraz que pretende acoger a personas que no apoyan los secuestros, pues se trata de todos esos explotadores enriquecidos sin haber participado en la lucha (como los jueces, los empleados parasitarios de Ecopetrol, los doctores de las universidades... Uf...).

Sindicación: trabajar

______Comencé por la columna del profesor Gaviria porque me parece que en sus tímidas críticas a ese sector sociopolítico siempre está ausente la obvia inferencia de que es la continuidad de la jerarquía tradicional. También porque cuando dice "Así, deberíamos propender no tanto por la multiplicación de la felicidad, como por la aceleración de la movilidad. Por una sociedad dinámica, donde los inconformes agobiados sean la regla, no la excepción", se le olvida que el principal obstáculo a esa sociedad dinámica es la persistencia de esa mentalidad. Quien conozca un poco por encima la obra de Francisco de Quevedo encontrará manifestaciones de ese conflicto, también característico de su tiempo. La denuncia del dinero es el apego al periodo anterior, en el que el ser hidalgo valía para algo. Colombia no ha salido de eso, sólo que está lejos de la metrópoli y con una sociedad tradicionalmente acostumbrada, ahí sí, a la riqueza fácil, al saqueo de los tesoros de los indios, a los laboriosos infiernos de las minas de oro en que se extenúan otros, a la quina, al caucho, aun al café, al petróleo y ahora a la coca. Ya he explicado en otra parte que los que más desprecian a los traquetos son los peores enemigos de la prohibición del narcotráfico, pues el problema para ellos es de reparto.

Enriquecimiento rápido

______Uno de los lugares comunes más característicos entre colombianos es el rechazo del enriquecimiento rápido. Alguna vez habrá quien defina a Colombia como el país en el que se respeta sólo el enriquecimiento lento. Ciertamente es algo grotesco, pero expresa el mismo fenómeno descrito antes. Una persona de origen humilde no puede enriquecerse lentamente, con lo cual el rechazo del enriquecimiento rápido sólo es la prohibición precisamente de la movilidad social. El manto de sospecha que se tiende sobre cualquiera que haya ganado mucho dinero en poco tiempo también es un mecanismo de protección de ese orden tradicional. La posibilidad de que eso haya ocurrido dentro de la ley y aun prestando un gran servicio a los demás es considerada con burla por casi todos los colombianos, sobre todo los educados. En realidad es expresión de lo mismo, la acusación al otro es una sola, no ser de buena familia, y el motivo varía, si se trata de un delincuente se queda sólo en eso; si es una persona honrada el odio es doble: ganadero, finquero, empresario. "¡Usted ha trabajado, se le nota!"

El conflicto de las fuerzas productivas

______Claro que es cierto que la mayoría de los nuevos ricos en Colombia proceden del narcotráfico, pero no sé cómo habrá quien niegue que una persona humilde que haya prosperado por su esfuerzo será objeto del mismo desprecio, por no hablar de las calumnias con que fácilmente se mitiga la envidia. Expresado ese conflicto en términos políticos, creo que queda completamente claro que todas las personas esforzadas estarán con Uribe, y todos los doctores ineptos estarán con la "izquierda". Puede que haya doctores brillantes con la "izquierda", lo cual no quiere decir que sean esforzados. Sencillamente, más allá del acierto o el error de una u otra medida del gobierno, hay sectores sociales ansiosos de prosperar en un país cuya economía crece y otros ansiosos de guardar las distancias y conservar el poder y el prestigio que les da ser urbanos, doctores, cultos y refinados, dentro de la particular acepción que todo eso tiene en Colombia. La lucha por el reparto de las rentas y de las cargas fiscales es la prolongación de ese conflicto.

sábado, julio 08, 2006

Tribulaciones tributarias

Voy a comentar la noticia tal como aparece en El Tiempo, pues en realidad más que mostrar una discusión sobre una reforma tributaria parece ser la exposición de una mentalidad. Si algún sentido tiene este blog es precisamente compartir el asombro, dejar los sobreentendidos y ver las cosas con cierta distancia.

Empresas se ven como las ganadoras en cambios tributarios, mientras clase media sufrirá la reforma

______El título ya expresa rasgos ideológicos que son como una cruz de los colombianos, como el nombre mismo del atraso y de la barbarie. La primera cuestión es la hostilidad hacia las empresas, a las que se atribuye la desigualdad económica y la pobreza.

Fabricantes natos

______No hace falta explayarse en análisis largos, todo es sencillísimo. El latinoamericano es un hombre que un día se da cuenta de que en el mundo hay muchas personas que carecen de lavadora, y se llena de indignación contra los fabricantes de lavadoras. ¡Tanta injusticia no se puede tolerar!

Sentido de la educación

______Claro que la creencia de que los altos impuestos a las empresas perjudican a los dueños y favorecen a los pobres es una muestra del nivel cultural de los colombianos acomodados. Ya es ocioso explicar de nuevo que el colombiano urbano corriente que no tiene estudios universitarios está más en el primer mundo que el que sí los tiene. Tendrá menos dificultades en entender que si una ganancia de un millón de dólares genera 800.000 dólares de impuestos, la rentabilidad del inversor será de 200.000, y si en otro lugar por la misma inversión va a obtener una utilidad neta más alta, se irá allá.

Pagos transferidos

______Es decir, esos impuestos no reducen la rentabilidad de la inversión sino que la complican. El empresario carga los impuestos al precio de sus productos y paga sueldos más bajos, no porque en otro caso fuera más generoso, sino porque sin impuestos tan altos habría más empresas y más oferta de puestos de trabajo y más gente capacitada y por tanto sueldos más altos.

Tipos de clase media

______De ese modo, los altos impuestos a las empresas perjudican a la gente que trabaja en el sector privado, y a la masa de consumidores en beneficio de los sectores parasitarios. Todo eso se enmascara como "la clase media". Pongamos que se incluye ahí a las personas que ganan unos cuarenta millones al año. Un fecodista y un técnico de una industria; ambos son clases medias y teóricamente van a pagar más impuestos.

Hacia una equidad rentable

______La diferencia es que gracias a esa exacción a las empresas el fecodista tiene seguros sus ingresos, pues su verdadero trabajo es la protesta y de vez en cuando la exposición de sus ideas políticas, mientras que el hombre productivo es el que no puede prosperar. Con gusto pagaría el 30 por ciento de sus ingresos si éstos correspondieran a sus resultados en la empresa, por ejemplo comparándolo con empleados del mismo rango en empresas del mismo ramo en países de nivel de vida comparable pero con tributación más parecida a la de los países civilizados: probablemente serían de más de 80 millones.

Cobrando de los tributos

______Es que esa ingeniosa manera de tributación consiste simplemente en robar a los que trabajan. Bueno, Colombia se podría definir por eso, la Constitución, las costumbres, los valores heredados... Lo que para un colombiano constituye su honra es el hecho de atropellar a los demás. Eso de que la inmensa mayoría de la gente no pague impuestos sino que lo hagan las empresas es bien distinto a lo que ocurre en un país civilizado y expresa lo que ya he explicado, que se trata de despojar al que trabaja. Después veremos hasta qué punto la mayoría de los ricos paga poquísimos impuestos.

"Esta reforma es una especie de Robin Hood, pero al revés: les quita a los pobres para darles a los ricos", dice el senador liberal Andrés González.
______¿Naturaleza del colombiano? Ser Robin Hood. Al que tenga alguna duda lo invito a averiguar cuál es el barrio más suntuoso de su ciudad, o el restaurante o la discoteca. Comprobará que los empresarios siempre son minoría en cualquiera de esos sitios. Predominarán los rentistas, los políticos, los jueces, los abogados, etc. ¿Cuántos empresarios colombianos tienen un automóvil más caro que el del senador liberal Andrés González?

No obstante...

______No se imaginan hasta qué punto espero que el lector se detenga en ese título. ¡Ese hombre no sale en defensa de los pobres porque sea pobre, sino porque en cuanto político tiene una industria más rentable que cualquier otra, y paga poquísimos impuestos. Bueno, los senadores y magistrados son el modelo de todo el gremio de los doctores. En todas partes se encuentra uno multitudes de doctores y estudiantes que no dan razón de los rudimentos más elementales de la economía, pero les basta su odio a los políticos como Andrés González, que siempre están con los empresarios. Ellos no, ellos están con los pobres, y obviamente tienen o esperan tener una sinecura que les permita pagar el servicio y todo lo que define a su estrato.

Los cambios justicieros requieren
alguna violencia


_____
Bueno, el senador liberal Andrés González ya defiende a los pobres, pero hay muchos que sin tener simpatía por él aspiran también a defender a los pobres. Ellos han enseñado a los niños a defenderse, pues no aceptan que los pobres sigan en manos de las empresas, sobre todo multinacionales, y de personas como el senador liberal Andrés González que dice defender a los pobres, pero miente. Los que de verdad defienden a los pobres luchan desde Europa para que otro mundo sea posible y defienden la solución pacífica negociada del conflicto. Yo no puedo negarlo, todos esos defensores de los pobres me dan asco.
El profundo cambio que el Gobierno aspira a hacer al sistema tributario aún está siendo procesado por todos los sectores económicos y aunque los analistas advierten que es prematuro estimar quiénes ganan y pierden con la iniciativa, algunos ya se atraven a decir que a primera vista la reforma es muy beneficiosa para el sector empresarial.
______El argumento es que van a tener una reducción en la tarifa de renta (del 38,5 al 32 por ciento) y además tendrán una nueva gabela por las inversiones, las que podrán usar para reducir sus utilidades y por lo tanto pagar menos impuestos. Esta gabela nacerá como remplazo de una exención que expira el año entrante y que les permite a las empresas reducir el 30 por ciento de su impuesto de renta, por la reinversión de utilidades.

______La idea se puede considerar un acierto, se corregía el exceso de tributación y se forzaba la inversión. Sólo que ¿no sería preferible que la tributación recayera sobre la renta de las personas? Desgraciadamente, dado el sesgo de la prensa, no es fácil encontrar una evaluación plausible del resultado de esa medida. Si bien es deseable la benevolencia con las empresas, se percibe otra clase de intervencionismo, esta vez a favor de la inversión.

______La nueva propuesta consiste en que al año siguiente de realizar una inversión, una empresa podría descontar la totalidad de su valor como un costo, lo cual implica que lo restaría de sus utilidades.
______Analistas como el decano de economía de los Andes, Alejandro Gaviria, consideran que esta medida genera muchas dudas y puede ser aún más bondadosa con las empresas que la que existe actualmente. “Eso se podría prestar para la contabilidad creativa y terminaría siendo una exención más grande que la que existe hoy. Además si se suma la reducción de la tarifa de renta, al final no se sabría efectivamente cuánto van a pagar las empresas”, sostuvo.

______Sí, parece una medida más generosa con las empresas. Y tal vez el gobierno yerre con algo que se presta para disfrazar cualquier gasto y cometer fraude. El problema es la resistencia a un vuelco radical del sistema tributario. No sólo de la sociedad sino de los mismos sectores que apoyan al gobierno.

______Hoy, aunque la tarifa máxima de renta es de 38,5 por ciento, en promedio las empresas pagan 36 por ciento si no hacen uso del beneficio de reinversión de utilidades y 13 por ciento si lo usan.
______Otra es la visión de Andrés Escobar, del Cede de la Universidad de los Andes, quien dice, al igual que en Anif y Fedesarrollo, que la reducción de renta para las empresas es una medida que está bien orientada para mejorar la competitividad del país, especialmente por los retos que vienen con el TLC. Además, que este tipo de medidas se están implementando con éxito en otros países del mundo.
______Los analistas que piensan como Escobar consideran que en general la reforma va a traer más beneficios que efectos negativos, pues la simplificación tributaria generará estabilidad fiscal y con eso ganan todos los colombianos.
______Pero, expertos como Salomón Kalmanovitz, decano de economía de la Jorge Tadeo Lozano, opinan que si el objetivo es conseguir una competitividad tributaria como la de Panamá, las Bermudas o las Islas Caimán, entonces la reforma sí va por buen camino.“La aspiración no puede ser la de convertirse en paraísos fiscales, sino en competir con países como Chile y Brasil, en donde se pagan más impuestos como proporción del PIB”, dijo, al tiempo que aseguró que la reforma sí tiene perdedores y que son las clases medias y medias bajas, a quienes no se les devolverán los mayores impuestos que paguen por el reajuste en IVA.

______Es muy llamativo que Kalmanovitz no piense en otros impuestos que los que pagan las empresas. Respecto a cualquier reforma tributaria es inconcebible que no haya perdedores.
_______La propuesta del Gobierno para que la imposición del IVA al 70 por ciento de la canasta familiar no golpee a los pobres, es devolverles una suma de 294.000 pesos anuales a las familias de los niveles uno y dos de Sisbén, que se consideran las más pobres del país.
_______Pero a las familias de estratos 1 y 2 que no se van a a beneficiar con la reducción en renta, pues nunca lo han pagado ni lo van a pagar, no les va a compensar el mayor gasto que tengan por el IVA.

______Es difícil sobreponerse a la impresión de que el redactor no sabe de qué habla. ¿Cuál reducción en renta? Hasta ahora se trataba de una reducción a las empresas. Pero el fenómeno de la prosa manipuladora es perfecto: una cosa es que la clase media pague más impuestos, otra cosa es que eso se pueda considerar una injusticia. En la medida en que la reforma favorece la expansión empresarial, también favorece la mejora de los ingresos de la parte productiva de esa clase media. En todo caso, la diferencia no es tan significativa.

Unos con menos, otros con más
______De aprobarse la reforma tributaria tal como lo propone el Gobierno, los asalariados que ganan entre cinco y siete salarios mínimos (entre 2’040.000 y 2’856.000 pesos) dejarían de pagar el impuesto de renta (que se cobra adelantado a través de la retención en la fuente).
______Mientras tanto, para quienes devengan más, la iniciativa implicará aumentos en el pago de este impuesto, especialmente si usan los mecanismos que hoy les permiten reducir la retención en la fuente, tales como los aportes a fondos voluntarios de pensiones, ahorros en cuentas AFC, pagos a medicina prepagada y educación o intereses de crédito de vivienda.

______Dado que estos mecanismos se eliminan, así como la exención del 25 por ciento del salario a la que tienen derecho todos los trabajadores, los que devenguen más de siete salarios mínimos tendrán que tributar bajo un nuevo esquema que consiste en pagar sobre cada salario que supere a los siete, es decir, si gana ocho paga sobre uno, si gana nueve sobre dos, si gana diez, sobre tres y así consecutivamente.
______Este esquema solo se aplicaría para la declaración de renta que se haga en el 2008, que es cuando se paga el año gravable 2007.

______El gobierno sabrá por qué saca de la base tributaria a los que ganan entre cinco y siete salarios mínimos. Probablemente para ganar su apoyo (es obvio que son más que los que ganan más de siete). En mi opinión más bien habría que cobrarles impuestos a los que ganan tres salarios mínimos. Aunque fuera un porcentaje pequeño. Son millones de personas y se generarían recursos.

Calidades de las personas

______Lo que se hace excluyendo de la tributación a esas personas es por una parte legitimar la desigualdad, admitir que una persona vale por siete, y hay millones de colombianos que no llegan a ganar el mínimo: en ningún país civilizado sería posible ganar el triple de lo que gana la mayoría de la gente y no pagar nada.

Un gobierno pusilánime
a la hora de generar equidad


______La llamada izquierda es el sector de los parásitos que pretenden a toda costa asegurar esa desigualdad (el que lo dude puede indicarme dónde proponen subir los impuestos de los ricos no productivos: sólo pretenden castigar el trabajo, con lo cual afectan menos a los ricos inversores que a los asalariados productivos y a los pequeños empresarios) pero el gobierno carece de determinación para fomentar la igualdad mediante la tributación. Para pagar servicios de salud y educación para todos pagados por la minoría que más gana (los que ganan tres salarios mínimos forman parte de esa minoría).

Cantidades exentas según el rango

______En cambio es maravilloso enterarse de que hasta ahora los "trabajadores" podían deducir un 25 por ciento de su ingreso. ¡A tal punto la desigualdad tradicional es inicua! Alguien que se gane 18 millones al mes (como ciertos senadores, congresistas, magistrados y rectores) tiene 4,5 millones exentos de tributación, pero más de la mitad de los colombianos obtienen menos de una décima parte de esa cantidad exenta. ¡Y después se escandalizan de la violencia verbal! Ésa es la verdadera "violencia estructural", sólo que a diferencia de lo que decía Ignacio Ellacuría, la guerrilla en Colombia existe para defender esa infamia y no para superarla.

Un modo de tributación posible

______Una tributación justa podría empezar desde tres salarios mínimos digamos hasta cinco con un 10 por ciento, considerando exento un mínimo de un salario mínimo por miembro del hogar. Una familia que tuviera dos hijos y ganara cuatro salarios mínimos no pagaría nada y si ganara cinco pagaría un 10 por ciento sobre el quinto, es decir, un 2 por ciento del total. A una persona de un país civilizado le escandalizaría eso por lo bajo de la tributación. En Colombia escandaliza por el motivo contrario. Bueno, pero digamos que a partir de seis salarios mínimos debería subir al 15 por ciento (por ejemplo), y siempre habría una cantidad exenta de un salario mínimo por cada miembro del hogar. Y a partir de diez salarios mínimos debería ser el 20 por ciento. Una familia de cuatro miembros que se ganara diez salarios mínimos pagaría el 20 por ciento de seis salarios mínimos, el 12 por ciento del total. Eso provocaría un ataque de risa en un sueco.

Manías de los sordos

______Es que como dice el profesor Alejandro Gaviria, algunos sordos peculiares unimos "al mal evidente de la sordera la virtud peligrosa de la elocuencia". ¿Me creerán si les digo que ¡todos! los que claman por el modelo sueco y ven un atisbo de avance en esa dirección en el régimen boliviano (casi todos los doctores colombianos) se escandalizarían y llamarían a matar gente si un gobierno colombiano propusiera una medida así?
______Un amigo mío iba en un carro y el conductor cometió una infracción y le dijo en voz baja al policía de Tránsito "con veinte mil lo arreglamos". Y el policía le replicaba "hable más fuerte, hable más fuerte". Es lo que nos pasa a los sordos como yo, que tienen que hablarnos más fuerte porque no llegamos a entender cómo es compatible cobrar impuestos sólo a las empresas y combatir la pobreza con recursos públicos (obviamente no es lo que dice Gaviria, sino lo que piensan sus mamertos alumnos y lectores, a los que nunca desautoriza, quizá por tener su oído absoluto dedicado a detectar cualquier disonancia progubernamental).

______Justo cuando el esquema de subsidios para los servicios públicos se está eliminando por completo, lo que implica un mayor gasto en este rubro para los hogares que antes recibían dicha ayuda, el Gobierno propone ponerle IVA al agua, al aseo, a la luz y al gas.Esta idea ni siquiera tiene el respaldo de los analistas que están a favor de la reforma tributaria, pues consideran que es un tema extremadamente sensible, que además no tiene mucha viabilidad política.

______Cada vez que alguien me oye desaprobar ese esquema de subsidios a los servicios públicos siento que me miran con odio, ¿cómo puedo pretender que se perjudique más aún a los más pobres? Y es llamativo que ninguna de esas personas se escandalice nunca de que el 25 por ciento de los ingresos quede exento de tributación. Antes había puesto el ejemplo de la persona rica que obtiene dieciocho millones al mes. Suponiendo que tuviera que pagar el 20 por ciento, se puede decir que cada mes se ahorra 900.000 pesos. ¿Alguien cree que lo que paga por los servicios de estrato 6 de diferencia a su valor real llega a esa cantidad?

La caridad no tiene quien
la practique


______Pero en el caso de los pobres que reciben servicios subsidiados, las empresas dependen de la recompensa de los políticos, por lo que sus ingresos estarán más claros cuantos menos teléfonos y conexiones eléctricas ofrezcan a esas familias. De tal modo, algunas personas pagan excesivamente por los servicios, sin que se tengan en cuenta sus ingresos, sólo el barrio en que viven, mientras que la parte que debería ir a los pobres pasa por las manos de los políticos, y los "unta" naturalmente. Alguna recompensa tiene que haber por defender a los pobres, ¿no?

Da gusto combatir la desigualdad,
aunque siempre se fracase

_____El resultado es simple, los subsidios a los servicios sólo sirven para que éstos no lleguen a los pobres. Y como con cada punto de los que he comentado, ¿cómo se ha de explicar que Colombia esté en los primeros lugares en el mundo en desigualdad si hay tantos esfuerzos para favorecer a los pobres? ¿Cómo es que en los países en que hay menos desigualdad todo el mundo paga lo mismo por los servicios? Es que las genialidades colombianas sólo son formas de robar a los que trabajan.

______Así mismo, hay preocupación por las exenciones en renta, que ahora el Ministerio de Hacienda llama "diferimientos de impuestos" y que hoy benefician a sectores como la palma y los hoteles.
______Los analistas consultados coinciden en que si este tipo de prebendas no se eliminan va a ser muy difícil conseguir la aprobación de un IVA para la canasta familiar y menos para los servicios públicos.

______Esto sí que es raro, pero los redactores de El Tiempo están bastante acostumbrados a mentir. Queda la impresión de que algo dudoso como las exenciones va a ser difícil de aprobar o mantener debido a la oposición de los congresistas. Por desgracia es más bien al revés, lo que es difícil que aprueben es lo sensato y justo.

Esto opinan [los analistas]...
SALOMÓN KALMANOVITZ - Decano de Economía de la Jorge Tadeo Lozano: “Los estratos 3 y 4 quedarían muy vulnerados con el IVA, mientras que los 5 y 6 van a poderlo pagar sin problema y además se van a beneficiar con una menor tarifa de bienes suntuosos”.

______No parece una opinión y tal parece que se exagera, por interés político, el impacto del aumento del IVA. También se podría decir que los estratos 3 y 4 son los que ganan entre 5 y 7 salarios mínimos (¿no?), con lo que la exención del impuesto de renta los beneficia más de lo que los perjudica el IVA. Es que al ministro Carrasquilla le gusta el IVA, impuesto que tiene la virtud de premiar el ahorro.
SERGIO CLAVIJO - Presidente de Anif: “En este proyecto no hay ganadores, ni perdedores, el ganador es el país completo. Si bien, todos deberemos pagar el IVA, estos recursos serán canalizados para suplir el gasto social”.

______Suena un poco demagógico, claro que habrá gente que pagará más que antes.

ALEJANDRO GAVIRIA - Decano de Economía de la Universidad de los Andes. “Es difícil hacer un balance del efecto distributivo de la reforma, pues una devolución del IVA como la planteada es complicada operativamente”.

______Efectivamente, tal vez sería mejor dejar quieto el IVA y subir el impuesto sobre la renta de las personas. Simplemente parecerse a un país desarrollado.
MAURICIO CÁRDENAS - Director de Fedesarrollo: “No se debería subir la tarifa del IVA, del 16 al 17 por ciento, ni los exentos en la retefuente, pues entre los asalariados que hoy la pagan, hay un grupo de familias con salario alto”.

______
La opinión más razonable desde mi punto de vista.
JULIO ROBERTO GÓMEZ - Presidente de la CGT: “El IVA es un acto de deslealtad de una campaña electoral en la que nunca se dijo que se estuviera pensando en el desarrollo de una reforma tributaria, para gravar la canasta familiar”.

______
El mismo efecto de exageración que el tono del redactor.
EDGARDO MAYA VILLAZÓN - Procurador General de la Nación: “Gravar la canasta familiar y los servicios contraría la Constitución, el mínimo vital de los más pobres y desconoce los principios de justicia y equidad tributaria”.

______El hecho de que un hombre como éste ejerza en un organismo de control es una de esas desgracias colombianas: para controlar la corrupción se crean organismos en los que los corruptos ponen a sus parientes y amigos. No hace falta ninguna ilegalidad, pues la principal forma de corrupción es el parasitismo. Un hombre como éste, o como los politicastros amigos suyos en la Corte Constitucional es la negación misma de su función, como un obispo vestido de meretriz.

martes, julio 04, 2006

La familia incestuosa

La muchacha que es víctima de abusos por parte de su padre probablemente se pregunte por qué su familia no es como las demás. Si tiene hermanos y el padre les permite retozar también con ella, habrá un consenso orgulloso respecto a que se trata de una familia diferente, liberada, aristocrática, alegre, apasionada, unida, cómplice, compenetrada...

La Gloriosa

Pienso en eso con ocasión del aniversario de la Constitución de 1991. ¿Cómo es que ningún entendido se da cuenta de que los países desarrollados no tienen una norma como ésa, sobre todo en lo referente a la tutela? Claro, no tienen nuestras necesidades (lo mismo que diría el padre abusador), ya han resuelto esto y lo otro... Me da pereza describir más las mentiras que circulan sobre el tema.

Mutatis mutandis

Siempre se trata de la estafa del protector: las-clases-altas-antiguas-menosprecian-el-trabajo-y-sus-vástagos-sólo-se-dedican-a-la-política-y-a-la-jurisprudencia. Si para algo ha servido la Constitución del 91 es para asegurar las rentas de esos sectores.

La despensa inagotable

La tutela parte de que hay una reserva inagotable de recursos y sólo hay que pedirlos, siguiendo la cultura de la épica del bochinche. Pero en la realidad los recursos no crecen a causa del esfuerzo que se hace en la rapiña de las tutelas, de la que, como es obvio, salen con ventaja los de siempre y pierden toda esperanza los habitantes de ese infierno que es la Colombia real. Siempre hay alguien que está de último, el que está más lejos de los jueces.

Los entusiastas de los derechos y la justicia

La tutela entusiasma a los que hacen comentarios en la prensa y han ido a la universidad porque les asegura el acceso a bienes y recursos por el simple método de pedirlos. No es que haya una despensa infinita, sino que llegan antes a los que tienen parientes en la justicia, a los que han estudiado Derecho, a los que saben redactar, a los que viven en las ciudades, a los que tienen algún contacto con el juez...

Una conquista

Se trata de una conquista de los ciudadanos de izquierda sobre los demás. Aquí el ser de izquierda se debe entender como haber ido a la universidad y pertenecer a una clase acomodada. Pero sobre todo, y es lo más interesante, al poder que adquieren los juristas se suma la comodidad: no importa entender de Derecho, importa poder representar a los compañeros.
______Es que la esencia de la sociedad latinoamericana es el dominio mediante la violencia en defensa de un privilegio. Voy a copiar dos frases del foro de El Tiempo de hoy en que dos lectores consultan al ex magistrado Alfredo Beltrán (fueron las únicas que contestó):

1. Señores Magistrados, me gustaría que me aclararan por qué si esta Constitución es tan buena ha sido modificada tantas veces, incluso más que la de 1886?
Responde el magistrado Alfredo Beltrán: La Constitución como cualquier norma jurídica, no es inmodificable. En estos 15 años se le han introducido algunas modificaciones buenas, otras regulares y otras francamente negativas, pero eso está dentro de la evolución histórica.

2. ¿Se acabará la tutela?
Responde el magistrado Alfredo Beltrán: Los que conspiran a todo momento contra los derechos fundamentales quisieran que se acabara, pero el pueblo, que ya se apropió de este instrumento democrático impedirá que se suprima por cuanto con ella se ha acercado cada vez más a la defensa de sus derechos.

______Perfectamente la opinión de un militante que no tuvo que perder tiempo leyendo áridos textos de Derecho, ni siquiera necesitó aprender español, pues "a todo momento" tenía presente la arenga apropiada. Bueno, la trayectoria de ese hombre es la de un gran héroe de la épica del bochinche. Fecodista de pro, ascendió hasta la Corte Constitucional en alas de su militancia, y no tenía ninguna incomodidad en admitir que todos sus fallos eran dictados por su ideología.

Bizarros agentes de justicia

Es decir, el juez creado por la Constitución del 91 tiene un poder casi omnímodo, pues para todo tiene un derecho que invocar, siempre y cuando no toque algún interés superior, o no dé excusas para que sea escandaloso. Que yo tengo un litigio con mi vecino, llamo al primo de mi novia que es juez y me tramita la tutela. Da lo mismo, el derecho a la vida, al libre desarrollo de la personalidad... ¡Claro que la militancia provee suficientes razones para sustanciar cualquier cosa! De hecho me parece que yo sería capaz de continuar la frase del ex magistrado sobre los derechos:

Los que conspiran a todo momento contra los derechos fundamentales quisieran que se acabara, pero el pueblo, que ya se apropió de este instrumento democrático impedirá que se suprima por cuanto con ella se ha acercado cada vez más a la defensa de sus derechos [...] obtenidos tras décadas de lucha bajo las banderas de la justicia social y con el horizonte de un mundo en el que por fin ha cesado la explotación del hombre por el hombre y nos asomamos a una apropiación de la tierra, del Estado y de la cultura por parte de los oprimidos que durante siglos han estado bajo la bota de aquellos que han entregado la patria a intereses foráneos y temen más que nada a estas leyes que el pueblo se ha dado y que son las únicas que permitirán que la justicia por fin impere y los ciudadanos seamos por fin dueños de nuestro destino.

______Algo bien triste es la escasa cultura literaria del país. Recuerdo haber leído que en ciertas guerras africanas se veían orgías monstruosas de cuerpos destrozados a machete, aunque hubieran sido muertos a bala: nadie había visto la bala, no se podía tener certeza de que el cadáver estuviera muerto. Lo mismo ocurre cuando se intenta explicar a los colombianos que las castraciones de policías o las masacres infames como la de hoy en Palmira son sólo la sombra de retóricas asquerosas como ésa. Nadie ha visto la bala. ¡Ni siquiera si yo hubiera escrito histórico se entendería la relación.

Oratoria patibularia

Con esa palabrería demagógica propia de alguien que busca votos en la cárcel ese hombre justifica su pensión de 60 o más salarios mínimos, y ciertamente no tiene que plantearse nada acerca de la viabilidad de sus propuestas: la despensa inagotable se agota ciertamente para la mayoría, pero ellos ya han creado el lenguaje por el que todo el mundo les sale a deber por la exacción monstruosa que han cometido.

El derecho y los contratos

La vida colombiana se simplifica al extremo, todo tiene un sobreprecio, todos pagan el peaje del juez, pues éste tiene derecho a imponer lo que le dé la gana. ¿Alguien recuerda algo parecido en un país civilizado? La civilización es precisamente la seguridad jurídica, la vigencia de los contratos, la claridad de las normas. Los derechos fundamentales son la excusa retórica que permite excusar cualquier capricho de los jueces.

El todopoderoso

Bueno, no es tan fácil, los jueces obedecen a un orden interno, bien como logia, bien como organización revolucionaria, bien como notablato, bien como jerarquía judicial, el capricho del juez tiene un límite en el poder realmente existente. Tal vez para eso haga falta que siga habiendo guerrillas.
______Voy a copiar un par de párrafos del exaltado artículo que publicó la revista Cambio sobre el tema para que se vea que las libertades que se toman los jueces no son cualquier legaña de mico:

Sin embargo, a mediados de la década pasada, la Corte Constitucional hizo una interpretación extensiva que llevó a proteger estos derechos [los económicos y sociales] por la vía de la tutela. Esta interpretación se dio por la doctrina de conexidad de los derechos fundamentales con los económicos y sociales, según la cual hay casos en que cuando son violados derechos sociales como el derecho a la salud, de paso resultan violados derechos fundamentales, como el derecho a la vida y a la dignidad. Esta expansión de competencia conduce a que el juez se pronuncie sobre prestaciones económicas y afecte intereses particulares, algo para lo cual no estaba prevista la tutela -explica el constitucionalista Charry-. Y en el caso de los derechos sociales, conduce a que el juez afecte decisiones presupuestarias y destine recursos públicos, función que escapa a su naturaleza y excede sus competencias.
______Sin embargo, la discusión parece darle razón a la Corte si el tema es aterrizado a la realidad. Cuando a un enfermo su EPS no le da el tratamiento que necesita porque su seguro no lo cubre y eso pone en peligro su vida o hace que su existencia deje de ser mínimamente digna, entre otras razones por la forma como tiene que mendigar a las puertas de un hospital para que lo atiendan, los jueces ya no están ante una simple violación del derecho social a la salud. Están, a no dudarlo, ante la violación del derecho fundamental a una vida digna.

______Realmente aquí hay una paradoja increíble: ¿una monstruosidad como ésa no atenta contra el derecho fundamental a la dignidad? Una persona sensible podría morirse de asco. Vamos a suponer que una EPS ofrece un seguro de vida y enfermedad que cuesta un millón al año y garantiza atención hasta cierto límite. Como la atención médica siempre puede ser más alta y sin ella se puede estar en peligro, todo el mundo invocará el derecho fundamental a la vida y la EPS cerrará. Supongamos que ofrece ese seguro y uno de gastos ilimitados que cuesta cinco millones al año: todo el mundo comprará el más barato, pues siempre hay un tinterillo amigo del juez que consigue la tutela por menos de cuatro millones. Resultado: como la EPS no es una despensa infinita, sólo ofrecerá el seguro de cinco millones, o pondrá más caro el servicio mínimo o se gastará una buena cantidad de plata de la que le serviría para construir mejores equipamientos en enriquecer al juez y a sus agentes, en mantener una plantilla grande de abogados...

El papel que da de comer

Pues la declaración de derechos maravillosos no ha servido para construir más hospitales ni para comprar más camas ni más servicios de atención, sino para permitir al juez disponer de lo ajeno con la excusa de los derechos fundamentales. Precisamente lo que ocurre es que gracias a esas gracias los pobres no pueden pagar ningún seguro viable. El trato entre el usuario y la entidad ya no es tal, sino que ambos están sometidos a los caprichos del señor.
______Esas normas son en la práctica una abolición de la propiedad y aun del derecho: en lugar de un corpus normativo por el que se rigen las transacciones, hay una rosca de mandarines que se quedan con todo y lo usan según su conveniencia.

Devuélveme las tapas de mis alcantarillas

Varias personas hablan con indignación de las prácticas de Moreno de Caro que tapaba las alcantarillas de un barrio sacándolas de otro. ¿Cómo hay que explicar que cuando el juez toma decisiones presupuestarias y dispone de recursos públicos en defensa del derecho a... lo que le dé la gana, está sustrayéndolos a otras partidas y es equivalente, aunque más grave a lo que hacía ese político? No es ninguna broma, a un señor de Cali de sesenta y cuatro años le recetaron un tratamiento costosísimo contra la impotencia y el Estado tuvo que pagarlo. ¿Que varios pobres se murieron porque no había para una dosis de antibiótico a causa de eso?

Todo menos cómplices de la ineficiencia del Estado

La respuesta la dio un antiguo magistrado, Eduardo Montealegre, en una entrevista: ¿Es que la Corte debe hacerse cómplice de la ineficiencia del Estado?
______La defensa de la Constitución del 91 corre por cuenta de los mismos que apoyan a quienes pretenden precisamente imponer una más chévere todavía. No hay tal contradicción, se trata de la misma turba de asesinos y rateros que oprime a la mayoría de los colombianos desde hace siglos. Claro que cualquier rastro de democracia les incomoda y quieren tener una fuerza eficaz aplicando los caprichos de los jueces y tener amedrentados a todos los demás.
______Ojalá creciera la conciencia acerca de la estafa que representa la tutela tal como existe en Colombia, de lo que es sinónimo del aislamiento y de la miseria y del atraso del país. De lo que representa como expresión de esa excepción, del país donde es lícito cabalgar gente, masacrarla, secuestrarla y después salir a cobrar esas proezas desde la cúspide judicial.

jueves, junio 08, 2006

Necesidad de los pobres y de su sacrificio

Voy a copiar una respuesta a un post anterior sobre el TLC, como nadie lee esa discusión y a mí en este momento me gusta lo que escribí ahí, lo aprovecho para un nuevo post:

_______Los TLC en si no son malos. Siempre que la relacion entre las economias sea simetrica. Ej, USA con Canada. Si las economias son asimetricas hay que tener cuidado. Los que pueden crecer son los sectores que no compiten con el del pais de mas peso, por ej agricolas de contra temporada o inexistentes. Otro punto son los subsidios. Con o sin TLC es imposible competir.
_______La gran duda del resultado de los TLC sion que sectores sociales crecen economicamente y donde queda la riqueza que generan las exportaciones porque mucha se repatria a los paises de origen de las casas matrices de las inversoras foraneas.

_______Los TLC son buenos porque el comercio es bueno. El hombre comercia y prospera y no mata al otro porque no tiene necesidad y trata de vivir en paz con el otro. El cuento de la desigualdad social es una falacia de las que matan gente: ¿usted ha tenido menos oportunidades que yo? ¿Usted es más pobre que yo? ¿Usted madruga a hacer algo para remediar la pobreza de los pobres?

Economías asimétricas

_______Y como el comercio es bueno per se, no hace falta que haya simetría, el potentado necesita el pan que hace el panadero y ahí no hay ninguna simetría. Ningún panadero se negaría a venderle al potentado y ningún potentado se negaría a comprarle pan a alguien que no fuera de su rango. Yendo más lejos, esa idiotez lo deja a uno pensando: ¡cuánta bondad hay en el pueblo alemán, que no quiere integrar a Turquía en su sistema de libre comercio para no perjudicar a esos pobres con su economía asimétrica! Claro que a los lituanos sí les permitían porque aunque fuera muy asimétrica la economía, los iban a ayudar.

Sectores que pueden crecer

_______Los que pueden crecer no son los productos raros sino las simples frutas tropicales, que cada vez entran más en la gastronomía del Primer Mundo. Pero al mismo tiempo miles de actividades nuevas, surgidas de la necesidad estadounidense de contar con mano de obra barata. Ya sé que usted antepone la dignidad de la patria, pero para la mayoría de las personas que quiero, y también para la mayoría de los colombianos lo que hace falta es un empleo. Ya se pondrán las pilas cuando aprendan a hacer bien las cosas, lo que pasa es que sin oportunidades no habría nada.

Ventajas de los subsidios

_______Los subsidios no excluyen a nadie de exportar zapotes, que puede ser la fruta elegante en ciertos ambientes californianos. Ahora bien, si la ventaja de los subsidios para los productores estadounidenses respecto de los colombianos se traduce en que a los pobres colombianos les resulta mucho más barato comer, bienvenidos sean los subsidios. Hay muchas vidas desperdiciadas en la miseria, ¿por qué no darles una oportunidad? Cuando crezca el empleo el hombre que "bolea" ladrillos puede ganar tanto como el profesor de la universidad, sin que haya ninguna amenaza para el poder o el prestigio de este último. Por el contrario, el peón que se gana el mismo sueldo del profesor prepara a su hijo para que sea profesor. El camino para ese milagro es la creación de empleo, y la experiencia de muchos países lo demuestra. No porque el peón gane mucho más por el mismo trabajo, sino porque se ha convertido en un albañil, y como eso es muy pesado hace un curso de mecánico y ganará menos pero tendrá un buen trabajo si hay trabajo.

¿Cómo es el Primer Mundo?

_______Pero ¿qué digo? El obrero puede ganar mucho más de lo que gana ahora el profesor de universidad y al profesor de universidad estará encantado porque habrá subido la renta de todos. Todo es cuestión de optar: ¿queremos tener un país rico o queremos buscar la guerra civil para hacer un país pobre pero "nuestro"? Un país para todos los colombianos es uno en el que los pobres encuentren un trabajo. Es lo que busca la mayoría. La izquierda sólo es la resistencia de gente que no pinta nada en la Colombia del siglo XXI, de María Eugenia Rojas y Gustavo Petro, de los economistas a sueldo del Grupo Santodomingo y de los aliados de Serpa.

Las rentas fugitivas

_______Su última frase me deja ver que usted no entiende nada de economía. Si viene una empresa e invierte diez millones de dólares y los recupera en un año en ventas y en sueldos sólo se le van diez mil dólares, ésa es la mejor noticia para Colombia. Porque esa empresa maravillosa ha pagado impuestos y sueldos en Colombia y ha demostrado a todos los inversores que se puede confiar en Colombia. Es que para el asalariado y para el gobierno, lo que cuenta no es la justicia del trato, sino la cantidad de plata que reciben gracias a esa inversión. Cuanto más productiva la inversión, más inversión; cuanta más inversión, más oportunidades; cuantas más oportunidades, más bienestar y felicidad, más aspirantes a emular a Mozart y más matemáticos que llegarán a doctores en las mejores universidades del extranjero.

El capital propio

_______¿Dónde está el dominio? Donde esté el capital, no donde se tenga oprimida a la gente para que no entre en ese juego. Y es lo mismo, si la inversión en Colombia es un negocio maravilloso, pronto el vendedor avispado de pizzas tendrá a quién vendérselas. Así se forma el capital propio, permitiendo surgir a una clase media. Es lo que pasó en España, lo que pasó en Chile, lo que incluso ha pasado en Perú.

Enemigos de la propiedad

_______Perdone que me indigne de tener que explicar eso. Es que hay gente que no está pensando en tener propiedades sino en tener prebendas, a esa gente le da igual que los pobres tengan trabajo. Para esta gente es mejor que no tengan, así les resultan más útiles para mandarlos a matarse y así hacer carrera política.

lunes, mayo 01, 2006

Cuatro años de Mockus

De algún modo uno juega con ventaja cuando despotrica de Co-lombia: ¡es tan fácil encontrar pruebas de que es un muladar! Sin ir muy lejos, basta recordar la popularidad que tiene el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus entre la gente instruida para darse cuenta de que la ignorancia reina en el país hasta producir pavor.
______Ese hombre encarna al mismo tiempo la antipolítica y el despotismo ilustrado, es un émulo de Savonarola y al mismo tiempo un artista de instalaciones, un matemático de entorno "pálido, nórdico, koenigsberguiano", como diría Nietzsche aludiendo a Kant, y el más exacto representante de lo macondiano. Sí, un buen ejemplo de la desorientación en que cayeron las clases instruidas en Colombia después de la caída del Muro de Berlín.

Un programa original

______Leyendo la prensa esta mañana me encontré con unas declaraciones suyas, en realidad complementarias de muchas otras en las que deja ver cuál es su programa económico, cómo entiende la economía, qué espera hacer si llega a presidente. Creo que cualquier tendero de provincias podría hacer de gestor económico mejor que este matemático.
______Fíjense en esta pregunta que le hacen:

¿Cómo imagina cuatro años de Mockus?
Me imagino reuniones con empresarios diciéndoles: si me eligieron a mí es para terminar esta guerra de manera limpia y por lo tanto hay que pagar el doble o triple de impuestos. [...]

______¿Se entiende que este candidato cree que quienes van a pagar más impuestos son los empresarios? ¿Cómo hay que explicar que Colombia tiene los impuestos más altos a las empresas de todo el continente? ¿Y que esos impuestos se pagarían a costa de la inversión y del empleo?

Espantando inversiones

______¿Para qué seguir? Basta con acordarse de que nadie puede escaparse más fácilmente a los impuestos que los empresarios, que sencillamente no invierten en el país que les cobra muchos impuestos, emigran donde las condiciones sean mejores o envían sus capitales a paraísos fiscales.

Que paguen los que trabajan

______Ni siquiera importa eso. Realmente, todo eso es serio pero en comparación con el verdadero problema viene a ser poco. Es que la estructura tributaria colombiana está concebida desde "parámetros" esclavistas, es decir, que se espera cobrar impuestos sólo a los que trabajan y los que de algún modo obtienen sus rentas de otras fuentes no pagan casi nada.
______No es sólo que las empresas paguen los impuestos más altos del continente, sino que la población que en los países civilizados aporta la masa crítica del impuesto de renta en Colombia no paga nada, o paga una cuarta parte o menos de lo que se paga en esos países (en proporción a los ingresos).

De Savonarola a Lampedusa

______Es cuando aparece el otro rostro italiano de Mockus y los valores que realmente encarna. Ya expliqué en otro sitio que sobre todo se trata de la sensación de superioridad de los doctores, pero también la comodidad de esos sectores de esperar cobrar impuestos a los demás y no pagarlos. ¡Con lo fácil que es suponer que se trata de cuatro "cacaos" que son dueños de todo!
______Ese otro rostro es el del escritor y noble siciliano Giusseppe Tomassi di Lampedusa, famoso porque un personaje de su novela El Gatopardo se planteaba "cambiarlo todo para que todo siga igual". Las innovaciones de Mockus no van en la dirección de favorecer la creación de empresas y la expansión de las que existen, sino de expandir el dominio de la clase de gente que lo apoya.

domingo, abril 09, 2006

Keynes traducido al muladárico

Hay una especie de fatalidad en los seres humanos que los con- diciona a compartir —a raíz de ciertas experiencias—, creencias y actitudes que en otros contextos resultarían inexplicables. En Colombia la rareza endémica es el reparto de la riqueza.
______Uf, ya me aburro: en Colombia hay pobreza a causa del reparto de la riqueza, pues la educación, el gobierno y hasta la prensa tienen como única misión repartir la riqueza. Por eso al que diga que la propiedad es lo que dice el diccionario (1. f. Derecho o facultad de poseer alguien algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales) en Colombia lo miran como un loco: «La propiedad es una función social que implica obligaciones».
______En otros lugares se hablaba de «función social de la propiedad», y eso siempre por parte de los comunistas, pero en Colombia ya se va más lejos, la función social no es un atributo de la propiedad, sino su esencia. Si uno compra algo no es que se haya hecho poseedor de eso, sino que «la sociedad» le ha asignado ese papel, y lo ha cargado con las obligaciones.
______Esas obligaciones sobre los propietarios permiten entender cuál es la «sociedad» que demanda siempre atención para «lo social»: no un grupo de rock de otra época que se llamaba así «La Gran Sociedad del Estado», sino la gran rosca de los repartidores de la riqueza, es decir, de los descendientes de los encomenderos, es decir, de los de izquierda, es decir, de los empleados estatales, es decir, de los intelectuales, es decir, de los lectores de Semana, es decir de los que tienen «clase»... Uf.
______Antonio Caballero, uno de los adalides de esas bellas y nobles almas, nos regala esta semana uno de sus sesudos análisis. Guantes y mascarilla bien ajustados, me pongo a comentarlo resistiendo las arcadas.

Crecer y distribuir

Keynes predicaba que hay que distribuir para crecer. Y cuando se aplicaron sus recetas con el New Deal de Roosevelt, se generó la más larga etapa de crecimiento de Estados Unidos en su historia.

______No, no, señor Caballero. Keynes ofreció una solución para la recesión consistente en una fuerte inversión pública. Era la ciencia económica de su tiempo y permitió recuperar la economía, pero hoy en día ningún economista serio, sobre todo en el país de Keynes o en el de Roosevelt andaría predicando la inversión pública como panacea.
______Y ciertamente no se trataba de distribuir, sino de invertir recursos estatales. La mera idea de un debate entre un literato frívolo y el economista más respetado del país sobre temas de economía produce ya bastante risa.
______Pero algún aporte hay que hacer a la campaña electoral de la izquierda, ya que el indecente unísono sobre Uribe y las AUC terminará aburriendo hasta a los más fieles. Bueno, la evocación de Keynes el 9 de abril parece un retorno a su tiempo y también un esfuerzo complementario a la propuesta de abolir la economía de mercado por parte del jurista liberal.
______Uuuuuuuuggggggggggggggggggg. ¡Qué «país»!

______Dice el ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla en la entrevista que aquí le hace María Isabel Rueda que en la campaña electoral de 1974 «Gómez decía que el país tenía que crecer para luego distribuir, y López decía que primero había que distribuir. Ambos puntos de vista muy respetables». Le pregunta entonces María Isabel:
______-¿Y quién tenía razón?
______Y responde el Ministro:
______-Álvaro Gómez.
______Pero no explica por qué. Y lo cierto es que no hay manera de saberlo, ni aun si la periodista o el Ministro hubieran aclarado en qué consiste «tener razón» y con respecto a cuáles objetivos. Pues como puntos de vista podrán ser respetables los dos, pero para comparar sus resultados respectivos en la práctica habría que haber ensayado ambas recetas. Y en los treinta y dos años transcurridos desde aquella campaña sólo se ha probado una de las dos: la de Gómez. O, más exactamente, la primera mitad de la receta de Gómez: la parte de «crecer». El propio López fue el primero en aplicarla en cuanto fue elegido presidente, derrotando a Gómez en buena parte porque los votantes, que todavía no le conocían bien las mañas, le creyeron que lo de «distribuir» iba en serio.

______Eso de que el ministro no explica por qué es la típica basura retórica: si explicara por qué, cosa de la que es bien capaz, Caballero no tendría material para su columna. Como mucho se puede cuestionar la calidad de la entrevista. Lo de que la economía colombiana ha crecido es otra mentira horrorosa: si se compara el crecimiento del PIB per cápita colombiano con el de los países que han crecido de verdad, como los del Mediterráneo europeo o los de Extremo Oriente, la relación es grotesca.
______La economía colombiana no crece a las tasas deseables sobre todo por las prácticas de alianza entre el gobierno y ciertos grupos poderosos que disponen de leyes de bolsillo y «frenan el desarrollo de las fuerzas productivas». Lo que se ha hecho no es crecer, sino asegurar las rentas de esos grupos y las de los que desde siempre ordeñan al Estado.
______Lo que esperaban los votantes de la «distribución» es otro de los lugares comunes que maneja Caballero y que tienen eco en sus lectores. Teniendo en cuenta que sólo votaba un tercio del censo, y la mitad o más de los votos eran clientelares, esa inocencia respecto a la distribución es más bien preocupante.
______En Colombia el reparto de la riqueza se debe entender como el reparto del fruto del trabajo ajeno entre los que disponen de los recursos públicos. Eso es lo que se llama «ser de izquierda». Las proclamas utópicas son el colmo de la hipocresía, la forma en que se han repartido entre los de izquierda, una minoría ínfima de la población, las rentas del petróleo y del carbón ya muestran qué piensan hacer con las propiedades de los demás. ¿O es que nadie puede entender que las pensiones a los 45 años que paga el Banco de la República a sus izquierdistas salen de las arcas públicas y constituyen un abuso respecto a recursos que se niegan a los pobres?
______Casi nadie puede entenderlo porque Colombia es ante todo un país poblado por canallas. La dosis de buena conciencia que se toman leyendo a Caballero para seguir con su parasitismo y sus corruptelas produce efectos grotescos cuando se piensa en las pretensiones clasistas de esa gente.

_______(Más tarde él mismo sería a su vez derrotado por Betancur porque los votantes le creyeron a éste que iba en serio lo del "sí se puede". Que tampoco, claro. A los pobres votantes colombianos los han capado muchas veces).
_______Pero vuelvo a lo de crecer y distribuir. De acuerdo con las cifras esgrimidas por todos los gobiernos desde aquel remoto año de 1974, la economía del país no ha dejado de crecer, a un ritmo modesto, sí, pero incesante. ¿Y se ha distribuido algo de los frutos de ese crecimiento? También en eso las cifras, aunque menos publicitadas, son unánimes: no. Han pasado nada menos que treinta y dos años, ocho presidentes, no sé cuántos ministros de Hacienda, incluyendo a Carrasquilla; pero por lo visto no ha sido posible todavía que llegue el nebuloso «luego» que prometía Álvaro Gómez. Todo lo contrario. Lo que hemos visto es que, a pesar del crecimiento constante e ininterrumpido, la distribución es hoy todavía más desequilibrada que en aquel entonces. Así lo registra incluso el Banco Mundial, del cual tal vez no sobra decir que ha dado albergue a casi todos los ministros de Hacienda que en estos treinta y dos años se han sucedido en Colombia, desde el Botero de López hasta el Junguito de Uribe.

______Una sarta de disparates bajo los cuales se pasa como una obviedad el discurso totalitario. ¿Ha habido un crecimiento incesante? ¿Qué pasó en 1999? ¿No han mejorado las condiciones de la gente pobre, la esperanza de vida, la alfabetización, el acceso a los bienes básicos? ¿Qué es lo que «distribuyen» en Corea del Sur, Taiwan o Singapur?
______Pero ¿no ha habido reparto de la riqueza? Es sobre todo lo que ha habido, sólo que apenas ha alcanzado a los lectores de Caballero, que ciertamente no son los pobres sino los que viven de esa distribución.
______Mejor dicho, la gente trabaja cuando no alcanza a integrarse en la masa de rebeldes que leen a Caballero, y a esa gente que trabaja es a la que se le quita lo que tiene para repartirlo entre los doctores.

______¿Cuánto hay que crecer, o durante cuántos decenios consecutivos hay que dedicarse a crecer, para que por fin llegue el momento apropiado para empezar a distribuir? No se lo preguntó María Isabel Rueda al ministro Carrasquilla. Tal vez la inconcreta promesa sea como el astuto letrero que cuelga en las fondas antioqueñas: «Hoy no fío, mañana sí». Pero en fin: el caso es que el tiempo, inexorablemente, va pasando. Gómez ya murió, López ya no es ningún muchacho. Como decía John Maynard Keines hablando del largo plazo en economía:
______-En el largo plazo, todos calvos.

______Si algo valdría la pena imaginarse es lo que pensaría Keynes de tales retóricas: sencillamente la situación de la mayoría de la gente mejora porque hay crecimiento económico y libertad. En Colombia eso no ocurre porque el Estado se dedica a robar a los ciudadanos para mantener a las clientelas de los políticos (es decir, a los lectores de Caballero) y a la gran casta parásita de los doctores o universitarios o comunistas.
______¿Cómo es que en EE UU nadie anda hablando de «distribuir» los recursos ajenos? ¡Han olvidado a Keynes y afortunadamente ha salido un colombiano valeroso que se lo recuerda!

______A juzgar por las fotos, el ministro Carrasquilla tiene todavía una abundante mata de pelo. Pero ¿y en el largo plazo?Aunque no sé si es una impertinencia citarle a Keines a un ministro que cree que Álvaro Gómez «tenía razón» cuando decía que hay que crecer primero para distribuir después. Keines predicaba exactamente lo contrario: que hay que distribuir para crecer. Y cuando se aplicaron sus recetas teóricas en la práctica -con el New Deal de Franklin Roosevelt-, la distribución más equitativa de la riqueza y los ingresos entre los ciudadanos de los Estados Unidos generó la más larga y acelerada etapa de crecimiento económico de ese país en toda su historia.

______¿Qué pensarán los economistas de esta «carreta»? Ciertamente las propuestas de Keynes, que condujeron mal aplicadas, aplicadas cuando no había recesión sino un ciclo largo de crecimiento, al déficit impagable y la conflictividad social que abrieron el camino al neoliberalismo en los ochenta, son conocidas por todos pero sólo recomendadas por los que reciben rentas de sectores políticos demagógicos.
______Porque mientras en Europa tienen graves problemas de desempleo y escasa competitividad debido al estatismo y al despilfarro de recursos comunes, en el muladar no vacilan estos literatos, tan funestos como el virrey del que probablemente provengan, en predicar las fórmulas que aseguran ese fracaso. No es raro que entre los primeros en protestar contra esa retórica «caballeresca» estuviera Salomón Kalmanovitz, el cual sí parece entender de economía.
______Claro que lo mejor es que todos los que aplauden a Caballero son los ricos que saldrían perdiendo si se empezaran a cobrar impuestos para financiar la inversión estatal. Ya no es sólo el modelo ideológico decadente, sino la hipocresía más hedionda por parte de gente cuya única aspiración es vivir a costa del trabajo ajeno. Perdón, hay dos términos mal usados: «Aspiración» es más bien «pretensión»; «vivir» es en realidad «seguir viviendo».
______¿Qué se va a hacer si el candidato presidencial apoyado por las clases altas propone abolir la economía de mercado y recibe el aplauso de un ex ministro de economía del Partido Conservador?

jueves, abril 06, 2006

El progresismo del cangrejo

El editorial de El Tiempo de hoy se ocupa del crecimiento económico registrado por Colombia en 2005 (5,13 %) y, como era previsible, no faltan los lugares comunes ideológicos del medio he- gemónico colombiano: que el crecimiento no llega a todos y que se está importando demasiado, pues hubo una diferencia de unas dé- cimas (26,8 % y 26,1 %) entre el crecimiento de las importa- ciones y el de las exportaciones, como si una expansión semejan- te del comercio internacional no fuera de por sí una buena noticia.

Importamos demasiado

______Entre los elementos ideológicos y manipuladores está por ejemplo ese rechazo a las importaciones. ¿Cómo es que no infor- man de la proporción de aquéllas que consistía en bienes de equipo? ¿Y de manufacturas o insumos que el país no produce? Siempre es la eterna explotación de temas que soliviantan a los lectores y los mantienen en las mismas rutinas ideológicas. Lo que un país necesita no es que sus exportaciones sean superiores a sus importaciones, sino que mejoren los indicadores que más afectan al conjunto de los ciudadanos: PIB per cápita, empleo, productividad...

A más crecimiento más desigualdad

______No podía faltar la queja por la desigualdad: si hay crecimiento económico crece casi sin remedio la desigualdad en términos absolutos porque siempre sigue habiendo gente que no tiene nada. Y también crece en términos relativos porque las rentas se concentran en manos de quienes hacen los mejores negocios y las mejores inversiones, lo cual no quiere decir que las condiciones de los pobres empeoren, sino sólo que el crecimiento no es lo suficientemente prolongado y en realidad tampoco es suficiente. Es la experiencia de todos los países desarrollados, como los del Mediterráneo europeo o los de Extremo Oriente.

La vocación colombiana

______Pero es la salmodia habitual: el reparto de la riqueza que tanto fascina a los colombianos que leen la prensa y que por lo general son riquísimos en comparación con sus compatriotas. El reparto de la riqueza, como ya he explicado muchas veces, es sin lugar a dudas la vocación propiamente colombiana, la más frecuente, y también la mejor profesión que puede uno encontrar en el país. Si le da por comprar un pasaje de avión para viajar al exterior se va a encontrar con gente que emigra o ha emigrado a trabajar y con gente que va a disfrutar de unas agradables vacaciones. Es decir, con gente que participa del reparto de la riqueza y gente que no ha tenido oportunidad de estudiar para buscar su parte.
______Es decir, en Colombia los pobres son los que no se dedican al reparto de la riqueza, pues aun en el caso de que fueran «hi- perlaboriosos», «hiperproductivos» e «hiperafortunados» termina- rían en la miseria debido al secuestro de algún hijo o a alguna tram- pa judicial que le tenderían los amigos del reparto de la riqueza.

El DANE siempre miente

______Pero eso es el editorial, que por decoro admite que hubo el crecimiento registrado y que el déficit de las cuenta públicas fue cero. Los comentarios en su mayor parte lo niegan. Alguien que no esté acostumbrado a esas retahílas realmente podría creer que el país está en su peor crisis y que habría que volver a un gobierno como el de Ernesto Samper.
______Lástima que sea una pura lógica de rateros, porque si fuera sólo por los empleados estatales que comentan ahí a mí me encantaría que ganara las elecciones Carlos Gaviria y a ellos les tocara compartir las penurias de los demás colombianos. Uf, basta con pensar en Venezuela y en el ascenso astronómico de las rentas de los bochincheros locales, a pesar de que los venezolanos son en conjunto cada vez más pobres. Sobre todo los que ya eran pobres antes.

Los juicios secretos de los justicieros ligeros

______Porque esa retórica remite a una cuestión moral: ¿qué piensa realmente alguien que cree que el crecimiento es falso porque todavía se ve gente miserable? ¡Para qué me pondré a pensar en eso! Hay gente miserable a causa de esas personas, que nunca han pensado en trabajar sino en «ordeñar» al Estado. No hay uno solo de esos que no sepa que miente cuando sugiere que el bienestar y la equidad saldrían de un decreto.
______ Lo increíble es un país en el que la mayoría clama contra los corruptos porque no puede estar en su lugar pero no puede detectar la corrupción que hay en esa continua falsedad. Si el crecimiento fuera del 15 % anual, sin duda se verían muchos más lujos y más bienestar, pero se seguiría viendo gente miserable. Hace falta decuplicar el PIB en medio siglo para que realmente no haya miseria. Pero si el crecimiento apenas llega al 5 % es por causa de esas personas.

Pidamos lo imposible, y nos lo darán porque somos de estrato 6

______Si fueran sólo ellos. ¿Alguien ha leído los informes sobre la revuelta francesa? Lo mismo, la certeza de que a diferencia de los británicos, por ejemplo, los franceses sí están resolviendo los problemas porque salen a la calle a exigir que se excluya a los inmigrantes, pues hasta el más tonto sabe que el decreto maravilloso que otorga buenos empleos seguros y bien pagados a todos es un imposible. ¿Es que nadie puede ponerse a pensar que el bienestar no sale de exigírselo al gobierno?
______Ya lo he dicho muchas veces: el bienestar de los colom- bianos que van a universidades sí sale de exigírselo al gobierno.

La inversión en lo social

______Si se piensa en que los recursos del Estado colombiano se gastan sobre todo en la difusión de esa ideología la cuestión es estremecedora, exactamente tanto como los crímenes en que se sustenta el poder de esos beneficiarios. ¿Alguien se ha puesto a evaluar el coste de un medio como el periódico de la UN y de los sueldos de quienes elaboran esa propaganda? Por favor, siquiera a comparar los ingresos de esos personajes con los de la gente pobre de modo que se pueda entender dónde está la desigualdad?

La presencia colombiana en Blogalaxia

______Y qué se le va a hacer, todo eso tiene un precio. Si se piensa por ejemplo en la difusión de internet, a uno le queda una impresión muy rara cuando comprueba que las estadísticas del portal regional Blogalaxia registran en el puesto 146 al primer blog colombiano, detrás de decenas de diarios peruanos, venezolanos, españoles, mexicanos y hasta dominicanos. El primer blog boliviano ocupa el número 52 y el primero ecuatoriano el 136. ¿Habrá tal vez blogs más leídos que el de Patton que no figuren en esas estadísticas? Lo dudo. Habrá probablemente blogs españoles, mexicanos, argentinos y estadounidenses (en español) que no estén registrados ahí. De otro modo el blog colombiano que más visitas recibe estaría en el número 300.

La Atenas suramericana

______¿Servirá eso para que en Colombia la gente deje de mirar con condescendencia a los peruanos? De ninguna manera, si algo hace fatalmente fatuos a los aldeanos más cerriles es la arrogan- cia a que se aferran basándose en algún blasón oculto que los demás no pueden ver. Sencillamente, desde hace medio siglo la ocupación del país ha sido la «lucha» en sus diversas modalidades, y por eso los maestros no se forman para enseñar a leer (si salieran los índices reales de lectura, también estaríamos muy por detrás de Bolivia), sino para formar rebeldes que desean un cambio de régimen.
El precio de la lucha

______Yo lo entiendo: los únicos que tienen menos acceso a in- ternet y menos visitas a blogs son los cubanos y los nicaragüen- ses. Es normal que los enemigos de internet quieran sociedades como ésas. Por mucho que usen internet para exhibir su cultura, sus contactos y todo lo que adorna sus interesantísimas personas.
______Sólo es que los demás colombianos deberíamos plantearnos cuál es el precio que estamos pagando por esa retórica hegemó- nica durante medio siglo, y adónde llegaremos si dentro de cin- cuenta años seguimos así.

miércoles, marzo 29, 2006

Desmanes y objetivos

Resuelto a mejorar su imagen, el gordito se inscribe en un costoso gimnasio en el que le aseguran pérdida de peso o devolución de su dinero. Cuando llega el primer día, le señalan a una modelo y le explican que si logra darle alcance en el campo se habrá ganado el derecho a yacer con ella. No lo sorprende no alcanzarla, pero sus resultados son mejores de lo esperado. Y de todos modos tiene que ir para justificar lo que ha pagado, por lo que se hace el propósito de alcanzar la meta al cabo de unas semanas. Sus progresos son muy alentadores, pero la escurridiza profesional se le sigue escapando, hasta que un día llega convencido de que un esfuerzo suplementario le permitirá alcanzarla. Lo malo es que le explican que ha pasado a una segunda fase, que ahora correrá delante, que si el individuo brutal que le señalan lo alcanza, la experiencia será poco grata. Hay que asegurar los resultados, perder peso de verdad, le explican.

El palo y la zanahoria

______A diferencia de lo que ocurre en esa anécdota chabacana, la conocida dialéctica del palo y la zanahoria se presenta de otra forma en el caso de los tumultos revolucionarios: el palo (el agra- vio, la rabia, la humillación, la penuria) suele estar antes y la zana- horia (el paraíso, la hurí cósmica) está después, supone ya una adhesión clara a la causa. Hassan al-Sabbah, el famoso «Viejo de la Montaña» daba a sus adeptos, los «asesinos» por antonomasia, un anticipo de ese paraíso en forma de orgías con hachís y huríes de carne y hueso.

La acción justiciera a breve y largo plazo

______Pero siempre hay ambos ingredientes y la diferencia entre el desocupado que se lanza a acuchillar al tendero para llevarse el televisor, el jamón, el rollo de paño... —como ocurrió en Bogotá el 9 de abril de 1948 con los judíos— y el que asume la revolución como misión de su vida, sin importar que use armas o no, es el grado de convicción y aun de certeza respecto al premio. La masa airada es poderosa pero ciega, mientras que la organización justiciera es eficaz y casi invencible, por eso perdura.
______De modo que siempre hay algún objetivo en las protestas y en las guerras y revoluciones y ese objetivo es alcanzable, con la mera rabia no habría movilización. Lo que pasa es que cuando se trata de tumultos masivos la mayoría de las personas tienen una noción muy vaga de ese objetivo y son los dirigentes, los más organizados y «estructurados» los que les señalan metas. Y con frecuencia la adhesión de las masas se da sin que los verdaderos objetivos se pongan de manifiesto.

Jóvenes sin esperanza

______Así, los disturbios del año pasado en Francia tenían por objeto protestar por la marginación de los hijos de inmigrantes y por la imposibilidad de encontrar trabajo. Sin duda hubo una hábil manipulación por parte de los islamistas, pero la motivación de fondo era cierta: los jóvenes de origen norteafricano tienen muy pocas posibilidades de encontrar un empleo, y en el conjunto de la sociedad se ven excluidos por sus rasgos físicos, su nivel cultural, su residencia en barrios pobres, etc.

Novedades de Pero Grullo

______Como siempre, hay que detenerse a recordar lo elemental: 2 + 2 = 4. El empleo y los salarios suficientes no salen de un decreto gubernamental. Sería muy estúpido un gobierno que no nos diera a todos varios millones de dólares al mes para que lo volvamos a elegir. Ya sé que resulta ridículo repetir eso, pero en Colombia la gente sale de las universidades convencida de otra cosa, de modo que pasa por ser un político serio alguien que propone mejorar los sueldos, ampliar los empleos y de paso acabar con la flexibilidad laboral. Y naturalmente el severo pensador es irresistible para los que nunca han pensado en trabajar. ¿No es también obvio que la más remota posibilidad de éxito de un personaje así espantaría a los capitales y por tanto reduciría los puestos de trabajo? En Colombia no: ser colombiano es nacer con un doctorado en Mentira Disparatada.

Despido barato = más contratación

______Pues como el problema planteado era de desempleo de los jóvenes, el gobierno elaboró una ley que abarata el despido. No es ninguna novedad, el mismo tipo de leyes se están sacando adelante en Alemania, fue por esas leyes de flexibilidad por lo que el desempleo en España pasó en la primera parte de la década de los noventa de más del 20 % a menos del 10 %... Claro, también fueron leyes de ese tipo las que aprobó el parlamento británico en los ochenta, y gracias a ellas ese país es hoy uno de los que menos problemas de desempleo tiene en Europa.

No todo el mundo es igual

______Lo que pasa es que, también obviamente, esa reforma significaría en la práctica reducción de salarios y también mayores exigencias de productividad. Y... qué casualidad... Eso no gustó en las universidades. Y tampoco gustó a los sindicatos. Hay que tener en cuenta que en las universidades no están los hijos de los inmigrantes. Es decir, los muchachos que van a la universidad no son los que realmente están amenazados de quedar sin trabajo, por eso lo que defienden es una situación de ventaja respecto a los pobres.

Francia, siempre idealista

______Claro, es una situación de ventaja que remite a la jerarquía racial que define a una sociedad como la francesa, que en la práctica sigue ejerciendo el colonialismo en buena parte de África, una sociedad en la que la complicidad con regímenes como el de Sadam estaba respaldada por la población, nada descontenta del petróleo barato, en la que el antiamericanismo es la máscara un poco desajustada de viejas pretensiones imperiales... En la que casi una cuarta parte de los votantes apoya a un candidato abiertamente racista, antisemita y partidario de expulsar a los inmigrantes.
Etiquetas y pretextos

______Es deprimente la forma en que las etiquetas ideológicas ocultan el sentido de esa lucha: en cuanto anunciadores de la hurí cósmica, los «progresistas» franceses buscan privilegios para ellos pero no tienen la culpa de que se excluya a los inmigrantes, todo es culpa de los judíos de Wall Street, claro. Todos conocemos la versión tropical de eso: se busca hacer de Colombia otra Cuba, un paraíso sin explotación del hombre por el hombre, pero entre tanto se sube de estrato gracias al sindicato, valga la cacofonía, o se viaja por el mundo con recursos de los secuestros, o se vive de rumba arrimado a intelectuales bien relacionados...

La patria del crimen

______Pero eso ya es demasiado conocido: tedioso. Más intere- sante es ese rasgo de la ideología colombiana: hay desmanes, incendios, saqueos, gente gritando, heridos y vidrios rotos, luego hay esperanza. No hay un solo mamerto, ni siquiera entre los que creen que son de mejor estrato que los mamertos habituales, que no se haya entusiasmado con los disturbios del año pasado ni haya visto crecer la esperanza en su interior con los de este año. ¡A lo mejor vuelve algo bonito como la hazaña histórica que vio nacer la guillotina y anticipó la cosecha generosa de los ejércitos napoleónicos en todo el continente europeo!
______Creo que llevo meses cometiendo una injusticia con los muladares. Y sobre todo que la ridícula compartimentación de la sociedad en estratos hace que los sicarios y raponeros con BMW, Rolex y diploma crean que son otra cosa.

lunes, marzo 20, 2006

¡Todos contra la desigualdad!

Un tema recurrente es la protesta por la desigualdad, por la «inequidad» que llaman. Esa queja casi expresa toda la vida colombiana, sobre todo en lo que conduce a un escándalo moral: su principal función es brindar buena conciencia al quejoso y aun ponerlo entre los beneficiarios de esa desigualdad sin muchos sentimientos de culpa, al tiempo que se oculta el problema verdadero, que no es la distancia entre los pobres y los ricos, sino la pobreza y el atraso del conjunto de nuestra sociedad.

Riqueza y desigualdad

______Lo primero que me pasa por la cabeza al pensar en la protesta por la desigualdad es que cada vez que alguien compra en el exterior un libro de García Márquez o un disco de Juanes está ensanchando esa desigualdad, pues los beneficiarios de las regalías ya son ricos y se harían más ricos con comparación con los demás. No quiero ni imaginarme la desigualdad que ocasionaría la invención de un remedio para el sida por parte de un colombiano que viva en Colombia, o cualquier gran logro empresarial o aun profesional.

Los ricos son los que más odian la desigualdad

______Pero el lector ya estará pensando que rehúyo el problema y no pienso en la atroz desigualdad que se da entre unos sectores sociales y otros en Colombia. Bueno, pensemos en el 20 por ciento digamos de ricos y el 60 por ciento de pobres, considerando ricos a todos los que caben en ese 20 por ciento, que lo son para la inmensa mayoría de los colombianos. Al menos tres cuartas partes de esas personas «ricas» son exactamente las mismas que protestan contra la desigualdad.

La lucha de los estudiantes

______Bah, eso no es nada: esas personas ricas que protestan contra la desigualdad son las mismas que la ocasionan. Por ejemplo las universidades públicas son sitios en que se gastan los recursos de todos en crear privilegiados sociales que se niegan a cualquier integración en un mundo de competencia y fuerzan a la sociedad a pagar su parasitismo, para eso los desmanes de estos días. ¿Qué otra cosa si no es el odio al «neoliberalismo»? Suponiendo que son personas que adquieren conocimientos, estarían encantadas de un modelo social en el que se les dan grandes ventajas gracias a que esos conocimientos los hacen más productivos.

Artes colombianas

______
De verdad que cuento eso y sé que no importa. Hay gente que cree que uno escribe así por sarcasmo, pero no. Es que Colombia supera al talento del más retorcido ironista. No importa en absoluto que los beneficiarios de la desigualdad sean los mismos que se viven quejando de la desigualdad ni que los que disfrutan de esa desigualdad en las universidades sean por lo general parásitos. Importaría si Colombia «aterrizara» de su delirio bárbaro, pero para eso hace falta mucho.
______Lo que de verdad inquieta es que la lucha contra la desigualdad es la principal causa de que haya tanta desigualdad. ¿Alguien sabe cuántos sueldos y honorarios fabulosos pagan tradicionalmente las diversas administraciones públicas por informes sobre la desigualdad? ¿Cuántas personas de las que uno se encuentra en un restaurante «fino» obtienen sus ingresos de alguna industria o comercio y cuántas de la lucha contra la desigualdad? Sin la menor duda, hay más del segundo grupo.

Educar para la desigualdad

______Pero lo mismo se puede decir de aquello que se supone que va a servir para reducir la desigualdad, la educación: los maestros colombianos no se forman para transmitir a los niños conocimientos ni para ayudarlos a desarrollar destrezas, sino para transmitir ideología. Lo que se «aprende» en las escuelas y colegios públicos no es a ganarse la vida ni a entender el mundo, sino a soñar con un cambio de sistema social... precisamente en la dirección que fracasó de forma clamorosa en todo el siglo XX.
______Y entre tanto los maestros tienen ingresos y ventajas laborales seguros, con lo que la multimillonaria inversión en educación sólo sirve para crear más desigualdad: ¿se figura alguien qué clase de fe en el futuro y en las posibilidades del trabajo productivo tiene alguien al que sólo se adoctrina para odiar a EE UU y para sentir que el bienestar de los ricos es el resultado de haberle quitado algo a él? Bueno, la verdad es que en Colombia sí ocurre eso, sólo que quienes despojan a los pobres son los mismos que los soliviantan y además esperan usarlos como arietes o carne de cañón para llegar a esclavizarlos por completo.

Estado de bienestar

______Todo el que no conoce a Colombia se pregunta, cómo es que el Estado no se plantea ensanchar los servicios sociales para favorecer a los más pobres. Eso significaría cobrar impuesto de renta más o menos como en cualquier país desarrollado. ¿Habrá quien se acuerde del referendo y de la pretensión de congelar los salarios estatales y limitar las pensiones estatales a 25 salarios mínimos? Los partidos de los enemigos de la desigualdad jamás plantean nada parecido. El odio a la desigualdad es una excusa para mantenerla.
______ Con lo que todo se vuelve casi ocioso: no se puede hablar siquiera cuando no hay más que mentiras de unas criaturas que moralmente están muy por debajo de los delincuentes de a pie. Su dominación y latrocinio los justifican «vendiendo» un paraíso más falso que las curas del Indio Amazónico, y a cualquiera que no se suma a sus falacias lo calumnian sin el menor escrúpulo cuando no lo pueden matar, secuestrar o amedrentar.

Condición moral

______De modo que el primer paso para hablar en serio de desigualdad es plantearse la moralidad elemental que hay en el centro de la vida colombiana, que es toda la causa del exotismo del país y también de la violencia y el atraso. Claro, también de la desigualdad, pues al final sólo se habla de sinónimos: degradación moral = ideología = permanencia de la esclavitud = parasitismo de los de siempre = atraso = miseria de la mayoría = desigualdad.
______Eso sí, algo tan simple y casi obvio resulta escandaloso para quienes viven felices en su rebeldía rutinaria. ¿Cómo se podría llegar a explicarles que el escándalo son ellos?

martes, marzo 14, 2006

Razones ideológicas respetables

El proceso para la firma del TLC con Estados Unidos dejó al descubierto dos de las principales causas por las cuales el país vive en el atraso. La primera tiene que ver con los intereses de empresarios ineficientes nacidos y engrandecidos gracias al apoyo (subsidios) y la protección (aranceles) estatal. La otra fuerza que se opone a la liberación comercial tiene un tinte más ideológico y muchos han calificado sus motivaciones de «respetables».
______Para entender un poco esa Ideología que se opone a la inserción artificial de Colombia a las grandes ligas del Comercio Mundial hay que hacer un poco de historia estudiando los procesos que han dejado huella en la humanidad.
______Karl Marx, en su Manifiesto del partido comunista había dejado claro que la llamada revolución del proletariado tendría que incubarse en una nación industrializada, en la que los obreros se rebelarían contra sus patronos, cosa axiomática según la teoría de la lucha de clases.
______Lo que luego sorprendió fue que la primera revolución marxista tuviera lugar en el país más atrasado y rural de Europa, dejando claro que solo la ignorancia rural y la desconexión de la mayoría de la población respecto de los procesos masivos de producción seria el caldo de cultivo para que los demagogos pudieran manipular al pueblo.
______ Pues ésa es la «respetable ideología de la izquierda» para oponerse al TLC. Si Colombia entra en un circulo de comercio más dinámico su clase media crecerá paulatinamente hasta convertirse en mayoría como hoy sucede en las naciones prósperas. En un escenario así se desvanecerían las esperanzas de los que hoy siguen soñando con la revolución derivada de la lucha de clases.
______Oponerse de forma ideológica al TLC y a otros cambios sociales parecidos es la muestra de que en Colombia existe una fuerza mucho más robusta que aquella que salió de la época del desarrollismo, y que inspira tanto temor que aún nadie en la prensa ni en otros medios ha sido capaz de llamar a las cosas por su nombre.
______El miedo que se respira es tanto que esa ideología esclavista y vergonzosamente caduca termina siendo sólo el ensueño de algunos gomelos de sesenta años, por mucho que para quienes pueden opinar en esos medios se trate de «posiciones respetables».

viernes, febrero 24, 2006

El socialismo chévere en el patio número seis

La sala número seis fue el nombre que le dio el escritor ruso Antón Chéjov a una novela corta en que pretendía mostrar la realidad rusa a través de la alegoría de una sala de hospital. Si quisiéramos hacer lo mismo con nuestro país tendríamos que recurrir a la metáfora del patio de prisión: la misma jerarquía brutal impuesta a la fuerza, el mismo servilismo del miedo, las mismas mentiras, el mismo conformismo de quien ha renunciado a tener honra, la misma moralidad ausente...
______Si uno hace el esfuerzo de imaginarse cómo se ven a sí mismos los presos probablemente acierte si se los figura llenos de narcisismo y de torcida vanidad: no personas que cometían crímenes contra otras sino héroes que hacían justicia. Lo mismo pasa con las gentes que florecen en nuestro muladar. ¿Recuerda alguien a algún doctor, a algún universitario o a algún empleado estatal que no sea socialista? Yo no recuerdo a ninguno. Incluso los más denostados «neoliberales», como Rudolf Hommes, se proclaman «socialdemócratas». El socialismo tiene muy buena prensa en Colombia.
______Y no es para menos, porque, con tanta «inequidad», es normal que todo el mundo anhele un poco de «justicia social» y se indigne al ver a los campesinos miserables y a los niños que mendigan en el semáforo. Esa indignación, como ha de ocurrir en personas cultas y formadas, se encauza naturalmente contra el FMI o cualquiera al que se pueda dejar de pagarle las deudas —adquiridas para sostener el parasitismo de los doctores—, contra los empresarios o cualquiera que trabaje, contra los asesinos de Cristo, contra los estadounidenses que financian el narcotráfico (como los joyeros financian el pistolerismo)...
______Claro que siempre queda la añoranza del socialismo, el futuro de la humanidad que no se puede imponer por culpa de la trama bipartidista, aliada del imperialismo norteamericano, etc. Al llegar a este punto uno se queda con la duda: ¿qué es lo que se debe entender por socialismo? ¡No faltará el airado rebelde justiciero que ponga el hermoso ejemplo de las sociedades escandinavas que a pesar de ser capitalistas sí ofrecen educación y salud!
______A veces a medida que uno escribe las cosas se le van apareciendo de una manera más precisa, más estremecedora. De repente siento que comparar a esa clase de gente con los presidiarios es un atropello contra éstos, a menudo personas simplemente torpes o sometidas a un trato infame... Es que ¿podría funcionar el socialismo en Suecia si el Estado estuviera en manos de masas de doctores cuyo verdadero oficio es la protesta? ¿Y sin crecimiento económico?
______En realidad es simple: el socialismo ideal es una máscara de cierto statu quo al igual que el afán de legalizar las drogas es una excusa para disfrutar de las rentas de la prohibición. Nada contrariaría más a nuestros parásitos que un régimen socialdemócrata. Puede que en Cuba o en Venezuela se sintieran bien, pero eso porque sus representaciones subjetivas siempre los ponen cerca del coma andante y no en el mismo nivel de rango social en que están en Colombia. Voy a copiar la tabla del impuesto sobre la renta del año 2005 para comentar un par de cosas:Supongamos que la gente pobre se gana de promedio unos 400.000 pesos al mes, que al cabo de un año son poco más de cinco millones. ¡Pues alguien que se gane cuatro veces eso no llega a pagar nada de impuesto sobre la renta! En un país de régimen socialdemócrata si alguien se gana cuatro veces la renta de la mayoría de la gente, al menos un 30 por ciento se iría en impuesto de renta. ¿Cómo hago yo para explicar que esa clase de personas que se ganan el sueldo de cuatro colombianos y no pagan nada de impuesto de renta son las que más claman contra la «inequidad» porque se viven comparando con los grandes empresarios? Lo que me molesta es haber comparado a los pobres presidiarios con mis compatriotas. Es injusto.
______Pero vamos a plantear el caso de los que sí pagan impuesto sobre la renta. Pongamos alguien que se gana 42 millones al año. El ingreso de unas ocho personas humildes que tengan la suerte de tener empleo formal: lo que paga de impuesto sobre la renta es el 11,29 por ciento. En un país donde impere el Estado de Bienestar pagaría cuatro veces más. Pero ¿me creerá alguien que esta clase de personas se quejan todavía más de la «inequidad»? (La ignorancia aumenta a medida que se tiene más rango social.) Claro: es muy probable que para tener tan buenos ingresos haya pasado por una universidad de elite y que esté en un puesto dedicado a combatir la pobreza y la «inequidad», pues para eso se crean esos puestos, para que esas personas tengan los ingresos que les corresponden. Y al tener más rango y más ingresos más se comparan con los grandes potentados y más agraviados se sienten.
______Pero aun: veamos qué le pasa al que se gana el doble de eso, el ingreso de 16 colombianos de a pie, 84 millones. ¡Sólo paga el 20,32 por ciento! En Suecia en la época más dura del Estado de Bienestar las personas que alcanzaban ese nivel de ingresos pagaban cerca del 90 por ciento, y aun hoy es muy probable que pague más del 50 por ciento. Sí: éste se indigna todavía más con la «inequidad». Es muy probable que tenga su indignación por oficio y que sea columnista, magistrado o profesor universitario.
______En fin: es una de esas paradojas que honran a mi país, las personas que se benefician de la desigualdad son las que más la aborrecen y la denuncian, y en buena medida la pobreza de la mayoría es el resultado de los esfuerzos que se hacen para eso, para aborrecer y denunciar la desigualdad y proveer de buena conciencia a los que tienen el ingreso de decenas de personas.
______Bah, ni siquiera tiene importancia, ni siquiera tiene sentido quejarse de eso. ¡A que nadie se acuerda de que Colombia tiene el impuesto más alto del continente a las rentas de las empresas! Es que ese impuesto se le saca a los consumidores y también a los empleados, que tienen sueldos miserables y pocas esperanzas de cambiar de empleo porque esa exacción reduce la inversión. No es que los enemigos de la «inequidad», esas criaturas que reinan en Colombia y que tal vez por eso hagan pensar en el país como un patio de prisión se roben todo lo que sale del subsuelo, ni que no paguen impuestos, ni que su verdadera profesión sea la queja contra la desigualdad, ni que sean los beneficiarios de esa desigualdad: es que además paralizan la economía y hunden en la miseria al resto de la sociedad.

domingo, febrero 12, 2006

Las falacias que se difunden contra el TLC

A pesar de que en este blog ya se han abordado en varias ocasiones los argumentos de los opositores al TLC, a pesar de la evidencia de que todos los economistas serios, o que se han ganado un prestigio por sus conocimientos (Hommes, Montenegro, Caballero Argáez, etc.) se desesperan ante la lentitud del proceso, así como los sectores más dinámicos de la economía y la sociedad, no hay más remedio que volver sobre el tema, pues tras los opositores está todo un orden del que el proteccionismo sólo es un elemento, junto con los subsidios, la tramitomanía y otras conduc- tas del funcionariado que redundan en beneficio de unos pocos.
______En la penúltima edición digital de Semana apareció un artículo de un tal Ricardo Buitrago en el que expone las razones de su oposición: escribo este post para analizar lo que dice ese pro- fesor.
______La que debería ser la "ronda definitiva", seguramente porque en esta definitivamente quedaríamos a expensas de los errores y las omisiones de un proceso de negociación falto de análisis, conciencia de país y cargado de intereses políticos y "lobby" empresarial, ha sido aplazada hasta el próximo 14 de febrero. En gran parte, el aplazamiento obedece a la presión de los sectores sensibles para no terminar las negociaciones bajo las condiciones plateadas y también a la posición inflexible de los negociadores norteamericanos.

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¿No está el lector a expensas de las omisiones, sobre todo, del comentarista? Ese tono sentencioso es típico: los problemas se resuelven con adjetivos, ¿qué tiene de particular que un proceso como ése esté «cargado de intereses políticos y lobby empresa- rial»? Nada, la certeza de que generará en el lector rechazo. El recurso a los prejuicios del lector, algo como la queja por la «po- sición inflexible de los negociadores norteamericanos»: voy al con- cesionario y vuelvo sin comprar un carro nuevo debido a la posi- ción inflexible del vendedor, obstinado en cobrarme más de cinco millones por un vehículo nuevo.
______Los «sectores sensibles» son el comienzo de la gran falacia: ¿son sensibles aquellos que perderían al tener competencia o aquellos que están perdiendo por pagar por las cosas más de lo que valen en favor de unos parásitos? Toda la retórica de los detractores del tratado consiste en ese esfuerzo por presentar como interés de la comunidad aquello que precisamente la empo- brece y coarta.
______Pero, veamos si lo que nos han estado "vendiendo" como la negociación necesaria para nuestro desarrollo es tan cierto como lo plantean el gobierno y los defensores del TLC.
Las cifras
______Para justificar el acuerdo, los interesados en la firma —precipitada— del mismo han utilizado el argumento de la «nociva» pérdida de las preferencias otorgadas a través del ATPDEA. Pero las cifras dicen lo contrario: de los 3.670 millones de dólares que Colombia le exportó a Estados Unidos en 2003, 2.000 millones de dólares entraron con 0 % de arancel por la Cláusula de Nación Más Favorecida (su acceso libre a Estados Unidos está garantizado). Es decir, el tema de la necesidad de reducciones arancelarias para el acceso al mercado norteamericano no es tan cierto.

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Claro, es como casarse cuando ya se han tenido relaciones sexuales, pero hay que recordar que Colombia está en la situación de la novia desvalida. ¿Quién garantiza que esas preferencias no se van a quitar cualquier día? ¿Cuánta inversión puede atraer una situación de favoritismo que cualquier día es suspendida, por ejemplo porque EE UU quiere favorecer a otras regiones, según sus intereses geopolíticos?
______Pero más interesante es el sobreentendido: nos conviene exportar sin pagar aranceles, pero no importar sin cobrarlos. Desde el punto de vista del consumidor eso es rotundamente falso, pero no desde el de los que explotan el Estado. Es que el Estado es la mina de los recursos para mucha gente en Colombia, lo que suben de precio las cosas a causa de los aranceles y de la falta de competencia lo pagan los consumidores, en una forma especial- mente perversa de esclavitud.
______De los 1.670 millones de dólares restantes que utilizaron ATPA o ATPDEA, tres productos concentraron el 91 % de las preferencias: 1.150 millones de dólares fueron petróleo y sus derivados, 230 millones de dólares fueron flores y 180 millones de dólares fueron confecciones. Lo cual ratifica que de la concentración de beneficios que el TLC otorgará a los sectores productivos del país, sólo muy pocos se verán beneficiados.

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Es decir, de los sectores productivos existentes, pues lo que se busca con el tratado es precisamente expandir los sectores de exportación no tradicionales. Sencillamente hay muchos sec- tores que no han tenido un desarrollo suficiente debido a la situa- ción de atraso, baja productividad y obstáculos a la creación de empresas. Lo que «ratifican» las cifras es que la situación del co- mercio con la economía más grande del mundo es manifiesta- mente mejorable y que las materias primas siguen siendo los rubros principales de exportación.
______Es muy llamativa la alusión a los «sectores productivos del país», con ese bonito nombre se alude a aquellos que viven del mercado cautivo porque a pesar de las diferencias increíbles de salarios y costes no alcanzan a producir a precios competitivos con los estadounidenses.
______Mientras tanto, Colombia importó 4.620 millones de dólares de Estados Unidos, de los cuales 38 % (1.769 millones de dólares) con aranceles superiores al 10 % (promedio de 17,5 %) y, el resto, o sea 2.851 millones de dólares, con aranceles entre el 5 % y el 10 % (promedio de 6,4 %). Aun con esa diferencia arancelaria, Estados Unidos pagando aranceles promedio del 11,95 %, y Colombia, del 0 %, nuestra balanza comercial es deficitaria (importamos más de lo que exportamos) en 950 millones de dólares. Ahora con la reducción de aranceles para los productos norteamericanos, la brecha deficitaria será aun mayor.

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Se repite la misma lógica: parece que los aranceles fueran como rebajas del precio, cuando son lo contrario. Ahora bien, respecto a la balanza comercial, conviene fijarse en la evolución de la economía mexicana a raíz del Nafta: el promedio de crecimiento de las exportaciones mexicanas durante el periodo 1993-2003 fue del 13 % anual, mientras que el de las importaciones fue del 9 %. Es que sencillamente al haber menos trabas al comercio el pobre tiene más posibilidades de acercarse al rico que cuando las hay. Otra cosa es que las sociedades atrasadas estén en manos de quienes carecen de cualquier interés en cambiar esa situación. Por eso parece tan obvio que los sectores productivos se mantendrán inalterables.
______El planteamiento de la reducción arancelaria tiene otra «inconsistencia»: el problema no es llegar al mercado sin aranceles, el problema es la eliminación de las barreras técnicas al comercio. Las restricciones en materia sanitaria y fitosanitaria y de normas técnicas a las que se ven enfrentados nuestros productos en el mercado del norte son los verdaderos escollos que hay que superar. Eso y las tremendas asimetrías en materia de subsidios agrícolas, las cuales traté en artículos anteriores.

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Éste es otro caballito de batalla: ¿hay normas técnicas o fitosanitarias que se impongan a los productos colombianos y que no tengan los estadounidenses? No, sencillamente la queja viene de que los productos colombianos no cumplen condiciones para venderse en el primer mundo y en lugar de pensar en hacer que cumplan esas condiciones, lo cual se justifica por las enormes diferencias de renta, lo que se piensa es en hacer lobby para quitarlas. Pero como eso no va a cambiar, la presión se dirige a desprestigiar el tratado en Colombia.
______Otro argumento que se le presenta a la opinión pública es el impacto positivo del acuerdo en la economía del país. Las cifras globales de comercio vuelven a contradecir a los amigos del TLC: En 2004, el crecimiento de las exporta- ciones colombianas fue de 27,9 %, mientras que el crecimien- to de la economía fue sólo de 3,8%. Es otras palabras, el impacto del comercio exterior no es tan relevante en nuestra economía, dado que el 59,7% del total exportado tiene poco valor agregado (los productos industriales exportados son intensivos en recursos natu- rales, de baja tecnología o de tecnología media), lo cual ratifica que la economía colombiana se está convirtiendo en una economía de maquila sin intenciones de desarrollo tecnológico.

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A veces da la impresión de que se dice cualquier cosa: ¿está proponiendo este profesor un desarrollo tecnológico a la albanesa, por ejemplo que inventemos nuevos artilugios para volar o rivales de internet? Este párrafo es fabuloso por la sucesión de inferencias discutibles que tiene: el impacto del comercio exterior no es tan relevante porque no se han firmado suficientes tratados de apertura comercial con otros países, el valor agregado de la maquila es muchísimo mayor que el de los simples recursos naturales, y el desarrollo de empresas de maquila significa la generación de recursos y de aportes al consumo que pueden favorecer el desarrollo de otros sectores.
______Relacionar este párrafo con el conjunto del artículo hace pensar en otra cosa más inquietante: las intenciones de desarrollo tecnológico están basadas en la protección de determinados «sectores sensibles». ¿No es eso un disparate? El primer desarrollo tecnológico posible es la adaptación a los niveles de tecnología dominantes en el mundo, y en todo caso los sectores económicos que pueden protagonizar ese desarrollo son aquellos que cuentan con ventajas para exportar y competir en otros ámbitos. ¿No es la china una economía de maquila? ¿Estamos vistiéndonos con el traje Mao o se están usando las factorías chinas para producir las prendas diseñadas y vendidas por empresas occidentales? Esas oposiciones basadas en cifras remiten a un universo ideológico más disparatado de lo que uno se espera.
Los «referentes» del Tratado
______Otro gran sofisma de distracción que se ha utilizado para la opinión pública es aquel que argumenta que debemos tener como referente lo sucedido en otros tratados de libre comercio. Se nos habla de los beneficios del TLC Chile-Estados Unidos y los del CAFTA y hasta del NAFTA (por sus siglas en inglés); también se argumenta que éstos deben ser la base de nuestra negociación y que es necesario firmar nuestro TLC o, de lo contrario, perderemos presencia en el mercado más importante para el país.
______Los resultados de estos tratados tampoco son lo que se ha dicho ni se deben tomar como base. Las cifras contradicen lo primero, y las asimetrías en las economías contradicen lo segundo.
______En el TLC de Chile, por ejemplo, los dos primeros trimestres de 2005 las exportaciones crecieron 15,5%, en tanto que las importaciones crecieron 54,5%. No es de extrañar que las economías latinas sean deficitarias frente a Estados Unidos, lo extraño es que Chile antes del TLC (2003) tenía un superávit comercial bilateral (exportaba mas de lo que importaba) del orden de 1.100 millones de dólares y en el primer semestre de 2005, luego del TLC, se redujo a una cifra cercana a los 600 millones de dólares.

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Esta vez se citan los datos que convienen, pero extraña- mente no se habla de la balanza comercial de México con EE UU: importa más la experiencia de dos trimestres chilenos que la de doce años mexicanos, y ciertamente la economía de este país no es deficitaria respecto de la estadounidense.
______Pero ése es sólo un aspecto, el otro es esa priorización de la balanza comercial: las importaciones chilenas crecieron, pero ¿qué pasó con el PIB? ¿Quién nos explica qué fue lo que compraron los chilenos, si por ejemplo fueron máquinas necesarias para pro- yectos tecnológicos avanzadísimos? Nada, que las inventen ellos, es como se hace desarrollo tecnológico. ¿Estarán los chilenos prosperando tanto que les quedan recursos para comprar toda cla- se de productos estadounidenses? ¿Y qué tiene que ver esa com- paración de las importaciones y las exportaciones ante el hecho innegable de que éstas crecen? El lector incauto se va llenando de indignación ante el hecho de que se importen cosas: este año gané un 13 % más que el año pasado, claro que gasté un 90 % más porque me compré una casa nueva, por eso mi situación es terrible.
______Otro ejemplo es el NAFTA, el cual no ha ayudado a la economía mexicana. Mientras el crecimiento del comercio, la creciente productividad y el incremento de las inversiones han producido un aumento de 500.000 puestos de trabajo en el sector manufacturero entre 1994 y 2002, el sector agrope- cuario, donde aún trabaja casi la quinta parte de la pobla- ción mexicana, ha perdido 1,3 millones de puestos desde 1994.

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De nuevo la falacia de las cifras parciales: ¿habrá quien busque el conjunto de las cifras de la economía mexicana en los años que lleva el NAFTA? Para un público desinformado y en términos generales tendiente a identificarse con el discurso persistente de la mentalidad tradicional, lo de que el NAFTA no ha sido bueno para la economía mexicana sólo es una muestra de increíble cinismo. Ese hombre sabe que miente, pero su público no lo notará. Las cifras de empleo también son manipuladas, se buscan sólo aquellos empleos que se puedan atribuir al NAFTA, como si tal cosa fuera posible. ¿Cuál es la evolución del empleo en México durante este periodo?
______Al respecto citaré unas palabras pronunciadas a finales de 2002 por el entonces secretario de Economía de México, Luis Ernesto Derbez: «Sin embargo, mirando más allá de las cifras de comercio, vemos la gran ventaja del NAFTA en términos de su contribución a la creación de empleo y el crecimiento económico. Cada vez más, las compañías en todo el mundo consideran a México parte del mercado norteamericano. Por consiguiente, sus inversiones son similares a las que tienen lugar en Canadá y Estados Unidos. El atractivo de México para la inversión es en gran parte el resultado de una abundante fuerza laboral calificada y joven, que posee una capacidad probada de aprender los nuevos procesos de producción».
______Esas alusiones a la economía mexicana son un problema recurrente: ante la increíble falta de rigor de los colombianos, algo tan obvio como que los mexicanos no están precisamente luchando por salir del NAFTA resulta oculto, pero no hay mentiroso profesional de ésos que no hable del grave fracaso de México. El hecho de que su economía crezca sin cesar, siendo sólo superado por Chile en el conjunto latinoamericano, es casi desconocido en nuestro pobre país.
Los errores y las omisiones
______Aún no entiendo cuál es el afán de la firma del acuerdo. Las naciones en desarrollo han planteado su posición en contra del mundo desarrollado (principalmente en el tema agrícola) y han logrado avances importantes en ese aspecto.
______En la pasada ronda de negociaciones de la OMC en Hong Kong, gracias a la presión del G-20, liderados por Brasil, India y China, las naciones industrializadas (léase Estados Unidos - Unión Europea) accedieron a desmontar los subsidios a la exportación para 2013 y deben presentar avances en materia de acceso a mercados antes del 30 de abril del presente año. Lo increíblemente triste es que nuestros «negociadores» no hacen uso de estos mecanismos para ejercer presión. Por el contrario, soportan los desplantes de su contraparte norteamericana (como sucedió con la mesa agrícola, que no fue atendida en dos oportunidades en pasado martes) e insisten en una negociación bilateral, recíproca y altamente perjudicial para la economía.

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¿Qué es lo «altamente perjudicial para la economía»? ¿No es la prevista suspensión de los subsidios a las exportaciones agrícolas una buena noticia para los agricultores colombianos, algo que debería alentarlos a buscar que se firme el tratado? «La economía» sólo son los sectores nada competitivos que quieren mantener su mercado cautivo y no pueden figurarse que haya un mundo en el que se admita la competencia y el gobierno no esté a su servicio. ¿Qué es lo que nos propone el articulista? Un frente reivindicativo para condenar a los países ricos y exigir condiciones favorables para el comercio. Es como si en lugar de ponernos a vender baratijas en la esquina saliéramos con un cuchillo a exigir nuestro sustento.
______Ignorar las voces de protesta de los gremios y los sectores afectados, de negociadores y asesores que han renunciado por la naturaleza lesiva del tratado, y pretender convencer al país de que somos capaces de asimilar los impactos negativos del tratado son errores que deberemos pagar muy caro si el TLC se llega a firmar en las condiciones actuales.

______
En cambio vale la pena divulgar mentiras, manipular el lenguaje para que parezca, como en todo este párrafo, que un acuerdo comercial es una grave agresión al país y sencillamente defender un statu quo cuyo resultado comprobado es la pobreza generalizada. Bueno, no es raro que a ese profesor lo publiquen en la misma revista en que se lee a Caballero, Abad y Carbonell. Es que los pobres no se dejan hundir pese a las intrigas.

martes, diciembre 13, 2005

Liberalismo versus socialismo: la inmigración

El socialismo es una propuesta que tiene algo de feudal, en la que la gente entrega parte de su libertad y de sus ingresos a un señor que a cambio le ofrece protección. Para obtener eso el señor promete y promete todo lo imaginable, y a la gente tonta la convence de que si le falta algo es porque los ricos se lo quitaron. Eso permite concentrar recursos gigantescos en manos de los políticos y con altísima frecuencia de los empresarios amigos, y al mismo tiempo desarrollar formas de corporativismo.
______En contraste, el liberalismo tiende a reducir las funciones del Estado y a dejar en manos de la gente la iniciativa. No es que haya más desigualdad, sino que ésta no aparece encubierta bajo la imagen del Estado colectivista. Es decir, no hay un mito de un Estado de todos que en realidad es de unos pocos. En las na- ciones gobernadas por partidos socialistas es normal que el gober- nante o una casta de altos burócratas concentren el mando y las rentas de forma en realidad más excluyente que en una sociedad liberal, aunque en todo caso el modelo de la sociedad es secun- dario respecto a otras cuestiones culturales: la socialista Suecia se parece más a la liberal Suiza que a un país socialista de otra región del globo.
Cohesión social

______Una de las metas proclamadas por los socialistas es la «cohesión social», es decir, la reducción de las desigualdades económicas entre una clase y otra. Los medios con que pretenden conseguirlo consisten ante todo en el subsidio a los más débiles a costa de los productivos.
______Este esquema puede funcionar en algunas sociedades, pero se equivocan quienes crean que esa cohesión es producto de las ayudas estatales o del modelo de Estado de Bienestar. En realidad la cohesión social está antes, corresponde a un reconocimiento mutuo de los miembros de la comunidad. En la medida en que la gente conviva muchos siglos y no haya sectores «intocables», los mecanismos de ayuda a los más desvalidos pueden funcionar sin el Estado, a través de organizaciones religiosas o cívicas de ayuda, como lo demuestra la historia estadounidense o la británica.
______Así, en sociedades que tienen una gran homogeneidad étnica y proximidad cultural a los países más desarrollados, el esquema estatista ha dado resultado en términos generales, e incluso ha permitido asimilar emigrantes en épocas de prosperidad. El problema surge cuando la prosperidad se reduce.

Los «otros»

______Más aún, surge en cuanto hay un grupo social que no se puede asimilar fácilmente, que no comparte los rasgos de la comunidad. Lo que ha puesto en desventaja a los negros estadounidenses es por una parte sus diferencias culturales y por otra el rechazo de la mayoría blanca a integrarlos. Y en un caso como éste es cuando se ve la diferencia de las políticas liberales y las socialistas. La persona desvalida y limitada y acomplejada agradece de repente el «derecho» que le otorga el abogado influyente y ligado a una organización. Pero lo que tal prodigio hace es en realidad una compra del voto y la dignidad a cambio de las migajas de la exacción.
______Como ya he explicado en otro post acerca del Katrina, sólo la gente desinformada puede creer que la miseria de Nueva Orleans era el resultado del «neoliberalismo»: precisamente lo que carac- teriza a esa gente es que vive de la ayuda estatal y por eso nunca se plantea aprender un oficio ni abrir un negocio. Es que cuando lo convencen a uno de que lo que come no es el resultado de lo que hace sino un deber de los demás hacia uno, es muy difícil que la gente se valore y esté dispuesta a luchar por sí misma y a compararse con los poderosos. A considerarse digna preci- samente de respeto y consideración.

Inmigrantes

______Los recientes conflictos en Francia, la intifada de los inmigrantes marginados de segunda generación es un perfecto reflejo de lo que ocurre gracias a la protección estatal. No es que esos muchachos no pudieran ejercer su derecho a la educación, es que ese derecho tal vez resultara para ellos más difícil que el simple deber de trabajar, para el cual no tienen ninguna oportu- nidad porque las medidas del gobierno para asegurarse votos sen- cillamente los excluyen del empleo. La mayoría, la que sí es fran- cesa raizal, se asegura una jornada laboral cómoda, un blindaje eficaz contra el despido y un buen seguro de desempleo, pero los que no pertenecen a ese sector quedan fuera.
______Es interesante el contraste con los inmigrantes hispanos en EE UU: claro que están expuestos a toda clase de conflictos, en buena medida porque en términos generales son más primitivos que los magrebíes de Francia, pero la mayoría tiene algún empleo y aun sus rentas tienden a crecer con el paso del tiempo porque el trabajo les permite aprender un oficio y aprovechar todas las oportunidades que tienen para mejorar su condición económica y su amor propio.
______De no ser por los elementos ideológicos perturbadores que predominan en nuestra sociedad sería muy fácil ver que la persona pobre que recibe una limosna en algún momento es percibida por el conjunto social como una carga, mientras que la persona pobre y útil se gana el derecho a prosperar. El reconocimiento por los demás de ese derecho. La mano protectora que nos da de comer se vuelve precisamente el mecanismo que impide la integración, que asegura un statu quo petrificado.
______También sería sencillísimo ver por qué entre los doctores en Colombia hay un predominio obsesivo de las tesis socialistas, no sólo de las abiertamente marxistas o populistas, sino también de las renovadoras e imaginativas, tipo Mockus, que pueden conducir a un infierno peor que el conocido de los Garzones y Navarros y Serpas. Es que la caridad es un vehículo de la dominación, no sobre los pobres, que son un pretexto, sino sobre toda amenaza a su hegemonía que pueda provenir de gente productiva.

Gente como tú y como yo

______También valdría la pena comparar la experiencia de personas colombianas de clase media o alta que han emigrado a países socialistas de Europa con la de quienes han emigrado a EE UU, siempre teniendo en cuenta el mismo nivel cultural.
______Es verdad que en ciertos aspectos el ambiente europeo es más acogedor, por ejemplo para personas que no hacen muchos esfuerzos por aprender el idioma y sencillamente anticipan su jubilación instalándose en un país de ésos y disfrutando de una vida bohemia y marginal. Y también que quien aprende el idioma puede acceder a un matrimonio con una persona nativa «raizal» más fácilmente que en EE UU.
______Pero si se mira el conjunto es bastante probable que al cabo de varias décadas el emigrante a EE UU tenga más inde- pendencia económica, mejor nivel de renta y más reconocimiento que el que se va a Europa a disfrutar de la protección. Y sobre todo será un ciudadano apreciado, no alguien que se tolera pero cuya presencia cada día se hace más indeseable.
______Es que nuestra clase intelectual se acomoda al lugar que le corresponda en la jerarquía, siempre y cuando se tolere su parasitismo; es servil con los europeos y penosamente altanera con los compatriotas aindiados o mulatos. Lo que es de verdad difícil es que esté dispuesta a plantearse ser productiva o competir, o a sobrevivir fuera de la protección de sus contactos. Eso basta para explicar el antiamericanismo.

viernes, diciembre 09, 2005

Todos quieren combatir la pobreza

La pobreza en Colombia es uno de los mayores problemas porque afecta a la mayoría de la población, y no creo que haya mucha gente que esté verdaderamente feliz de la pobreza, pero cuando se piensa en sus causas y en la manera de combatirlas siempre se encuentra uno con los problemas morales de los colombianos, que en última instancia son toda la causa tanto de la pobreza como de la violencia.
La colombianidad

______Hay una forma de ser colombiano que he tratado de explicar muchas veces y que ante todo consiste en saber lo que los demás deben hacer con su dinero y hasta tener grandes certezas sobre las reformas que necesita el país. Nunca ocurre que el punto central de esas reformas pase porque al soñador le toque madrugar.
______Cuando se entiende el resto de la colombianidad eso resulta algo obvio: nuestro país está en la crisis que vivía España durante el siglo XIX, con una carga insoportable de valores del pasado, de la sociedad estamental. Las personas de las clases altas, sobre todo los arribistas que pretenden asimilarse a las clases altas, tienen ante todo vedado trabajar. Es el motivo de que nunca tengan un proyecto de una empresa, sino unos sueños de organización justa de la sociedad de un modo que ante todo se haga justicia para los reformadores. Por ese ideal matan. Bueno, matan y matan y matan y matan. Y mienten. Uf. Si usted llega a decir que no se debe matar más, usted es el asesino.

Combatiendo la pobreza

______Y como existen los colombianos y existe la pobreza, es una fatalidad que el combate contra la pobreza sea una causa continua de preocupación para los colombianos y un motivo por el que se llega a toda clase de acciones heroicas, pero sobre todo a alcanzar una gran respetabilidad y decoro en la sociedad. Si usted decide un día ir al restaurante más lujoso de su ciudad, puede estar seguro de que la inmensa mayoría de las personas que disfrutan de esos platos no trabajan en empresas privadas ni las tienen en propiedad. Son los luchadores contra la pobreza.
______Un modelo de esos hombres enérgicos y bondadosos es Horacio Serpa, quien hace poco proponía doblar el salario mínimo para combatir la desigualdad, pero él es ante todo un funcionario de brillante carrera y en realidad sólo es representativo de una gran masa de ciudadanos que combaten la desigualdad y para eso han estado varias décadas manifestándose por las calles, organizando huelgas, reuniéndose con los compañeros del sindicato, aprendiendo de los países en que se ha acabado la pobreza... Horacio Serpa sólo es un típico representante de la izquierda. Y sin embargo no es el peor, ni de lejos. Es uno de los «menos peores».

El igualitarismo paradójico

______Por ejemplo, Serpa no llega a los extremos de cinismo de un personaje como Daniel Samper Pizano, quien en un artículo reciente levantaba la voz emocionada contra la oligarquía, como si fuera concebible una oligarquía en Colombia cuyo máximo representante no fuera él, y acusaba al neoliberalismo de generar más pobreza y más desigualdad, como si hubiera habido alguna causa mayor de la caída en la miseria de tantos millones de colombianos que el gobierno que él y su cuasi homónima Marta Catalina Daniels defendieron.
______Respecto al papel de ese gobierno en la generación de miseria se puede encontrar un interesante artículo de Rudolf Hommes en El Tiempo de hoy. No está mal que se conteste a las obscenas falsedades de los malhechores que más daño le hicieron al país desde el gobierno.
Protestas justicieras

______Pero el problema no está solo en adherir a un punto de vista expresado en los periódicos, sino en pensar seriamente en lo que se debe hacer para combatir la miseria. Y al respecto hay gente que intenta entender la economía y otra que intenta sacar partido de la ignorancia ajena.
______Un buen ejemplo de eso es un comentario que encontré buscando las páginas de los comentaristas del Bluelephant’s Ballad (creo que la condición moral del colombiano queda maravillosa- mente retratada en los comentarios que publicaron los lectores a un reciente post dedicado a País Bizarro en ese blog). Bueno, el autor del comentario del que hablo es un profesor universitario y uno de sus posts es simplemente una cita del ministro Alberto Carrasquilla: «Creo que el aumento del salario mínimo es algo que debemos pensarnos muy bien para no perjudicar a los desempleados», y debajo «sin comentarios» (cito de memoria).
______Antes he mencionado la discusión en Bluelephant’s Ballad como ejemplo de la condición de los colombianos. No hay que gastar tanto tiempo, basta ese breve post de ese personaje para entender qué le ocurre a Colombia. ¡Da clases en un centro de educación superior un hombre que cree que si uno de los economistas más reconocidos del país dice que el aumento del salario mínimo generará desempleo es sólo por cinismo! ¡Como una señorita de otra época recoge algo que considera indigno de su rango y lo exhibe con un mohín de asco!

Salario mínimo y desempleo

______Acerca de la relación entre el aumento del salario mínimo y el desempleo vale la pena leer por ejemplo el interesante artículo que publicó el 3 de diciembre el profesor Juan Carlos Echeverri, decano de Economía de Los Andes en El Tiempo. Por una parte, hay muchos estudios que demuestran lo que decía el ministro Carrasquilla, por la otra es algo obvio, como ya lo he explicado en otra parte, si no hay quien lo contrate a uno por 400.000 pesos, ¿cómo va a surgir alguien que lo contrate por 800.000? «¡Es que no hay políticas destinadas a crear empleo!».
______No hay nada que hablar sobre política y economía, sólo importa la condición moral del colombiano. A este hombre intelectual y sensible, profesor universitario, nada menos, no le da vergüenza publicar su queja en su blog (con su nombre propio, como los valientes), le da absolutamente igual que la gente pobre no encuentre ningún empleo, o que lo hagan en condiciones de ilegalidad, o que aumente el desempleo. Su gremio y su ambiente no están contentos con Uribe, al que desprecian, porque no les asegura perspectivas de progreso sin trabajar. Para eso están las FARC, perdón, la solución negociada, perdón, el remedio a las causas objetivas de la violencia.
______Es casi un alivio comprobar lo fácil que es entender todo lo relativo a esos hediondos arribistas. ¡Sobre todo la superioridad intelectual que exhiben por decenas en los comentarios a los posts de Javier Moreno! Yo por fin he encontrado una sustentación de esa superioridad intelectual. Es que...

domingo, noviembre 27, 2005

Los peores enemigos de Uribe y el neoliberalismo

Si algo es una tontería descomunal hoy en día es seguir creyendo en el esquema de la lucha de clases entre burgueses y obreros, entre explotadores y explotados, etc. En la mayoría de los casos los intereses de un empresario suelen coincidir con los de sus empleados, salvo en una relación, la de la remuneración y la exigencia del trabajo, en la que ni uno ni otros pueden cambiar nada porque el mercado impone sus realidades.
______Ejemplo característico de esa afinidad de intereses es el caso de los monopolios: al dueño de la empresa le importa muy poco pagar sueldos altos, por encima de la media, porque no tiene inconveniente en trasladar los aumentos a las tarifas o precios. Lo que molesta a los empleados en ese caso no es la «explotación» sino la posibilidad de ser despedidos, cosa que aprovecha el empresario para aumentar sus exigencias.
______En cambio, la posibilidad de que se abra la competencia asusta a unos y a otros, tanto el negocio seguro como los sueldos privilegiados estarían amenazados, peligro que convierte a los empleados en votantes y aun activistas del partido que promete mantener el monopolio. En esos casos nunca falta la demagogia nacionalista ni el radicalismo «justiciero», son ingredientes con los que se disfraza ese interés de asegurar privilegios que en Latinoamérica son típicos de los empleados estatales.

Los dueños del país

______Ese modelo de los monopolios es demasiado esquemático, aunque válido para explicar que entre el cielo y la tierra hay más cosas que el enfrentamiento entre ricos y pobres. Si se atiende a la tradición de nuestro orden social, siempre se encuentra una organización estatal ligada a intereses de comerciantes o empresarios poderosos. Es una alianza sólida y eficaz la que forman los políticos mezquinos y los empresarios avispados, los primeros obtienen recursos para sus campañas y votos amarrados y los segundos leyes de bolsillo. No es nada raro que los ayatolás de tal estilo político sean los que más claman contra los ricos.
______Paradigmático de todo eso es el grupo Santodomingo, aliado entusiasta de Samper y Serpa durante las últimas tres campañas electorales, por mucho que también buscaba sus apoyos en el M-19 o en la izquierda más radical. El gobierno de Samper, tan amigo de los pobres, aseguró la expansión de los negocios de Santodomingo al tiempo que soliviantaba las pasiones antiamericanas y anticapitalistas de su público. Hoy en día su periódico y su revista son prácticamente órganos de propaganda de los amigos de las FARC, sector «informal» que dados sus enormes recursos también ha entrado a formar parte de esa elite selecta de dueños del país.
______Pero ese fenómeno no sólo tiene que ver con Santodomingo, hay muchos otros intereses que operan de modo parecido. Basta con recordar las recientes presiones para que no se firme el TLC, o las campañas de la prensa de los Santos, para reconocer gente que tradicionalmente tiene a los gobiernos a su servicio.

Los periodistas críticos

______Para mí fue una gran sorpresa encontrarme en google una vez que intentaba averiguar qué era «Bogotá Cómo Vamos» con unos premios de la Fundación Corona cuyos jurados eran María Jimena Duzán y Hollman Morris. ¿No era la fundación del anciano adalid del empresariado criollo? ¿No se trata de periodistas claramente identificables como de extrema izquierda y obsesivamente hostiles a todo lo que suene a capitalismo y «neoliberalismo»? La fundación del patriarca promueve a esa gente y a sus amigos porque el ascenso de economistas que plantean la apertura económica y la competencia —como el difunto Juan Luis Londoño o el ministro Alberto Carrasquilla— amenaza el mercado cautivo. No hay otra explicación.
______Pero en las últimas semanas se habla mucho del premio otorgado a la columnista por Seguros Bolívar. Bueno, también según Rafael Pardo es la mejor columnista del país. Ya puede uno imaginarse el sentido crítico de ese senador y precandidato. ¿Puede haber algo más previsible, falto de objetividad y aun descortés que las columnas de esa señora? No se puede objetar que tenga éxito, en buena medida porque la leemos quienes queremos ver el cinismo del bando oligárquico, pero ¿es merecedora de un premio de periodismo?
______Tan rutinario como ella pero aún más resueltamente anticapitalista es otro reciente ganador de ese premio: Antonio Caballero. ¿Por qué una gran empresa de seguros promueve a personajes como ésos? Es simple: a toda costa necesitan un gobierno manejable, dedicado a despilfarrar para asegurar las rentas de esas grandes empresas, dispuesto a aplicar políticas proteccionistas y planes tributarios que favorezcan determinados negocios, etc.

Modelos de capitalismo

______Se podría encontrar lo mismo en relación con casi todos los movimientos políticos de izquierda de las últimas décadas. Característico es el papel del ex presidente del gobierno español Felipe González o del escritor Carlos Fuentes como intermediarios de alianzas de empresarios y políticos, trátese de Gustavo Cisneros, de Carlos Slim o de Georges Soros. La socialdemocracia no sólo ofrece el paraíso estatista sino también la feria de favoritismos, siempre a favor del más poderoso: a fin de cuentas cuando el Estado mueve cantidades nunca vistas de plata, siempre hay quien va a saber aprovecharse de los negocios que esa plata permite. No hay misterio, salvo que alguien se quiera engañar por fanatismos ideológicos.
______Y esa alianza, tradicional en Colombia, va configurando lo que es en toda Latinoamérica la alternativa de izquierdas. Puede que Chávez establezca una dictadura o que intente exportar su revolución neocastrista, pero no tendrá éxito. Lo que se buscará será una alianza amplia de todos los reaccionarios, de los parásitos estatales y los grandes monopolistas junto con los promeseros de siempre y las redes de cabildeo y clientelismo para mantener el viejo statu quo.
______La cantada adhesión a Serpa de los grupos de extrema izquierda tradicionalmente ligados a las guerrillas es sólo un ejemplo. Detrás están esos grandes empresarios que no tienen contra Uribe o contra el neoliberalismo fobias ideológicas derivadas de la manipulación del lenguaje, sino el cálculo exacto de lo que perderían en un mundo en que hubiera competencia.

sábado, noviembre 26, 2005

Ahora vienen a doblar los sueldos

Hablar en términos generales del salario mínimo y de sus impli- caciones es automáticamente ser provocador y descalificar con violencia a los colombianos. Por eso empiezo por ahí: para mí el elemento humano predominante en Colombia es un tipo de criatu- ra degradada, falsa, servil, cruel, indolente y chabacana. Sus opi-niones sobre economía no corresponden a un interés serio por en- tender o mejorar las cosas, sino a alguna estratagema mezquina que le permite albergar ilusiones arraigadas en la tradición. Pro- piamente, la ilusión de vivir sin trabajar y con ingresos fabulosos gracias a un nombramiento oficial.

La ciencia económica

______Hay niveles de la ciencia económica que exigen conoci- mientos avanzados de matemáticas o de estadística, o bien de historia de la economía. Pero las cosas elementales están al al- cance de cualquier persona. Hasta un niño de diez años puede en- tender que si un presidente se hace elegir gracias a que sube los sueldos de la gente, y puede hacerlo, no vacilará en subirlos, aun- que sea para hacer elegir al sucesor que más le guste. ¿Por qué los intelectuales colombianos sin embargo creen que el gobierno no sube los sueldos, particularmente el mínimo, para favorecer a los ricos? Como también casi todos creen que los políticos son un montón de ladrones, lo normal es que pretendan quedarse gobernando (para robar) gracias a los votos de las mayorías.
______Pero nueve de cada diez colombianos, particularmente de los que tienen estudios, en tal caso serían 999 de cada mil, están seguros de que el gobierno no sube los sueldos de todo el mundo porque prefiere complacer a los ricos. ¿Nadie les puede explicar que si con un sueldo de 380.000 pesos es tan difícil encontrar un trabajo, con uno de 760.000 sería muchísimo más difícil? No se trata de inteligencia ni de información, sino de la determinación de participar en una macroestafa que de hecho es la definición del país: es lo que ha habido siempre, un Estado que reparte entre sus dueños (los que han estudiado y tienen contactos) las rentas del saqueo y deja por fuera a los demás.

Moral y política

______No es posible limitar la política a una cuestión técnica, pero cuando se la despoja de ese aspecto ya se está hablando de moral. Si alguien cree que es bueno que los pobres sean más pobres, que haya esclavos, que los negros o las mujeres sean discriminados o los homosexuales perseguidos, no está expresando opiniones políticas sino entrando al terreno de la moral. El cinismo de toda el hampa politiquera, sindicalista y universitaria, que persi- gue ante todo generar más miseria para aferrarse eternamente a sus privilegios, es una cuestión moral: quieren que haya más pobreza, quieren que la cuenta del burdel siga siendo barata, que el servicio doméstico esté siempre disponible, que la gente baje la mirada en cuanto los ve.
______Pero entonces se vuelve a las cuestiones técnicas de la economía: así como es obvio que el aumento de los sueldos bajos impide a los más desfavorecidos encontrar un empleo, y por lo tanto promover esos aumentos por decreto es un crimen en toda regla, del mismo modo todas las «propuestas» económicas de esos canallas corresponden a intereses espurios. Bastaría con leer en diez minutos las cifras de la economía venezolana en la era Chávez (dos tercios de las empresas cerradas y aumento drástico de la miseria y el desempleo a pesar de los multimillonarios ingresos petroleros) para entender que no se trata de que la economía sea difícil de entender, sino de persistir en un proyecto criminal.

Formas del dominio

______De lo que se trata siempre es de asegurar el predominio de los funcionarios estatales, de los doctores y demás ralea ociosa, sobre la gente productiva. Cuando la utopía permitía abrigar esperanzas, directamente se pasaba a la propiedad absoluta sobre todo, incluida ciertamente la masa de esclavos. Ahora se admite una mediación, se atribuye a la propiedad una «función social», que significa que el fruto del esfuerzo ajeno debe estar de todos modos sometido a los caprichos de los doctores, aunque se reconoce la titularidad de esa propiedad.
______Bueno, eso lo aplican las guerrillas en las zonas que azotan: el ganadero es el dueño de la tierra y de las vacas, sólo que si las vende la plata va a manos de las guerrillas, que no se puede desplazar libremente de la zona ni negarse a cualquier «colabo- ración» que le exijan. En cuanto vanguardia de la izquierda colom- biana, las FARC y el ELN ya se han adelantado a reconocer la pro- piedad y optar por un camino socialdemócrata.

La negociación del mínimo

______La presente negociación del salario mínimo es una ocasión de comprobar el fondo de esa discusión. El probable candidato del Partido «Liberal» Horacio Serpa propone doblar el salario mínimo en cuatro años, y ante las críticas de un reciente editorial de El Tiempo responde con un artículo que publica el mismo periódico hoy, en el que no vacila en invocar sus amplios conocimientos de economía, al igual que la inefable émula de ese bandido, Cecilia López Montaño presumía de su trayectoria en tareas técnicas en el Estado (lo cual sirve para entender muchas cosas del país).
______Es muy interesante, y lamento si no queda bien explicado eso, que en Colombia tales propuestas tengan tanta popularidad. Todo el problema es entender que nuestro país es un muladar y que las ideas predominantes por fuerza son errores, por fuerza son perversas y criminales. Lo terrible es que hay sectores sociales que obtendrían beneficios de una medida como ésa y que proba- blemente votarán por quienes les prometen tales milagros. Aunque en realidad, aparte de una ínfima minoría de engañados se quedan sólo los empleados estatales, los cuales ya votan o por ese bandi- do, o bien por los demás de la izquierda.
______Suponiendo que Serpa pudiera llevar a cabo tal medida habría infinidad de cierres de empresas y ciertamente aumentarían las desigualdades, pues como todo el mundo sabe en Colombia las personas que ganan el mínimo no son los más pobres, sino que por debajo hay varios millones que no llegan a ese nivel de ingreso. Lo que conseguiría Serpa no sería permitir a los más pobres aumentar su ingreso, sino enviar a varios millones de personas a esa situación de indigencia. En medio de todo también es rentable para él, pues nada conviene tanto a esos demagogos como una masa hambrienta que depende de las migajas que le da el Poder.

Serpa es representativo

______Hablo de Serpa y su artículo porque aparece hoy en El Tiempo, pero es absolutamente representativo de toda la izquier- da, y no hay uno solo de los partidarios de ese sector que ponga en duda la «justicia» de tal medida. A fin de cuentas si consiguen que haya segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2006 el candidato más probable de toda la izquierda será este increíble demagogo.
______De modo que no se trata de una ocurrencia de un político sino de la «identidad» de lo que ha dado en llamarse «izquierda» hoy en día. No se trata, como creen muchos engañados, de un conflicto entre los ricos y los pobres, pues los más ricos son los de la izquierda, sino de la defensa de una forma de vivir que caracteriza a Colombia desde el siglo XVI. El que crea que hay un bando de los ricos que se aferra a sus privilegios y no quiere pagar más sueldos, sólo tiene que averiguar cuál es el barrio más rico de su ciudad y preguntarse qué ocupación tienen las personas que viven en ese barrio, qué ocupación tenían sus padres y abuelos, etc. Por cada empresario que le paga a alguien el salario mínimo hay cien personas que reciben sus rentas del Estado.
______Por eso esas mismas personas se oponen a que se suba el IVA o a que se reduzca el gasto público: su lema es «los impuestos para los que trabajan». Nada es más deshonroso para esta gente que trabajar.

Los más débiles

______ Si pensamos en una persona de inteligencia muy limitada, de edad muy inconveniente o desfavorecida en algún sentido, resulta que sus posibilidades de encontrar un empleo formal son nulas. Desde que se inventó el salario mínimo se excluyó automáticamente a estas personas del trabajo. Si un empresario hace camisas y necesita operarios para las máquinas y puede contratar por el salario mínimo (ya veremos lo que pasa cuando hay menos desempleo) a personas experimentadas de veinticinco años que cosen veinte camisas al día, ¿cómo ir a pedirle que contrate a personas de diecisiete o de cincuenta años que sólo podrán coser la mitad de camisas?
______Podría contratarlas si pudiera pagarles la mitad del salario. ¿He hablado de moral? ¿He dicho que Colombia es una pocilga donde predominan los canallas más repulsivos? Es que si se pierde de vista eso no se entiende nada.¡Vaya y dígale a algún doctor eso! Automáticamente le sale la dignidad de su alta calidad a mirar con desprecio a quien plantea algo así. ¡Casi con tanto desprecio como ve a esa persona desvalida, aunque es otra la ocasión que se le ofrece! Mientras que al que piensa en mejorar de forma efectiva la condición de los más débiles lo mira desde la superioridad de la persona sensible (a la que no le importa que esa persona no reciba NADA ahora, o mejor dicho sí le importa porque le sirve para sentirse juez del mundo y condenador del FMI), a la persona desvalida la mira desde la compasión, desde la alta condición moral del rebelde caritativo. No hay modo de dudarlo: un muladar. Un HP de ésos se gana el sueldo de 20 personas por recitar sus frases revolucionarias.
______La alternativa que ofrecen a los más débiles los justicieros profesionales, de los que Serpa sólo es un ejemplo, es pedirles limosna a ellos. ¡Es maravilloso encontrar la solución a todos los males! Esos mendigos desvalidos, cada vez más numerosos gracias a los ingresos parasitarios de los doctores y a sus políticas económicas, sirven de excusa para despojar a los que trabajan, de apoyo (votantes) para ocupar cargos públicos y robar en ellos y ganarse sueldos del primer mundo, y de lustre para ostentar buena conciencia. La izquierda ama tanto a los pobres que los crea en grandes medidas: toda Europa central sabe de sobra eso, los cubanos, no hablemos. No creo que nadie necesite más infor- mación que un mínimo examen de conciencia.

Crear empleo

______La realidad del mundo es que las personas menos pro- ductivas ganan mucho menos que las más productivas, pero en sociedades que se han sacudido la esclavitud eso no quiere decir que no alcancen a satisfacer sus necesidades. Todo el problema es el crecimiento general de la economía. ¿Por qué no exigimos que nos paguen lo mismo que ganan Shakira o García Márquez? Es muy curiosa la incapacidad de los izquierdistas para responder a eso.
______Si en Colombia crece el número de empresas, su pro- ductividad, su capacidad de contratar gente, etc., la base de per- sonas que ganan por encima del mínimo aumentará, y la de las que se quedan por fuera del empleo y del ingreso se reducirá. La políti- ca económica de un gobierno cuya base moral no sea el simple robo, abuso y dominación debería estar orientada en esa dirección.
______Al ampliarse la productividad y la contratación, muchas personas podrían plantearse exigir aumentos de salarios porque las empresas las necesitan. Mucho antes de eso, las personas productivas tendrían ofertas por sueldos superiores al mínimo que se ganan en la actualidad. Y al crecer en términos generales los ingresos de la mayoría, cosa que suena a fantasía bonita, pero es la experiencia de todos los países europeos tras la segunda guerra, algunos de los cuales estaban tan poco industrializados como Colombia y eran más pobres, como Portugal o Grecia, o de los países asiáticos. Dentro de 20 años, Filipinas, Indonesia, Vietnam, China y puede que hasta India serán países más ricos y desarrollados que los de Latinoamérica.
______Y en tal caso las personas más débiles tendrán ocasión de mejorar efectivamente su acceso a los bienes: tendrán más experiencia laboral, serán más solicitadas pues las personas más aptas estarán ganando mejores sueldos, etc. Por no hablar de las ventajas que ofrece la prosperidad en forma de ayudas familiares o aun estatales (aunque la mendicidad estatal es un atentado contra el desarrollo).

Medidas de un buen gobierno

______Como ya expliqué en otro post, la tragedia de las próximas elecciones es que no hay alternativa a Uribe y al presidente no se le ocurre todo lo que convendría hacer. En primer lugar habría que suprimir la parafiscalidad que existe como impuesto al empleo: pasarla al IVA, y en lo posible reducir los gastos de muchas de esas entidades que se financian con los paraimpuestos, nidos de la peor burocracia. En segundo lugar, crear un vivero de empresas en el que funcionarios del gobierno, o bien de algún gremio, asesoren a quien quiera crear una empresa respecto de todos los trámites que necesita, o incluso los efectúen. No basta con reducir trá- mites, debería ayudarse permitiendo que impliquen gastos mínimos para los empresarios.
______Pero aun podría haber medidas de apoyo a la contratación de las personas más débiles: por ejemplo se podría desarrollar un programa que había al comienzo de este gobierno para ayudar a pagar el mínimo a las empresas que contraten nuevo personal. Podrían concederse ayudas significtativas (una parte del sueldo) a aquellas empresas que contraten a personas mayores de cuarenta años o menores de veinte o que sufran alguna discapacidad.
______Nadie debe olvidar que cuando la oferta de empleos de baja remuneración es escasa, el salario mínimo sólo fuerza a la ilega- lidad a quien puede emplear a la gente por menos. O en todo caso le ofrece esa posibilidad.

Subir por decreto lo mínimo

______Mi opinión es que las personas que se están ganando el mínimo deben empezar a pensar en ganarse el doble o el triple o mucho más, cosa que no es imposible, en la medida en que se desarrollen destrezas especializadas y se busque insertarse en el mercado laboral. Los corruptos quieren que se vuelvan clientela suya que espera del gobierno el milagro del aumento por encima de cualquier resultado de su esfuerzo.
______Pero como el problema económico del país es el déficit de empresarios ambiciosos y serios, y los aumentos del mínimo generan desempleo, el gobierno debe tratar de impedir cualquier aumento por encima de lo que fuerza la Corte Constitucional, la actualización a la inflación. Como ya he explicado, en la medida en que aumente la contratación las personas que ganan el mínimo y van adquiriendo experiencia y haciéndose más productivas pueden aspirar a un aumento.
______En esa dirección iba la propuesta del ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, denostada en el mencionado Editorial de El Tiempo en el sentido de que se calculara la inflación prevista. Es porque desde el punto de vista del ministro esas centésimas que se ahorrarían (que subiría menos el mínimo) se convertirían en nuevos empleos. Se trata del ex decano de Economía de los Andes y del técnico más prestigioso del país. ¡No presume de cono- cimientos de economía a la manera de Serpa!
______Lo que pasa es que la propuesta del ministro no es viable: en Colombia no se puede subir el mínimo por debajo de esa pro- puesta porque los partidarios de las políticas liberales somos mino- ría. Fue torpe por parte del ministro proponer eso.

martes, noviembre 22, 2005

Cañando, cañando, nuestro tahúr la va embarrando

No me gustan los regateos. En cuanto un comerciante admite la posibilidad de «negociar» el precio de algo, siento que ha inten- tado robarme, pues ¿por qué no me da de una vez su precio últi- mo? ¿Si me distraigo me cobrará algo más que ese precio último? ¿Por qué tengo que dedicar tiempo a discutir con alguien que no sabe lo que vale eso que vende?
______Más grave aún: suponiendo que estoy dispuesto a pagar una cantidad por algo, en cuanto hay un precio más alto y el forcejeo comienza muy por encima de ese valor, ya sé que sólo compraré si consigo lo que busco por mucho menos de lo que pensaba pagar. Los comerciantes que regatean no sólo ofenden a los compradores, sino que a menudo reducen su ganancia.

Inútil forcejeo

______Por eso, mi primera impresión cuando oigo noticias sobre el TLC y las catorce rondas que van (la decimocuarta fracasó ya) es ¿por qué un equipo negociador no llevan una propuesta definitiva a los otros para que la evalúen? Comprendo que son cosas bastante complejas, pero no veo la utilidad del forcejeo y las amenazas de ruptura.
Despropósito

______Entonces empiezo a imaginarme a los negociadores como unos individuos con mentalidad de tahúres de póquer que intentan hacer desistir al otro de sus pretensiones con un juego de posibilidades que ese otro desconoce. Y resulta que tal cosa no ocurre, que el póquer se basa en la ignorancia de cada jugador respecto de las cartas del otro, mientras que la economía colom- biana tal vez la conozcan mejor los analistas estadounidenses que los colombianos.
Los amigos del presidente

______Todo el problema son los diversos compromisos del gobierno con los gremios económicos y las presiones que recibe de sectores poderosos. No es que intente protegernos de los abusos con las patentes ni de las asechanzas de los colibríes labradores, sino que no puede defraudar a sus amigos.

Lo que dicen los técnicos

______Y lo que ocurre es que todos los técnicos reconocidos advierten sobre el sinsentido de no firmar el TLC, no tanto por lo que se ganaría con él cuanto por lo que se pierde al no firmarlo. El último, Armando Montenegro, pero lo mismo Hommes que Carlos Caballero o el ministro Carrasquilla. Si se obra sin atender esos dictámenes, por defender intereses que no son los del Estado ni los de toda la comunidad, se está incurriendo en la conducta de quien no se toma la medicina recetada porque no quiere que la novia le encuentre mal aliento.

¿Con quién está Uribe?

______Puede que el presidente menosprecie los resultados econó- micos del país a medio plazo porque le preocupa más ocasionar contrariedades a sectores que lo apoyan y le ayudaron a subir a la presidencia, pero si el TLC fracasa, pese a las advertencias de los técnicos, no parece muy probable que le resulte fácil conservar grandes apoyos en su segundo periodo.

Negociando a la baja

______Y lo cómico es que una ronda posterior la negociará Colombia a la baja, pues realmente no hay alternativa al TLC y no es posible imponer a EE UU su política de subsidios. Así, el equipo negociador estará como el comerciante que después de un buen rato de forcejear y menospreciar al cliente termina rogándole que compre por menos de lo que habría pagado al principio.

Cultura democrática

______El trasfondo de todo eso es la escasa cultura democrática de la sociedad. Pueden más las presiones de unos gremios que viven de cobrar por las cosas más de lo que valen que el interés de la comunidad de encontrar nuevas fuentes de empleo y pers- pectivas de inversión. Y la gente vacilando entre la indiferencia y el fervor futbolero.
Otra venganza del destino

______Parece otro episodio de la sempiterna historia de América Latina. Hace un tiempo explicaba un comentarista en la prensa que cada vez que algún país hispanoamericano empieza a parecerse al primer mundo, hay alguna fuerza de la sociedad tradicional que lo arrastra hacia abajo, como dicen que hacen los envidiosos cuando ven a un aspirante hábil que sube por el palo de cucaña. Rozaron el desarrollo Cuba, Argentina y Uruguay en la primera mitad del siglo XX y Venezuela en la segunda, y no faltó el demagogo que puso las cosas en su sitio.

lunes, noviembre 21, 2005

¿Para dónde van los peces?

Por Wilfredo Moreno
Mi abuelo, un empedernido buscador de oro, tenía una teoría que resultaba más eficaz para sumar gente a sus empresas que para encontrar el metal: el viejo decía que los lugares donde estaban las grandes minas debían carecer de fauna, pues el mineral nunca dejaría crecer un verdadero ecosistema activo. Así, los lugares donde más se buscaba eran siempre los más desolados.
______Por ejemplo, en los ríos, la búsqueda se centraba en los lugares donde no se viera ir a los peces.
______Esa creencia nunca sirvió para hacerlo millonario, pero en cambio podría ayudarnos a imaginar lo que encontraremos después de la salida de Uribe de la Presidencia: sólo hay que mirar hacia dónde van los peces.
______Personalmente estoy convencido de que los peces gordos harán poco para evitar que Uribe repita en la presidencia porque de todos modos acercará a uno de ellos al poder. La campaña sucia que hacen contra Uribe no es para debilitarlo y evitar que repita, pues además del atractivo que tiene para las masas están todos sus virtudes de por medio, su olfato y tacto político, su inteligencia, su preparación y su rapidez mental. Que no lo reconozcan abiertamente es otra cosa, por eso lo califican de tahúr mental y de hábil manipulador de la opinión.
______La estrategia es para evitar que tenga sucesor, para que el discurso no se consolide. Esperan que después de Uribe todo re- troceda hasta el punto en que ellos manejaban el país a su antojo.
______¿Cómo estar seguros de que ocurrirá así? Sólo hay que mirar hacia dónde van los peces. Por ejemplo César Gaviria, hombre que muchos piensan que llegó para salvar al Partido Liberal. En realidad la tarea encomendada es otra. Los poderosos necesitan que ese partido no tenga chance de volver al poder después del 2010. Por eso Gaviria le abrió las puertas al eterno perdedor Serpa, todo para que ningún otro candidato del partido pueda crear una imagen significativa en estas elecciones que le permita ser un buen competidor en las próximas.
______Así de simple, Serpa es el tapón y todo porque hay dos candidatos dentro de esa colectividad (Pardo y Rivera) que com- parten muchos planteamientos de país moderno que los poderosos rechazan. Otros peces grandes parecen ir contra la corriente agrupándose alrededor de los Garzones, y éstos a su vez desinte- grando el fiasco en que se convirtió el principal partido de izquierda.
______Eso se tiene que deber a la percepción que la gente tiene de la izquierda. El país siempre se imagina que la llegada de un izquierdista a un puesto de importancia se convertirá en una carnicería abierta de todo tipo. Entonces, cuando eso no ocurre, el pueblo les da su bendición. De ahí la creencia de que Navarro Wolf fue un gran alcalde, el mejor de Pasto en toda su historia, que Angelino Garzón hace las cosas bien en el Valle del Cauca o que el vividor de Lucho es un buen alcalde. Les dejan pasar los actos de corrupción, los malos manejos administrativos, la falta de gerencia de preceptivas futuras y demás, cosas que les habría costado la cabeza a otros políticos venidos de otras corrientes. Claro que esas no son las únicas «virtudes» que les encuentran los poderosos a esos especímenes, también comparten el amor por la jerarquía y el apego al nacionalismo, que produce muchos réditos.
______Los demás, los peces medianos y los que quieren convertirse en peces gordos se concentran en diseñar el discurso que minimizará los resultados de este gobierno, apoyados en la gran estructura de los medios pertenecientes a los peces gigantes. Todo para que cualquiera que quiera levantar las banderas del progreso y la igualdad sea visto como un engañado.
______Así, no cesan de decir que la economía crece pero no lo suficiente, y si se compara con la argentina o la venezolana, mejor no hablar. O que los colombianos quieren el sistema de seguridad actual, pero también quieren la paz, respecto de la cual este gobierno no ha hecho nada. O que en lo social se raja Uribe y en empleo también.
______Entonces ¿para qué repetir más allá del 2010? ¡Lo que se necesita es el cambio! Un hombre venido de abajo, con sensibilidad social, un hombre del común que haya demostrado que sí puede administrar el Estado.
______Después de ver cómo se desenvuelven los peces, estoy seguro de que la época que le espera al país después de Uribe será de mucha incertidumbre para aquellos que queremos una sociedad moderna. Los obstáculos son los mismos: la capacidad de manipulación que poseen los que quieren que Colombia siga siendo un gallinero en el que cantan solo ellos.

martes, noviembre 15, 2005

Los derechos sociales como chispa y Le Pen como bombero

Una amiga mía vivió un tiempo en Francia y se relacionó con gente del país y después me contó que sus amigos le habían hecho una propuesta para el futuro: tener varios hijos y vivir de las ayudas estatales a los padres sin recursos. Con un par de hijos bastaba si no se pretendía más que pagar un consumo razonable de lo elemental, incluida la dosis diaria de hachís.
______Menciono ese ejemplo porque los mamertos o doctores o colombianos (que no encuentro diferencias importantes entre un concepto y otro) siempre empiezan señalando la grave desigualdad y el racismo y todo eso. ¿No era Francia el país ejemplar donde seguía su feliz rumbo el Estado social? ¡Que arda, que nunca hay suficiente revolución, que siempre queda algún oprimido con derecho a ser bien considerado y hasta admirado! Sí, sí, hay que repetirse día a día hasta que cada persona se lo plantee: un muladar.
______Claro que esa situación objetiva de esas pobres víctimas de la exclusión que salen a quemar carros resultaría envidiable para más de treinta millones de colombianos, cuya situación con todo resultaría envidiable para cientos de millones de indios, y aun de chinos, cuya situación con todo resultaría envidiable para millones de personas de Níger y Malí y Alto Volta... ¡Para sufrir toda esa exclusión se viven arriesgando todos los días cientos y cientos de personas en el estrecho de Gibraltar! Si algún día se juzgara la primera causa de muerte de extranjeros en España, saldría la de los ahogados en el estrecho.
______«¿Y qué?», me dirán. Un agravio más grave de alguien no anula el agravio concreto de uno. Lo malo es que, a la fija, quienes agravian a los colombianos, quienes generan la miseria, son esos defensores de los agraviados. Es como si esos abogados que se inventan las querellas y los problemas para ganarse la vida hubieran transmitido a sus hijos y nietos esa destreza y ya Colombia fuera el lugar en que nacen mamertos como lo es Escocia de los que usan kilt.
______Es fácil, se toma a los ricos como modelo «natural» y se considera un agravio que haya alguien que no tenga tanto, lo cual era algo conocido ya para Aristóteles. La mina de agraviados es tan grande que el desagraviador que los desagravie por lo menos podrá matar a dos millones como Pol Pot, a veinte millones como Stalin o Mao, o quién sabe, a cincuenta millones como habría resultado tal vez de la guerra que proyectaba el admirado Che Guevara. O bien hacerse estatuas en todos los sitios como Kim il-Sung, como Castro, como hará Chávez dentro de poco, y ser regente vitalicio. O bueno, ministro, embajador, etc. Yo conozco bien a esa clase de gente, y hoy ya disfrutan de puestos muy bien pagados y con mucho poder en la administración distrital.
______De modo que tenemos a los hijos de inmigrantes magrebíes (no «magrebinos» como dice la inverosímil necia de Semana) que no encuentran trabajo ni reconocimiento ni acceso al bienestar, y eso precisamente en el país del Estado social. Y la cosa da para una reflexión larguísima que siempre conduce a lo mismo: ¿cómo entenderán que el Decreto de Felicidad General está autenticado con un sello de mentiras y sangre? Porque ya no basta con exigir para todos casa, carro y beca, ahora aparte se va a prohibir mirar mal al que uno quiera.
______Es muy probable que la intifada francesa esté organizada desde las mezquitas y aun desde el refugio de Bin Laden, pero ese hecho es irrelevante: lo cierto es que hay muchos miles de muchachos dispuestos a salir a quemar carros e instalaciones estatales no porque no reciban nada del Estado sino porque la tradición del país autoriza a exigir más gracias a jugadas de ese tipo.
______Y lo único que permitiría remediar esa situación de desempleo y desesperanza de esa gente, una vasta reforma liberal que incluyera una ampliación de la jornada máxima de horas de trabajo, por ejemplo a 40 como en el resto de Europa, y facilidades de contratación y despido, y una reducción significativa de impuestos a las empresas y de trámites para negocios nuevos, y limitación del subsidio de desempleo y de cientos de prodigios, como las ayudas por tener hijos, que sólo son excusas para exacción de la burocracia y su clientela contra los sectores productivos, una reforma que significara en fin dar la iniciativa a la sociedad, bien a los franceses esforzados y ambiciosos, bien a los musulmanes con ganas de prosperar, para que las oportunidades crecieran, esa reforma, digo, no se puede hacer porque precisamente incomodaría a la mayoría de los franceses, que no quieren renunciar ni un ápice a esa protección.
______Porque la aparente paradoja es que para «proteger» tanto a todos tiene que haber un límite, pues ya hay un déficit crítico en las cuentas, y ese límite o es la reducción de gasto limitando las funciones estatales, o lo es excluyendo de la fraternidad a los que son menos fratri. Y digo que esa paradoja es aparente porque es falsa: es la leyenda de un socialismo no nacionalista, como si Stalin fuera menos imperialista que Hitler, o Ceausescu (o Hoxha o Pol Pot o Kim-il Sung o Castro) explotara menos los complejos identitarios que Mussolini. Sea el despojo de los ricos (que suelen ser de otra etnia o de clanes rivales al que conviene al poder central, como ocurría con los kulaks rusos) del país o el de los países más débiles, el Estado mantiene sus rasgos originarios de máquina de guerra y control, pero reúne el apoyo de los que pueden reconocer unos rasgos compartidos (étnicos).
______Por eso no importa que los votantes franceses se inclinen más por la izquierda que por Le Pen, unos y otros representan el mismo rechazo a las reformas liberales. En realidad, el día que haya unas elecciones generales en Francia el voto por los trotskistas será un voto tácito por Le Pen, pues nadie ha explicado de dónde van a salir más recursos para reeducar a los nietos de los inmigrantes para que se vuelvan buenos franceses y acudan a las escuelas gratuitas y aprendan un oficio. ¿Acaso hay que pensar en todo eso? ¿Es que no se tienen derechos económicos y sociales?
______Otro escándalo que explotan los ociosos y prósperos desagraviadores de profesión son las palabras fuertes del ministro Sarkozy: es que necesita atraer a los franceses, expresar lo que piensan de los inmigrantes norteafricanos. Si no dice eso, lo que hace es reforzar al partido de Le Pen. Y es casi cómico, porque esos inmigrantes sólo reproducen algo que aceptan por lo general los franceses, que es la creencia en que el respeto y el prestigio son derechos, que siempre tiene razón el que es mal considerado, pues la pobreza o la diferencia étnica lo excusan de cumplir las normas.
______Y más allá, el conflicto que desgarra al planeta y que se expresa en la inmigración, que es la espantosa diferencia de ingreso entre los países pobres y los países ricos. ¿Habrá quien entienda que un país como Argelia sería casi tan rico como Francia sin necesidad de trabajar si sus gobiernos se hubieran planteado contener el crecimiento demográfico, sólo con el gas y el petróleo? Durante mucho tiempo cada sátrapa de los que se apropiaron de esos países tras la descolonización estuvo dedicado a librar la «batalla de los nacimientos» para no ser menos que el sátrapa del país vecino, en buena medida porque siempre se podría exportar a los pobres a Francia para que mandaran remesas.
______La inmigración es ante todo una infamia. Nadie debería tener que irse a vivir lejos de su familia, en la ilegalidad, en un lugar donde no lo quieren, etc. Y la forma de evitar que la gente se vaya sólo es hacer viables a los países de la periferia, combatir todo el parasitismo, que es la principal causa de la miseria, favorecer la creación de empresas y el desarrollo productivo, aplicar las leyes y dar la iniciativa a la gente.
______Pero en contra de eso están las comodidades de los que tienen como mayor honra no trabajar y sólo saben echar discursos para quedarse con el fruto del trabajo ajeno.
______Es decir, el drama de la inmigración, que ahora estalla en Francia y pronto tendrá una verdadera guerra civil con vencedor cantado, y pronto se expandirá a toda Europa, sólo tiene solución en los países de origen, y eso aumenta nuestra responsabilidad. Lo que pasa es que uno se siente como un gato que lanzara arañazos contra un sólido edificio de concreto, es decir, contra la mole de la profunda corrupción moral de los colombianos, que preferirían morir, y sobre todo matar, antes de admitir un planteamiento semejante.

domingo, noviembre 13, 2005

Los pobres naufragando en Mar del Plata

“...luchamos por partidos
que de haber vencido
nos habrían enviado
de inmediato a un campo
de trabajos forzados,
luchamos y pusimos toda
nuestra generosidad
en un ideal que hacía
más de cincuenta años
que estaba muerto.”
(Roberto Bolaño)


La reciente «cumbre» interamericana celebrada en Mar del Plata sirvió para que el proceso de unión aduanera continental se detuviera y así se dejara para las calendas griegas la creación del ALCA. También sirvió para que esos sectores latinoamericanos apegados a los hábitos políticos que son la causa principal de la miseria y al atraso de la región celebraran su aquelarre, exhibiendo en esas tres gracias que humillan a todo el Olimpo, Chávez, Kirchner y Maradona, la gloriosa fertilidad casi sobrehumana de estas tierras.

Es muy difícil decir cuál de esos tres personajes es más abominable para un alma neoliberal, si el golpista dicharachero que ha destruido dos tercios de las empresas de su país pero ha provisto «educación» y «salud» a sus víctimas, consiguiendo que a pesar de la fabulosa riqueza petrolera la miseria crezca; si el operetístico cacique regional peronista que ha obrado el prodigio de devolver a su país a la renta de los años ochenta mediante el astuto procedimiento de robar a los pendejos que invirtieron ahí o si el hombre que tenía manos en lugar de pies y sabiamente ha optado por dejar de comerse dos pollos de una sentada antes de una orgía con prostitutas y cocaína para convertirse en redentor de la patria. Escojan ustedes, a mí el futbolista y el portero de discoteca me parecen después de todo self made men, mientras que el demagogo carnavalesco me resulta más oscuro, más rutinario y más temible.

Al respecto escribía el viernes pasado el ex ministro Rudolf Hommes una columna en la que atribuía el fracaso de la cumbre a la resistencia de Brasil y Argentina a firmar el ALCA sin que EE UU ceda en la cuestión de los subsidios agrícolas, o en todo caso esperando a la reunión de la OMC en diciembre.

Yo no comparto ese punto de vista. La resistencia de esos países está centrada en el interés de formar un bloque regional en el que las materias primas venezolanas sirvan para financiar la venta sin competencia de los productos industriales brasileños o argentinos, al tiempo que Lula obtiene réditos explotando el nacionalismo al afianzar en su población las ínfulas de potencia. Mucho más astutos de lo que parece, los brasileños utilizan las aventuras de Chávez y los suyos para construir un imperio y convertir a las naciones cuasi fallidas de su periferia en regiones dependientes.

La orgía antiyanqui es muy útil con ese fin, y también con el de afianzar la popularidad de los presidentes izquierdistas del Mercosur. Una vez los pueblos están corrompidos por las doctrinas estatistas, arrastrarlos a la relativa autarquía y a los delirios nacionalistas, pronto militaristas (como demuestra de día en día el pesadillesco Sadam de Barinas), no es tan difícil.

Y el caso es que con los países que firman ahora el TLC con EE UU la estrategia brasileña no tiene futuro. Cualquier puerto brasileño de importancia está mucho más lejos de las costas colombianas, por no hablar de las peruanas, que los de EE UU. La frontera amazónica compartida sólo da a lado y lado a regiones despobladas y de difícil acceso, y la mayoría de los productos agrícolas que produce el gigante amazónico son los mismos que se pueden cultivar en nuestros países.

Con lo que la ruptura del ALCA en realidad es una oportunidad para Colombia, Ecuador y Perú, puesto que sale del juego un notable competidor en la exportación de productos agrícolas tropicales, sector de indudable crecimiento en los próximos años, más por la prosperidad asiática que por los cambios en la dieta norteamericana o europea (aunque también). Incluso en el terreno de las manufacturas y muchos bienes y servicios, la firma por separado del TLC da ventaja a los países andinos respecto a Brasil y el Mercosur.

Más que nunca es urgente que la negociación del TLC se apresure y la integración de toda la franja pacífica del continente abra nuevas oportunidades de negocio y por tanto de creación de empleos y por tanto de oportunidades efectivas y libres de educación y salud y vivienda y placer y dignidad.

Pero el día a día de nuestra vida es la lucha contra la ideología idiota que sirve a muchos de identidad, y que sólo es el contrabajo que pone las notas graves como fondo para la atroz melodía de miseria y falsedad y... chavismo y... y... maradonismo y muerte y patética hinchazón de las momias que reinan en nuestra vida intelectual, de esos increíbles mamertos o doctores o como queramos llamarlos que infestan las columnas de la prensa y las aulas universitarias.

¿Conseguirán hacer que fracase la negociación? Es la cuestión del día.

jueves, noviembre 10, 2005

¿Sangría u oportunidad?

Se lamenta el columnista Daniel Samper en un artículo reciente de que en los últimos años se hayan ido al exterior cerca de ochenta mil colombianos que acabaron sus estudios universitarios, siendo que la educación de cada uno le costó al país unos veinte mil dólares. A mí esas cuentas me parecen francamente mezquinas (claro, pese a la admiración y el aprecio que desde siempre he sentido por las innegables virtudes del doctor Samper, colombiano ínclito donde los haya, etc.).

Digo que son cuentas mezquinas porque no se puede dar tanta importancia a una suma como veinte mil dólares invertidos en muchos años de formación y en cambio no mostrar gratitud por la actitud de esas personas, que le ahorran al país más de veinte mil dólares cada año al estar fuera. Valdría la pena hacer la cuenta, 80.000 X 20.000 = 1.600.000.000, tranquilamente un dos por ciento del PIB que se ahorra el país cada año gracias al gesto generoso de esas personas. ¿No es mezquino? ¡Y eso que no va a subir a la presidencia Navarro, el cual tiene un programa para crear más programas de doctorado, sin duda porque muchos militantes de su partido están descontentos de los sueldos que obtienen como simples titulados y esperan cobrar sueldos de verdaderos doctores!

Bueno, tengo que admitir que mis cuentas también son mezquinas. Es que no me alcanza el tiempo para evaluar más que por encima los sueldos, si se tratara del impacto sobre las pensiones, de las prebendas, de los robos y comisiones, del sabotaje de las huelgas, de los pasajes de avión y las estancias en hoteles de lujo, etc., las cuentas darían por lo menos el doble. Yo creo que al mismo tiempo que la gente no hace las cuentas justas de los gastos que implica el «conflicto», tampoco reconoce que en buena medida los resultados del gobierno de Uribe se deben sobre todo al ahorro que permiten esas personas.

Ah, no. No, no y no. No admito que me digan que no tengo en cuenta lo que producen los doctores cuando «trabajan» en Colombia, porque cada vez que hablo con un doctor sobre la productividad de sus carreras y universidades me intentan hacer daño físico, ya que su alta moralidad no soporta exhibiciones tan impúdicas de neoliberalismo. Eso mismo que se ve en la blogosfera cada vez que se alude al tema, en la realidad se convierte en amenazas y puñaladas. No hay que sorprenderse de eso, pues del mismo modo a la doctrina revolucionaria corresponde la acción revolucionaria.

Y es que por muchas amenazas, insultos, mohínes patéticos, muestras de desprecio y demás, nadie me ha demostrado que miento cuando digo que por ejemplo las personas graduadas en antropología, sociología, filosofía e historia se hayan dedicado a otra cosa que a la revolución, casi siempre con sueldo estatal. En la Universidad Pedagógica todavía hay un profesor que pertenece al Comité Central del Partido Comunista y sus clases son explicación de la doctrina de su partido. Pero es simple, si pongamos en la Nacional en los últimos 40 años se han graduado de promedio cincuenta personas cada año en esas materias, ya tendríamos dos mil personas de las cuales al menos mil novecientas se dedican a la revolución, bien en el combate, bien estructurando la lucha con argumentos y con el trabajo intelectual, que es el más valioso, bien explicando los valores revolucionarios con un correspondiente sueldo estatal conquistado tras décadas de organización y lucha.

La incapacidad de los revolucionarios o doctores de admitir eso, y de los demás de prestarle atención, es tal que ya ahí está la base del resto de asesinatos. Como uno es un anónimo que escribe en internet se atreve, pero los políticos o personas con influencia viven muertos de miedo de que los maten o secuestren, como se evidenció en un debate que vi el año pasado sobre Íngrid Betancur de un señor que «discutía» con Wilson Borja (es un decir, en realidad temblaba y le rehuía la mirada). Algo tan evidente como eso, que el Estado tiene por función enriquecer a quienes se proponen destruirlo tiene que acallarse matando a quien lo denuncie, y a partir de entonces se pueden explicar todos los demás asesinatos.

Pero en fin, el parasitismo de los doctores, siendo el mayor problema nacional, el fenómeno que expresa el orden subyacente, que no es más que la esclavitud de siempre, ya es un tema muy conocido en este blog, y si hay que volver todos los días sobre él es porque no hay ninguna otra causa del terrorismo ni de la miseria. Y el hecho de que algunos doctores libren a los demás colombianos de ese tributo y de el endeudamiento resultante debería merecernos gratitud.

Y más si se tiene en cuenta que a menudo esas personas tienen ocasión de conocer sociedades plenamente humanizadas y hasta de ser útiles para algo, no sólo para violar a las empleadas domésticas y darse aires. A tal punto me parece una noticia grata, que pienso que alguien debería convencer a los demás doctores de buscar esas oportunidades y de viajar al exterior por una vez en la vida sin necesidad de los homenajes y zalamerías y humillaciones que comporta obtenerlos de proyectos públicos de desarrollo e inversión social.

Y más, ese ahorro y ese disfrute de tantos compatriotas me entusiasma tanto que me pregunto si no será una oportunidad que convendría a otros colombianos, si no sería bueno que muchos colombianos tuvieran ocasión de formarse en esos excelentes centros del conocimiento para viajar al exterior y emular a tantos colombianos que hoy son altos ejecutivos de todas las grandes empresas, desplazando a los nativos y a todos esos ridículos europeos y asiáticos.

Y me pregunto si no valdría la pena plantearse alguna forma de ampliar las oportunidades de los demás colombianos de adquirir esos conocimientos tan valiosos que se imparten, porque naturalmente no sólo hay ejecutivos, sobre todo hay luchadores por la justicia social que sin duda son necesarios en otros países y a menudo son recibidos con los brazos abiertos porque ciertos gobiernos esperan crear con los perseguidos políticos extranjeros una clientela que les asegure triunfos electorales perpetuos.

Y es que aparte de no poder explicar para qué sirve todo lo que se gasta en formar revolucionarios en las universidades, tampoco se entiende por qué han de ser casi gratuitas, por qué el beneficiario no retribuye a la sociedad de alguna manera los veinte mil dólares que se gastan en su formación revolucionaria. Es otra forma de hacerse matar. ¡No puede haber nada más justo ni más redistribuidor de la riqueza que la educación pública gratuita a la que acceden sobre todo los ricos!

¿Habrá quien entienda que si los doctores que empiezan a formarse ahora se comprometen a pagar su educación, bien ahora si tienen con qué, bien en el futuro si no, se podrían ampliar las plazas? A los doctores o mamertos no les gusta que los llame canallas y criminales, pero tampoco responden nunca a eso. ¡Sus hijos serán también doctores, de los que tanto necesita el país, y no faltaría más sino que tuvieran que pagar encima de todo el esfuerzo que hacen formándose para estructurar la lucha por la justicia social!

Porque la vida colombiana es sólo eso, todo lo demás es la sombra que se ve en la periferia, el caso de la adquisición gratuita de títulos y de la absoluta incapacidad de evaluar la productividad de los doctores sólo es la esclavitud, por mucho que pongan el grito en el cielo y hagan las muecas más patéticas. No hay asesinos ni secuestradores que no sean el reflejo de esa pretensión, que no sean simplemente los peones de la industria que asegura esa jerarquía, ni habrá desarrollo económico ni reducción de la miseria mientras no se haga frente a esa forma de ser de la sociedad.

En serio, formar «profesionales» que trabajan en el exterior puede ser una buena opción para el desarrollo del país, siempre y cuando el coste de su educación no salga del bolsillo de los demás. Pero ¿qué se va a hacer si lo que predomina no es un cálculo para mejorar la vida y la prosperidad sino la demagogia más ridícula, según la cual la emigración es culpa del gobierno que no emite el correspondiente decreto imponiendo sueldos maravillosos para la gente que podría irse? Es lo que dice hoy en un artículo un doctor con un cargo muy importante en una universidad de elite.

De verdad, es que ni siquiera hace falta aludir a ninguna cuestión moral, basta el nivel intelectual de semejante argumentación para preocuparse. Pero el problema es que se preocupa la gente sin estudios como uno.

martes, noviembre 08, 2005

Los nuevos salvadores del Estado

Por Wilfredo Moreno

No resulta sorprendente que en un País como Colombia salgan miles de indigentes morales a reclamar plata para el Estado. Tal es el caso de un tal Francisco Vergara Carulla que ha puesto una acción popular para obligar al Grupo Santodomingo a pagar 1.200 millones de dólares en impuestos.

A simple vista, esto sólo parece una labor que nace del pensamiento limpio de un buen ciudadano, pero sólo para aquellos que desconocen las bases sobre las que se formó Colombia. Al país llegaron muchos católicos que quisieron hacer el bien pero terminaron haciendo lo que pudieron, esclavizando a todo aquel que creían inferior. Este ser era utilizado para sacar la riqueza de la tierra, la cual terminaba por ser depositada en algo que más tarde se convirtió en lo que hoy es el Estado colombiano.

Para cualquier persona que estaba al tanto de la situación, resultaba más fácil tratar de formar parte de los que tenían acceso al almacén de la riqueza que crearla, porque de todos modos gran parte de esa riqueza terminaría guardada en la caja menor o mayor de la Corona. Pero antes había que protegerla; es decir, un Estado vacío era poco rentable asaltarlo.

Eso es lo que permite que hoy en día nos podamos tropezar en cualquier calle colombiana con un Francisco Vergara Carulla, protector del Estado, o con una María Jimena Duzán, justificadora de las acciones que están dirigidas a proteger la caja fuerte, es decir, al Estado.

Tampoco sorprende que cada reforma tributaria este dirigida al saqueo de quien produce y a la protección de quien saquea, eso es explicable ya que en tiempos de la Colonia los esclavos no tenían derechos, en cambio el encomendero, la Iglesia y cualquier representante de la Corona sí. Mientras el esclavo productor estaba condenado a dejar todo lo producido en un depósito, el saqueador tenía las llaves para disponer de la riqueza.

Con el tiempo, esa llave fue cambiando de forma hasta llegar a la estructura tributaria de la actualidad, en la que al que produce la riqueza le cae todo el peso del saqueo mientras que al que vive del saqueo no se lo tiene en cuenta a la hora de Tributar. Así es como los pensionados del Estado no pagan impuestos, ni los pagaban cuando ganaban sueldos y mucho menos cuando le ganan un litigio al Estado. O sea, cuando encuentran la forma de hacerse a la llave de la caja una forma que cambia y seguirá cambiando.

El problema es hasta cuándo los colombianos seguiremos esperando que el sistema colonial termine por consumirnos a todos.

lunes, octubre 31, 2005

A legalizar, a legalizar

No es posible librarse de oír mes tras mes la consuetudinaria protesta contra la guerra antidrogas, cuyo comienzo se atribuye falsamente al gobierno de Nixon en 1971. Yo creo que mucha gente de verdad cree que antes se podían comprar en las tiendas y misteriosamente a nadie se le había ocurrido envasarlas y ponerles nombres comerciales.

Esos discursos son característicos de Colombia porque son una excusa de la narcoindustria. Lo más fácil que se podría pedir si en lugar de simplemente oponerse a que se practique la persecución del narcotráfico para favorecerlo se estuviera pensando en resolver el problema, es que legalizaran el narcotráfico los países que se distinguen por estar siempre en contra de EE UU, como los de la vieja Europa. O alguno. ¿En qué país es libre comerciar con cocaína y heroína? ¿En qué país lo ha sido?

La ley no perseguía el comercio de cocaína y morfina cuando estaban recién inventadas, entre otras cosas porque su venta fuera de los círculos terapéuticos era mínima y su precio inasequible a la gente humilde. Eran épocas, hace sólo un siglo, en las que quien se ganara en Europa o Norteamérica cada mes lo que le permitiera comprarse lo mismo que permite hoy el salario mínimo colombiano se podía considerar afortunado. (Claro, excluyendo cosas que no estuvieran inventadas. Sólo una prenda de ropa, un par de zapatos, un kilo de pan o de cualquier alimento, un metro cuadrado de vivienda, etc.)

Tampoco en Colombia ganaría las elecciones alguien que prometiera que la gente pudiera comprar marihuana o basuco en las tiendas. Sólo se trata de proteger el negocio con excusas odiosas. ¿Es que los estadounidenses obligan a los productores de cocaína a exportar su producto? Hay un punto en el que la mezcla de idiotez y cinismo como que fuerza los linderos de la condición humana.

A tal punto es cierto eso que digo, que la última exigencia es que los legisladores estadounidenses eliminen la penalización de las drogas como si fuera un capricho particular de unos cientos de señores. Como a fin de cuentas en Colombia las leyes tienen patrocinadores y la opinión general no cuenta, pues a los editorialistas y gente afín no les cuesta nada imaginarse que es así. O mejor dicho, presentar a los lectores susceptibles de embelesarse con la retórica nacionalista eso que saben que no es posible, que implicaría la supresión de la democracia en ese país.

Antes de que el votante estadounidense apoyara la liberalización de ese mercado sin duda estaría dispuesto a admitir que su gobierno pagara toda la deuda externa colombiana, cosa que en promedio a cada ciudadano le saldría por poco más de cien dólares. ¿Por qué no pedirles más bien eso?

Porque el fenómeno de degradación monstruosa de todo sentido moral termina implicando que mientras cientos de miles de colombianos tienen alguna relación directa con ese negocio, y varios millones se benefician indirectamente, la culpa es de ellos que permiten ese enriquecimiento. ¿Por qué no culpar también a los joyeros que incentivan la codicia de nuestros jóvenes pistoleros y a las ancianas que no renuncian a la vanidad y salen a la calle con joyas, condenando a nuestros raponeros a entrar en ese círculo criminal?

Yo no sé si despenalizar las drogas sea una solución para ese problema. Creo que la prohibición relativa es un filtro que permite a esas sociedades una asimilación lenta de ese nuevo mundo de bienestar material y cultura de masas para el que nadie está preparado, y que ya en su primera embestida en los sesenta dejó muchos miles de víctimas, por no hablar del papel que tuvo la heroína en la propagación del sida en Europa. Tal vez la solución vendría de una combinación de liberalización del comercio y penalización del consumo (exclusión de la sanidad pública, permiso para imponer controles a las empresas, controles a los empleados públicos de cierto rango y a los estudiantes de universidades que así lo dispongan, etc., vigilancia sobre los menores y también controles en los colegios, etc.).

Lo que sí sé es que quienes difunden esa propaganda en Colombia no están pensando en acabar con los problemas que el consumo masivo de drogas genera, sino tratando de salvar a diversos beneficiarios de un negocio cuya persecución buscan evitar. Ya es característica la obsesión de Daniel Samper para que no se fumiguen los parques nacionales, sabiendo muy bien que de no perseguirse los cultivos en esos sitios sencillamente habría una tala general.

Sólo están protegiendo ese negocio porque a fin de cuentas esas rentas ilegales apuntalan ciertos poderes tradicionales, ciertos negocios legales, como el de la finca raíz, que permitieron en su día acumular fortunas más estables que las de los narcotraficantes a gente que sabía qué hacer con la plata. Por no hablar de las facciones políticas que han visto retroceder su poder a causa del ascenso del uribismo y de la alianza con EE UU.

Otra prueba: si el glifosato es tan malo y la erradicación manual no es posible por la resistencia de los narcoterroristas, ¿por qué no alentar una intervención masiva y breve de fuerzas especiales que den un golpe definitivo a las FARC? Eso lo rechazan aún más.

Y el problema es que muchos colombianos caen en la lógica en que quieren hacerlos caer: ¡qué jartera tener que combatir el narcotráfico!

Otros nos planteamos, en medio de los insultos, las calumnias, las incomprensiones interesadas, los chillidos del coro de barbilindos que no entienden que pueda haber otra cosa en el mundo que presumir de los libros que leen y de los idiomas que conocen, sacudir las conciencias para que la gente se plantee de verdad construir un país homologable, no un «paraíso moral» (a la manera de los «paraísos fiscales» adonde va el dinero sucio). No es tan difícil entenderlo.

miércoles, octubre 26, 2005

Los peligros de la reelección

Entre los reproches que se hacen a este blog el más justificado es su carácter repetitivo. Y es porque en Colombia se hacen esfuerzos increíbles para pasar por alto la realidad, de modo que no hay muchas alternativas a seguir el ejemplo del Galileo viejo y preso y gritar Eppur si muove.

Entre esas cosas que hay que decir todos los días está en primer lugar que la mayoría de los comentaristas políticos de la prensa son unos manipuladores desvergonzados que en lugar de hacer análisis de los hechos simplemente persuaden a sus lectores para que encuentren justificados los intereses que los «analistas» defienden.

Un ejemplo, pero son muchos, es la columna de ayer del señor Pedro Medellín, según la cual la reelección permitirá a Uribe nombrar varias veces a los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República, de modo que esa junta se vuelve «uribista».

Las demás conclusiones de Pedro Medellín son parte ya de una ópera bufa, aunque nada raras en Colombia: le reprocha a Uribe no seguir la «racionalidad económica», como si él fuera una autoridad para dictaminar cuándo se observa tal concepto. Baste con leer la grosera y francamente delictiva manipulación en que incurrió hace poco citando unas palabras del director de la actual Junta Directiva del banco para hacerse una idea del personaje.

Lo interesante es fijarse en esa idea de que la reelección va a determinar el color de los miembros de la Junta. Es porque en el supuesto de que la reforma no hubiera sido aprobada por la Corte ni por el Congreso, o si ni siquiera hubiera sido presentada sino que el próximo presidente fuera alguien distinto de Uribe, eso en absoluto iba a garantizar que los miembros de la Junta designados por el nuevo presidente fueran a corresponder a los deseos de Pedro Medellín.

La falacia aquí se vuelve una ficción de núcleo jurídico pero concerniente a todas las nociones políticas. Es que la reelección no cambia nada el hecho de que la gente quiera un gobierno que haga frente a la guerrilla y a la delincuencia. Por el mismo motivo por el que es muy posible la reelección de Uribe, también podría ganar las elecciones un candidato de su misma orientación.

No está de más recordar que ese señor Medellín apoyó a Horacio Serpa en las últimas elecciones presidenciales, y que el bigotudo no vacilaba en decir que el gobierno debería aumentar el gasto público porque eso era lo que permitía estimular la demanda y de ahí la producción y la inversión y el empleo. Y ciertamente durante el gobierno de Samper se gastó y se gastó para incentivar la demanda y así tener seguros los negocios de Santodomingo. Baste recordar la recesión de 1999 para entender los efectos de tales políticas. Es la clase de «racionalidad económica» que vende esta gente. Baste con presta atención a la precandidata Cecilia López Montaño, partidaria de un crecimiento basado en los buenos sueldos para todos.

Con lo que la protesta por la posibilidad de que Uribe nombre a cuatro miembros de la junta directiva del banco sólo es una falacia para oponerse al hecho de que la mayoría de la gente siente más confianza en sus políticas. El «delito» potencial de acabar con la independencia del banco es otra falacia del mismo estilo. Esta clase de gente encarcelaría a quien quisieran basados en la suposición de que podría cometer un delito.

Es lo mismo que pasa con las «garantías»: ¿se sienten amenazados los opositores para hacer campaña por sus candidatos? ¡Eso es lo que ha cambiado con Uribe, y fue precisamente lo que ocurrió en el periodo anterior con la candidata Íngrid Betancur! ¿Hay o no libertades para hacer campaña? ¿Tienen o no garantizado a los medios de comunicación? ¡Pero si la mayoría de periódicos, revistas, canales de televisión y emisoras de radio están a favor de ellos! Otra cosa es que no gusten a la gente.

La queja por la falta de garantías es la protesta porque la gente prefiere a Uribe, y preferiría a cualquier candidato parecido a él. Lo que ocultan tras esa patética falacia jurídica es que carecen de argumentos para convencer a la gente de sus proyectos políticos. Y por desgracia es que en lugar de hacer creer a nadie que son víctimas de alguna persecución o exclusión, sólo dejan ver que son indigentes y que su elección resultaría de lo más desaconsejable.

martes, octubre 25, 2005

Promesas y peligros de la hora

Como es común en estos tiempos, muchos expertos comienzan a hacer sus cábalas y a predecir lo que le espera al país en lo que queda del año y en el próximo, los economistas no se quisieron quedar atrás y sacaron sus turbantes para ver sobre Colombia nubes negras que se creían despejadas con la aprobación de la reelección presidencial, pues ése se percibía como el único gran obstáculo que frenaba el disparo de la inversión.

Con la reelección ya aprobada y como ya casi nadie se quiere casar con sorpresas, se espera que al Uribe repetir las reformas inconclusas llegarán a feliz termino. Lo que sucede es que Colombia ya no es ajena a lo que pasa en el resto del mundo y esos acontecimientos parecen ser los caracoles que le han pedido prestado los estudiosos de los fenómenos económicos colombianos a los santeros cubanos. Algo lógico es pensar que si la reactivación llego de fuera por ahí también vendrá la recesión, aunque aún nada hace prever una recesión mundial a causa de los fenómenos que se están presentando.

Al Colombia no ser un beneficiario directo de los altos costos de las materias primas, sí lo es a través de sus vecinos, a los cuales van sus exportaciones. Una bajada brusca de los precios de las mercancías primarias es algo improbable, sencillamente porque hoy hay un mercado más rico que puede absorber los altos costos, ya que los precios nominales aún están muy bajos si se comparan con las historias anteriores. Y también porque el dinamismo económico lo están poniendo dos mercados emergentes, China e India, a base de cachivaches que hasta el país más empobrecido puede adquirir sin mayor problema, más bien el precio de las materias primas tenderá a estabilizarse gracias al negocio que resulta en estos momentos producirlas, y a las ventajas que ofrecerán los sucedáneos. Será de esa forma como la oferta sobrepasará a la demanda, aunque para que eso suceda se necesitará algún tiempo.

Otro de los asuntos que preocupa es el gran déficit fiscal que tiene Estados Unidos, una bomba hasta ahora bien controlada y sólo se podrá desactivar en un plazo largo. Ese plazo se lo proporcionarán los mercados emergentes, más precisamente China. Este país, al tener excedentes monetarios, necesitará tener dónde invertirlos, y el mercado mas receptivo es el norteamericano. Mientras en EE UU haya inversión, será muy difícil la caída en una recesión profunda. Además, al Gran Dragón asiático no le conviene que eso suceda, no sólo por que Estados Unidos dejaría de consumir productos Made in China, sino también por los efectos que tendría en los demás mercados consumistas.

Todo lo anterior no quiere decir que las cosas estén para dormir tranquilos. La resistencia de Ecuador a firmar el TLC sería un gran problema, porque para contrarrestar esa debacle, el país andino entraría a formar parte del Mercado Común del Sur de una forma acelerada y entonces los productores colombianos entrarían a competir en igualdad de condiciones con Brasil, como también puede ocurrir con Venezuela por insistencia de Chávez. Es decir, estos dos mercados se pueden perder por problemas políticos, entonces a Colombia no le queda más que un camino, acelerar la negociación con Estados Unidos y otros mercados del mundo, no sólo para ganar mercados para sus productos sino también para conservar los existentes.

La inversión hasta ahora ha sido motivada por la confianza que produce el gobierno actual y por el posible acuerdo comercial con la potencia del norte. La competitividad es el resultado de la inversión que a su vez trae transferencia tecnológica o de conocimientos, única formula para resistir la agresiva competencia que vendrá del Cono Sur.

domingo, octubre 09, 2005

La verdad del estatismo

El increíble cinismo de los periodistas colombianos lo deja a uno casi sin aliento. Hoy sale D’Artagnan atribuyendo la terrible recesión de 1999 al pánico económico que según él generaron algunos empresarios en 1998 ante la posibilidad de que el escudero de Samper ganara la segunda vuelta de las elecciones. ¿Habrá quien recuerde el déficit público y el aumento de la violencia durante ese nefasto gobierno? Parece que el desprestigio que cosechó Pastrana sirve para que esos desaprensivos pretendan ahora salvar a su amigo.

Pero eso no es nada en comparación con el fétido Santos Molano que se alegra de los tumultos en Francia y culpa de los problemas de ese país al neoliberalismo. Precisamente los problemas de los países centrales de la UE tienen que ver con el aplazamiento de reformas de tipo liberal como las que llevaron a cabo en los ochenta los gobiernos de Reagan y Thatcher. Es fácil entender por qué el empleo y todos los demás indicadores de bienestar son favorables en el Reino Unido y en EE UU. Grotesco.

Realineamiento de las fuerzas políticas

Vale la pena detenerse ahí porque las generalizaciones ideológicas impiden detectar factores que pueden contar más que la adscripción doctrinaria de algún político. Por ejemplo, el laborista Tony Blair es mucho más neoliberal que el conservador Jacques Chirac. Es que la derecha francesa es estatista, y en realidad lo es desde hace muchísimo tiempo.

Atender a eso es particularmente importante porque hoy en día presenciamos un vasto realineamiento de las fuerzas políticas en todo el mundo, el cual conduce a la formación de frentes amplios de derecha alrededor de la defensa del modelo neoliberal y frentes amplios de izquierda alrededor del discurso estatista.

Tal vez esa separación sea la que vale la pena tener en cuenta, pues dentro de poco las definiciones se harán más urgentes para todo el mundo. Por ejemplo si se piensa en Chávez, da igual que su camino sea el del comunismo a la cubana, el del viejo populismo o el de una socialdemocracia petrolera, todos los caminos del discurso de lo que hoy se llama izquierda conducen al estatismo, y los tres modelos de estatismo que he mencionado se parecen más de lo que se suele creer.

Nada mejor que liberarse del ladrillo ruizeño y leer algo de verdad valioso, bien que un poco largo, acerca del Estado:

... Me refiero al peligro mayor que hoy amenaza a la civilización europea. Como todos los demás peligros que amenazan a esta civilización, también éste ha nacido de ella. Más aún: constituye una de sus glorias; es el Estado contemporáneo. Nos encontramos, pues, con una réplica de lo que en el capítulo anterior se ha dicho sobre la ciencia: la fecundidad de sus principios la empuja hacia un fabuloso progreso; pero éste impone inexorablemente la especialización, y la especialización amenaza con ahogar a la ciencia.

Lo mismo acontece con el Estado.

Rememórese lo que era el Estado a fines del siglo XVIII en todas las naciones europeas. ¡Bien poca cosa! El primer capitalismo y sus organizaciones industriales, donde por primera vez triunfa la técnica, la nueva técnica, la racionalizada, habían producido un primer crecimiento de la sociedad. Una nueva clase social apareció, más poderosa en número y potencia que las preexistentes: la burguesía. Esta indina burguesía poseía, ante todo y sobre todo, una cosa: talento, talento práctico. Sabía organizar, disciplinar, dar continuidad y articulación al esfuerzo. En medio de ella, como en un océano, navegaba azarosa la «nave del Estado». La nave del Estado es una metáfora reinventada por la burguesía, que se sentía a sí misma oceánica, omnipotente y encinta de tormentas. Aquella nave era cosa de nada o poco más: apenas si tenía soldados, apenas si tenía burócratas, apenas si tenía dinero. Había sido fabricada en la Edad Media por una clase de hombres muy distintos de los burgueses: los nobles, gente admirable por su coraje, por su don de mando, por su sentido de responsabilidad. Sin ellos no existirían las naciones de Europa. Pero con todas esas virtudes del corazón, los nobles andaban, han andado siempre, mal de cabeza. Vivían de la otra víscera. De inteligencia muy limitada, sentimentales, instintivos, intuitivos; en suma, «irracionales». Por eso no pudieron desarrollar ninguna técnica, cosa que obliga a la racionalización. No inventaron la pólvora. Se fastidiaron. Incapaces de inventar nuevas armas, dejaron que los burgueses —tomándola de Oriente u otro sitio— utilizaran la pólvora, y con ello, automáticamente, ganaran la batalla al guerrero noble, al «caballero», cubierto estúpidamente de hierro, que apenas podía moverse en la lid, y a quien no se le había ocurrido que el secreto eterno de la guerra no consiste tanto en los medios de defensa como en los de agresión; secreto que iba a redescubrir Napoleón. Como el Estado es una técnica —de orden público y de administración— el «antiguo régimen» llega a los fines del siglo XVIII con un Estado debilísimo, azotado de todos lados por una ancha y revuelta sociedad. La desproporción entre el poder del Estado y el poder social es tal en ese momento, que, comparando la situación con la vigente en tiempos de Carlomagno, aparece el Estado del siglo XVIII como una degeneración. El Estado carolingio era, claro está, mucho menos pudiente que el de Luis XVI; pero, en cambio, la sociedad que lo rodeaba no tenía fuerza ninguna. El enorme desnivel entre la fuerza social y la del poder público hizo posible la revolución, las revoluciones (hasta 1848).

Pero con la revolución se adueñó del poder público la burguesía y aplicó al Estado sus innegables virtudes, y en poco más de una generación creó un Estado poderoso, que acabó con las revoluciones. Desde 1848, es decir, desde que comienza la segunda generación de gobiernos burgueses, no hay en Europa verdaderas revoluciones. Y no ciertamente porque no hubiese motivos para ellas, sino porque no había medios. Se niveló el poder público con el poder social. ¡Adiós revoluciones para siempre! Ya no cabe en Europa más que lo contrario: el golpe de Estado. Y todo lo que con posterioridad pudo darse aires de revolución, no fue más que un golpe de Estado con máscara.

En nuestro tiempo, el Estado ha llegado a ser una máquina formidable que funciona prodigiosamente, de una maravillosa eficiencia por la cantidad y precisión de sus medios. Plantada en medio de la sociedad, basta con tocar un resorte para que actúen sus enormes palancas y operen fulminantes sobre cualquier trozo del cuerpo social.

El Estado contemporáneo es el producto más visible y notorio de la civilización. Y es muy interesante, es revelador, percatarse de la actitud que ante él adopta el hombre-masa. Éste lo ve, lo admira, sabe que está ahí, asegurando su vida; pero no tiene conciencia de que es una creación humana inventada por ciertos hombres y sostenida por ciertas virtudes y supuestos que hubo ayer en los hombres y que puede evaporarse mañana. Por otra parte, el hombre-masa ve en el Estado un poder anónimo, y como él se siente a sí mismo anónimo —vulgo— , cree que el Estado es cosa suya. Imagínese que sobreviene en la vida pública de un país cualquiera dificultad, conflicto o problema: el hombre-masa tenderá a exigir que inmediatamente lo asuma el Estado, que se encargue directamente de resolverlo con sus gigantescos e incontrastables medios.

Este es el mayor peligro que hoy amenaza a la civilización: la estatifícación de la vida, el intervencionismo del Estado, la absorción de toda espontaneidad social por el Estado; es decir, la anulación de la espontaneidad histórica, que en definitiva sostiene, nutre y empuja los destinos humanos. Cuando la masa siente alguna desventura o, simplemente, algún fuerte apetito, es una gran tentación para ella esa permanente y segura posibilidad de conseguir todo —sin esfuerzo, lucha, duda, ni riesgo— sin mas que tocar el resorte y hacer funcionar la portentosa máquina. La masa se dice: «El Estado soy yo», lo cual es un perfecto error. El Estado es la masa sólo en el sentido en que puede decirse de dos hombres que son idénticos, porque ninguno de los dos se llama Juan. Estado contemporáneo y masa coinciden sólo en ser anónimos. Pero el caso es que el hombre-masa cree, en efecto, que él es el Estado, y tenderá cada vez más a hacerlo funcionar con cualquier pretexto, a aplastar con él toda minoría creadora que lo perturbe; que lo perturbe en cualquier orden: en política, en ideas, en industria.

El resultado de esta tendencia será fatal. La espontaneidad social quedará violentada una vez y otra por la intervención del Estado; ninguna nueva simiente podrá fructificar. La sociedad tendrá que vivir para el Estado; el hombre, para la máquina del gobierno. Y como a la postre no es sino una máquina cuya existencia y mantenimiento dependen de la vitalidad circundante que la mantenga, el Estado, después de chupar el tuétano a la sociedad, se quedará hético, esquelético, muerto con esa muerte herrumbrosa de la máquina, mucho más cadavérica que la del organismo vivo.

Este fue el sino lamentable de la civilización antigua. No tiene duda que el Estado imperial creado por los Julios y los Claudios fue una máquina admirable, incomparablemente superior como artefacto al viejo Estado republicano de las familias patricias. Pero, curiosa coincidencia, apenas llegó a su pleno desarrollo, comienza a decaer el cuerpo social. Ya en los tiempos de los Antoninos (siglo II) el Estado gravita con una antivital supremacía sobre la sociedad. Esta empieza a ser esclavizada, a no poder vivir más que en servicio del Estado. La vida toda se burocratiza. ¿Qué acontece? La burocratización de la vida produce su mengua absoluta —en todos los órdenes. La riqueza disminuye y las mujeres paren poco. Entonces el Estado, para subvenir a sus propias necesidades, fuerza más la burocratización de la existencia humana. Esta burocratización en segunda potencia es la militarización de la sociedad. La urgencia mayor del Estado es su aparato bélico, su ejército. El Estado es, ante todo, productor de seguridad (la seguridad de que nace el hombre-masa, no se olvide). Por eso es, ante todo, ejército. Los Severos, de origen africano, militarizan el mundo. ¡Vana faena! La miseria aumenta, las matrices son cada vez menos fecundas. Faltan hasta soldados. Después de los Severos el ejército tiene que ser reclutado entre extranjeros.

¿Se advierte cuál es el proceso paradójico y trágico del estatismo? La sociedad, para vivir mejor ella, crea, como un utensilio, el Estado. Luego, el Estado se sobrepone, y la sociedad tiene que empezar a vivir para el Estado. Pero, al fin y al cabo, el Estado se compone aún de los hombres de aquella sociedad. Mas pronto no basta con éstos para sostener el Estado y hay que llamar a extranjeros: primero, dálmatas; luego, germanos. Los extranjeros se hacen dueños del Estado, y los restos de la sociedad, del pueblo inicial, tienen que vivir esclavos de ellos, de gente con la cual no tiene nada que ver. A esto lleva el intervencionismo del Estado: el pueblo se convierte en carne y pasta que alimentan el mero artefacto y máquina que es el Estado. El esqueleto se come la carne en torno a él. El andamio se hace propietario e inquilino de la casa.

Cuando se sabe esto, azora un poco oír que Mussolini pregona con ejemplar petulancia, como un prodigioso descubrimiento hecho ahora en Italia, la fórmula: Todo por el Estado; nada fuera del Estado; nada contra el Estado. Bastaría esto para descubrir en el fascismo un típico movimiento de hombre-masa. Mussolini se encontró con un Estado admirablemente construido —no por él, sino precisamente por las fuerzas e ideas que él combate: por la democracia liberal. Él se limita a usarlo incontinentemente; y sin que yo me permita ahora juzgar el detalle de su obra, es indiscutible que los resultados obtenidos hasta el presente no pueden compararse con los logrados en la función política y administrativa por el Estado liberal. Si algo ha conseguido, es tan menudo, poco visible y nada sustantivo, que difícilmente equilibra la acumulación de poderes anormales que le consiente emplear aquella máquina en forma extrema.

El estatismo es la forma superior que toman la violencia y la acción directa constituidas en norma. Al través y por medio del Estado, máquina anónima, las masas actúan por sí mismas.

Las naciones europeas tienen ante sí una etapa de grandes dificultades en su vida interior, problemas económicos, jurídicos y de orden público sobremanera arduos. ¿Cómo no temer que bajo el imperio de las masas se encargue el Estado de aplastar la independencia del individuo, del grupo, y agostar así definitivamente el porvenir?

Un ejemplo concreto de este mecanismo lo hallamos en uno de los fenómenos más alarmantes de estos últimos treinta años: el aumento enorme en todos los países de las fuerzas de policía. El crecimiento social ha obligado ineludiblemente a ello. Por muy habitual que nos sea, no debe perder su terrible paradojismo ante nuestro espíritu el hecho de que la población de una gran urbe actual, para caminar pacíficamente y acudir a sus negocios, necesita, sin remedio, una policía que regule la circulación. Pero es una inocencia de las gentes de «orden» pensar que estas «fuerzas de orden público», creadas para el orden, se van a contentar con imponer siempre el que aquéllas quieran. Lo inevitable es que acaben por definir y decidir ellas el orden que van a imponer —y que será, naturalmente, el que les convenga.

Conviene que aprovechemos el roce de esta materia para hacer notar la diferente reacción que ante una necesidad pública puede sentir una u otra sociedad. Cuando, hacia 1800, la nueva industria comienza a crear un tipo de hombre —el obrero industrial— más criminoso que los tradicionales, Francia se apresura a crear una numerosa policía. Hacia 1810 surge en Inglaterra, por las mismas causas, un aumento de la criminalidad, y entonces caen los ingleses en la cuenta de que ellos no tienen policía. Gobiernan los conservadores. ¿Qué harán? ¿Crearán una policía? Nada de eso. Se prefiere aguantar, hasta donde se pueda, el crimen. «La gente se resigna a hacer su lugar al desorden, considerándolo como rescate de la libertad.» «En París —escribe John William Ward— tienen una policía admirable; pero pagan caras sus ventajas. Prefiero ver que cada tres o cuatro años se degüella a media docena de hombres en Ratcliffe Road, que estar sometido a visitas domiciliarias, al espionaje y a todas las maquinaciones de Fouché». Son dos ideas distintas del Estado. El inglés quiere que el Estado tenga límites.


(José Ortega y Gasset: La rebelión de las masas)

Valga la cita para explicar cómo todo lo que se vende disfrazado de “derechos” y de “justicia social” no es más que la fuerza amenazante de la burocratización de la vida, la estrategia de los leguleyos para dominar a la sociedad y convertir a todo el mundo en esclavo de su máquina-fetiche.

Es casi increíble que el destino de una nación como Francia se parezca tanto al de una persona común de cualquier parte. Porque ambas necesitan más que un sueldo un sueño, más que una renta segura, una aspiración al bienestar.

Eso ha llegado a ser la discusión política e ideológica hoy en día. Todas las viejas derechas han resultado absorbidas por el liberalismo y su adversario, da igual qué matices locales presente, trátese de socialismo, de nacionalismo, de populismo, etc., en realidad no es más que el camino estatista que denunció Ortega y Gasset hace ya tres cuartos de siglo.

Saben que mienten

En ese contexto, la suposición de que el empleo y la prosperidad sólo hay que ir a exigírselas al gobierno, como sugiere Santos Molano, es una de las mayores muestras de lo que hay detrás del estatismo: el sueño concreto de las viejas oligarquías de seguir dominando a la sociedad a través del Estado. No es posible suponer que él sólo se aferra a una convicción, porque hasta un niño entiende que los bienes no salen de los decretos.

Pero ¿qué excepción va a ser ese rebelde pensionado en un muladar en la que otra columnista, Marianne Ponsford, en El Espectador, se felicita de que un importante periodista británico se vaya a trabajar en la televisión de los amigos del terrorismo islámico, y no le falta desparpajo para decir que el Reino Unido y su sociedad liberal son lo que origina el fascismo?

lunes, octubre 03, 2005

Lo que hay detrás de los mitos

Ya es casi una broma oír una y otra vez lo mismo: el huracán demostró que en EE UU existe una población miserable que ni siquiera tiene acceso a un automóvil. Por eso muchos no pudieron salir de la ciudad a pesar de las advertencias.

¡Maldita desigualdad!
Es el retorno al tema de mi post anterior, a la terrible condición del colombiano. ¿Qué hacen cuando en una familia un niño corre los cien metros a un nivel casi profesional? ¿Van a regañar al padre porque el hermanito sólo corre como un niño común y corriente?
______Porque es el problema, la protesta porque no todos sean ricos en EE UU hace suponer que hay algún país de ese tamaño en el que todos son ricos. Ya sé, lo que no les gusta es la desigualdad. Eso los saca de sus casillas.

El corazón justiciero en el mejor de los paraísos posibles
Claro que casi todas esas personas tienen carro y servicio doméstico, y en su sueño igualitario tiene que haber naturalmente un derecho de todos, consagrado ojalá en la Constitución, a tener su carro y su servicio doméstico. ¡Que hasta el servicio tenga servicio!
______Bueno, aquí vivimos en un mundo casi virtual en el que sólo circulan opiniones, por eso yo ni siquiera me indigno con esta clase de gente. Es como saber que hay violadores de niños, los aborrecemos con todas nuestras fuerzas, pero dedicamos nuestros escritos a cosas en las que podemos influir. ¡Por ejemplo, escribiríamos diatribas muy violentas contra quien nos hablara de la violación de niños como algo muy bonito y admirable!
______Por eso mismo lo que me desespera a mí ni siquiera son esos millones de colombianos (todos los que tienen carro y servicio doméstico) que “razonan” así, porque ya sé que existen y son el problema. Lo que no soporto es que haya quien siga viendo un lugar poblado por chusma de ese estilo como el paraíso. Eso es equivalente a hablar en términos elogiosos de la violación de niños.

El origen de la riqueza
Y es que un muladar hediondo semejante tiene que tener todavía cosas más horribles, como por ejemplo que las personas que tienen automóvil y aun grandes fortunas en EE UU los han conseguido normalmente trabajando, mientras que en Colombia esas cosas están en manos de quienes no trabajan sino protestan. Es algo muy fácil de demostrar: EE UU exporta computadores, sistemas informáticos, películas, libros, maquinaria, etc., o bien productos agrícolas. Mientras que Colombia exporta materias primas. Lo que producen esas materias primas termina en manos de una minoría: exactamente, del primero al último, en manos de quienes denuncian a EE UU porque no todos allá tienen automóvil.

La triste verdad
Pero hay algo todavía más importante, algo que sí debería hacernos pensar. Esas desigualdades se suelen achacar al neoliberalismo, al capitalismo salvaje, a la libertad de las zorras en el gallinero. ¿Qué se podría hacer para que esas personas miserables tuvieran acceso al bienestar? Obviamente, nuestros filántropos decretistas exigirían que el Estado garantizara sus derechos, ¡que los pobres tuvieran una renta básica! Es lo que propone para Colombia el señor Navarro, candidato del Polo Democrático.
______Pero es que... ¡Ay, por favor! Pero es que eso es precisamente lo que pasa, que dentro de las políticas keynesianas se desarrollaron programas de ayuda para los pobres que a la larga sólo son el cebo que los mantiene condenados a la pobreza. Lo que ha generado esa miseria en Nueva Orleans es precisamente la aplicación de lo que proponen los doctores colombianos, con la diferencia de que ese país rico puede permitirse ese despilfarro, mientras que en Colombia los programas de ayuda terminan sirviendo para crear más puestos superfluos para los amigos de los gobernantes, desalentando el consumo, arruinando a los contribuyentes productivos y quitando oportunidades a la gente pobre.
______Es fácil: el que tenga algún interés en averiguarlo (por ejemplo leyendo a Thomas Sowell) verá que la situación de las familias negras estadounidenses fue mejorando hasta que en los años sesenta se generalizó la ayuda, la conversión de los pobres en mendigos, la limosna a cambio de votos, etc. ¿O no es raro que la gente se quiera ir a un país en el que hay tanta desigualdad? ¿O es que los inmigrantes mulatos de República Dominicana, Haití, Cuba y otros países no mejoran su situación en ese país?

domingo, septiembre 11, 2005

La Empresa Colombia contra la empresa colombiana

Lo de la "empresa Colombia" fue una consigna que le granjeó ciertas simpatías a Pastrana en su día, y que relativamente podría funcionar como ideal de eficiencia del Estado, siempre y cuando la metáfora se limitara a esa imagen publicitaria de un momento. Lo que es muestra de una barbarie infinita, estremecedora, horrenda es que haya gente convencida de que eso tiene validez fuera de esa campaña.

¿Qué es una empresa?

Vamos a empezar por la definición completa del diccionario académico:

1. f. Acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza.
2. Cierto símbolo o figura enigmática que alude a lo que se intenta conseguir o denota alguna prenda de la que se hace alarde, para cuya mayor inteligencia se añade comúnmente alguna palabra o mote.
3. Intento o designio de hacer alguna cosa.
4. Casa o sociedad mercantil o industrial fundada para emprender o llevar a cabo construcciones, negocios o proyectos de importancia.
5. Obra o designio llevado a efecto, en especial cuando en él intervienen varias personas.
6. Com. Entidad integrada por el capital y el trabajo, como factores de la producción, y dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios generalmente con fines lucrativos y con la consiguiente responsabilidad.
7. ·pública. 1. La creada y sostenida por un poder público.

Y como hasta ahora pensábamos que Colombia era un país, una nación y un Estado, tengamos paciencia para copiar todas esas definiciones:

País: 1. m. Nación, región, provincia, o territorio.
Nación: 1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno.
2. Territorio de ese mismo país.
3. fam. p. us. nacimiento, acción y efecto de nacer. Ciego de NACIÓN.
4. Conjunto de personas de un mismo origen étnico y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.
Estado: 5. Conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.
6. Territorio de cada país independiente.
7. País o dominio de un príncipe o señor feudal.

De lo que sale que Colombia en cuanto país es un territorio, una parte de las tierras emergidas habitada por la comunidad de los colombianos o nación, regida a su vez por el Estado, el cuerpo institucional de esa comunidad. ¿Sobre qué se aplica alguna de las acepciones de "empresa"? ¿Es una casa comercial? ¿Es un designio llevado a efecto? ¿O nos quedamos con la acepción normal de "Entidad integrada por el capital y el trabajo, como factores de la producción, y dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios generalmente con fines lucrativos y con la consiguiente responsabilidad"?

Creo que los enamorados de la empresa Colombia andan más bien con la última acepción que copié, se figuran que todos somos accionistas y a la vez asalariados de esa vasta empresa, con lo que cada persona es a la vez el capital y el trabajo. Para que la imagen que tanto les agrada resulte viable dejan pasar tantas cosas que uno se pregunta si realmente son capaces de distinguir entre el cónyuge y la mascota.

Por ejemplo, dado que Colombia es una empresa y yo como ciudadano soy su accionista, y sobre todo dado mi sentido común, ¡quiero vender mi parte, y ya! ¿Dónde están las escrituras de mi proporción de propiedad de la empresa? ¿Y los que mendigan en el semáforo cómo hacen para reclamar sus utilidades? ¿Y los que están presos en el exterior? ¿Y las muchachas que se prostituyen en Japón? ¿Y todos los parientes que se me han muerto no dejaron sus acciones a mi favor?

Rarezas mías. Si va al niño del semáforo y pregunta por sus dividendos el promotor de la empresa Colombia le da una palmadita en el hombro: "¡Cuando saquemos adelante la empresa tendrás tus dividendos, que son derechos inalienables tuyos porque eres accionista como todos nosotros de esta empresa!".

Es que con tanta preocupación que tienen por la educación se les olvida lo más urgente: que hay que crear una escuela de padres, porque la carencia de un padre que le enseñe a uno el respeto de sí mismo es lo que permite que haya quien se permita cosas así.

Queda una acepción de "empresa" que es interesante considerar: claro que todos los defensores de la empresa Colombia hablan de accionistas o dueños, pero como es una mala metáfora, una metáfora con muchas interpretaciones forzadas, todas inexactas, que en manos de esta gente se convierten en definiciones indiscutibles, habrá que estudiar la deriva a la nueva acepción.

Los actores y actrices que hacen de malos en las telenovelas deben andar con cuidado: la indignación de esta gente los pone en peligro de morir apuñalados.

5. Obra o designio llevado a efecto, en especial cuando en él intervienen varias personas.

Bueno, la imagen es usual: "El desarrollo es una empresa titánica que demandará todas nuestras energías durante varios lustros". "Las Fuerzas Armadas y la ciudadanía son partes actuantes de esa empresa de vasto alcance que es la consecución de la paz"... A cualquiera se le pueden ocurrir muchos ejemplos de esa imagen.

Ningún problema, mis socios de Colombia LTDA se pasan cómodamente a esta acepción. Da igual. Sólo un problema: que la patria como designio, como tarea que elabora la comunidad en un esfuerzo de comunión de voluntades es lo que normalmente constituía el ideal de los fascistas. Es un pensamiento hostil a la democracia, en la que es perfectamente legítimo estar en contra de todo y estarlo por puro capricho.

Es que la democracia plantea demasiadas libertades, demasiadas discusiones, demasiados consensos y fueros para el gusto de los aprendices de brujo que querrían tenerlo todo operando como un reloj según las órdenes superiores (de ahí les viene la imagen de la empresa). No es raro que nadie apruebe ni aplauda la condena abierta de la democracia que hacía el druida nazi del trópico.

Colombia ya es una empresa

Pero es que en otro sentido es verdad que Colombia es una empresa: en cuanto Estado, cuenta con una copiosa burocracia que no busca las pensiones más baratas sino los hoteles y restaurantes más caros en cuanto tiene una excusa para viajar lejos, exactamente igual que en todas las empresas grandes y burocratizadas: "paga la empresa"; hay una serie de dueños que se quedan con todos los dividendos mientras que la mayoría de los que trabajan viven en la miseria, lo cual no impide que todos los empleados se roben los borradores y clips y lápices para las tareas de sus hijos.

Es por eso que explicaba antes: los sentidos de las palabras van bailando según la conveniencia del momento. ¡A lo mejor es ese aspecto de una empresa lo que agrada y seduce!

Sinceramente, por desagradable que resulte decirlo, yo creo que es eso.

La Comisión Municipal de Ornato y el Consejo Cívico de Damas Insignes

Una persona puede contar a la vez con una inteligencia preclara y con una pasión muy intensa por la política o aun por la economía: siempre tendrá una limitación absoluta si no tiene el hábito lector, si tiene grandes dificultades para leer por falta de costumbre. Pero incluso si lee a menudo y entiende perfectamente lo que lee, puede tener otra limitación muy grave: no haber leído literatura. No es posible mirar la vida desde diferentes ángulos sin haber leído literatura.

Así, para entender a Colombia hay que leer las obras clásicas de los autores nacionales, aunque sean pocos, es importante conocerlos, y también los recuerdos de viajeros que conocieron Colombia en los siglos anteriores. De especial valor para entender los valores profundos de nuestra sociedad son las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma, no importa que traten de Lima y no de Bogotá, durante siglos la capital peruana era el modelo de la colombiana.

Eso es tan importante por una razón: porque a pesar de que el mundo es tan distinto, la gente es increíblemente la misma, idéntica, no hay nada importante que no sea lo mismo desde el siglo XVIII en nuestras sociedades. El rumbero de Los Andes con pretensiones de sabio que está al día en ecologismo y música electrónica sólo es un clon del señorito elegante de hace 300 años.

Hay un elemento característico que se va adaptando a cada nueva situación, pero conserva los valores significativos, y encuentra siempre nuevas excusas para la dominación de ciertas personas o para la descalificación de otras.

Digo todo esto porque el sueño de la "organización productiva-designio comunitario" es sólo una versión de hoy de la misma tradición que en otros siglos tomaba los nombres del subtítulo. El destino del hombre latinoamericano es formar parte de una comisión que viaja al exterior para facilitar el comercio, de un consejo que redacta un informe sobre la situación de los huérfanos desvalidos y presenta una serie de propuestas al gobierno para que se remedie lo antes posible esa situación, de un Comité de Empresa que presenta un pliego de peticiones para que se reconozcan los derechos de los trabajadores, de una junta de Acción Comunal que demanda comedidamente de las autoridades que correspondan la asignación de recursos para pavimentar las calles principales del barrio...

Claro, yo no sólo escribo unos posts larguísimos y ladrilludos, sino que además me repito y me repito: es que el problema es que la gente de calidad no trabaja. No trabajaba en 1605 y no trabaja en 2005. Ja. Me dirán que todos trabajan, que responder a las demandas sobre la reelección es muuuuuucho trabajo, que enseñar el Anti-Dühring en la Universidad Nacional es mucho trabajo, etc. Es porque no se entiende qué es trabajar.

Por eso cuando me dicen que el logo y la campaña van a mejorar las posibilidades del comercio de Colombia yo siento a la vez tristeza y ganas de reírme: ¿quién trabaja? ¿Quién va a hacer las cosas que se van a vender a muy buen precio gracias a la generosa campaña de los constructores del destino nacional? ¿Quién va a organizar a cien o doscientos empleados para que al menos en 500 m de la playa de El Rodadero no haya mosquitos echando a perder las vacaciones de los turistas?

¡Por el amor de Dios! El destino del colombiano es estar allá donde está lo bonito y disponiendo de los recursos ajenos, pues ¿qué hará el empresario que se beneficie del logo milagroso e integrador? ¿Se quedará con todos los beneficios y no dará nada para la misión patriótica?

Yo siento casi ganas de llorar: ¿cuántos años llevo leyendo en los foros de Caracol, de Terra, de Colombia Analítica, de El Tiempo el discurso casi unánime según el cual toda la miseria del mundo es el resultado de que haya empresarios? La misión de cada colombiano es conseguir un buen empleo en el cual perseguir a los empresarios. Y si resulta que el empresario está pensando sólo en su ganancia, en pagar lo menos posible por la mano de obra y en librar todo lo que pueda de las garras de los funcionarios estatales, entonces es un criminal mucho más odiado que los terroristas.

La pura naturaleza del colombiano, exactamente igual que en 1605, es la determinación de exigir a todos los que trabajan que se sometan a los que no trabajan, buscar a toda costa que se impida a los empresarios ganar dinero, condenar el lucro y la riqueza excesiva, no importa que toda provenga de un trabajo honrado y de la exportación de bienes. Por cada persona que tiene una actitud respetuosa ante los empresarios hay varias decenas que tienen una opinión favorable de los guerrilleros, "paramilitares", políticos ladrones y sindicalistas estatales.

Es que la empresa Colombia con su propiedad difusa e inconmensurable remite al odio a la propiedad: aun en la miseria, el colombiano se reconoce en un gobernante que presiona y ojalá despoje a los ricos.

Porque en la base de su visión del mundo está el principio de que su dignidad le impide trabajar. Y vuelve y juega eternamente porque nadie quiere admitir eso porque todos creen que las creencias que comparten se les ocurrieron a ellos y el pasado del mundo no tiene nada que ver. El infantilismo es tan increíble que nadie se da cuenta de que hasta la última palabra que usan (que usamos) es ajena y remota.

El empresario

Lo que el pobre necesita no es que le muestren el color de la pasión nacional para odiar a la gente de los países vecinos o para creer que él es maravilloso porque es lo que le oye decir a toda su tribu, que los más hermosos de todos los hombres son los que nacieron en donde él nació y que los demás en su absurda ofuscación se niegan a reconocerlo, por lo que está justificado que los jóvenes necesitados les quiten todas las joyas que producen para señoras frívolas que son completamente indiferentes al hecho de que los niños de los mejores hombres pasan hambre.

El desamparado sólo necesita que le digan: EMPIEZA EL LUNES. Ésa no es la empresa colectiva de promoción del comercio, de fomento de la identidad, del salvación del prestigio, de integración de todos los socios en la hermandad que reivindica la comunidad por los siglos de los siglos. Es sólo el compromiso de una persona que está pensando en ganar dinero aceptando las normas del juego de este mundo y para eso madruga a cuidar de sus bienes y dedica el tiempo a vigilar a sus empleados para que hagan las cosas bien y no se roben los bienes de la empresa.

El colombiano por naturaleza está por encima de eso, POR ESA SUPERIORIDAD es por lo que en conjunto la situación económica de la mayoría de nuestros compatriotas es bastante precaria, y los lleva con frecuencia a delinquir o a tolerar que las hijas vayan al exterior a atender a señores más bien poco respetuosos.

Es que a casi todos los indigna, igual que en 1605, la prosperidad de un patán que no sabe tantas cosas finas como se aprenden en las mejores universidades del país (no olvidemos que el estudiar impide encontrar empleo, salvo en el Estado, donde se reconocen los estudios como determinadores del sueldo). Quien menos despierta solidaridad en Colombia es quien crea una empresa y prospera.

Ese asco, como ya he dicho, es un valor profundo de la Antigüedad y la Edad Media. Un amigo español me contó que él había oído hablar de personas que en otras épocas habían llegado a morirse de hambre, porque su dignidad les impedía trabajar.

Y si se piensa en las posibilidades de que la economía colombiana crezca a un nivel que permita reducir de verdad la pobreza, lo ÚNICO que tiene sentido es promover la creación de empresas y la formación de empresarios.

Es decir, de personas ambiciosas que aspiran a tener varios millones de dólares gracias a que aciertan haciendo algo y vendiéndolo. Los terrenos en que eso se podría hacer son muchos, y el factor decisivo es la cultura, por lo que las personas de extracción social alta están en increíble ventaja para conseguir eso.

Sólo es que por una parte no tienen la necesidad ni la amenaza de la miseria, y por la otra sí temen encontrar el desprecio generalizado de sus parientes y compañeros de estudio, cuya vocación siempre es servir al país desde cargos públicos.

Factor esencial, según me parece a mí, del acierto de una empresa es la capacidad de formar a quienes colaboran con ella, de modo que la especialización permita obtener buenos dividendos.

Como es bien sabido, Colombia no puede competir en el terreno de las manufacturas corrientes con los países de Asia, sobre todo porque sus ingresos son muy inferiores a los de los colombianos. Por bajo que se el PIB per cápita colombiano, sigue siendo más del triple del de India. Lo que pasa es que India no puede producir muchas cosas de consumo en Occidente por su singularidad cultural.

Los empresarios colombianos, sobre todo los nuevos empresarios, tienen que contar con las posibilidades que abren los compatriotas exiliados, tanto para conseguir información cuanto como para vender los productos en el exterior. Pero esa masa de inmigrantes es también un mercado excelente ante el cual los productores colombianos tienen una ventaja extraordinaria.

Dentro de los negocios que se me pueden ocurrir a mí están por ejemplo el merchandising con temas nacionales y de identidad. El problema es que el trabajo de diseño de esos productos no se pone a hacerlo nadie.

Yo estoy seguro de que alguien que vendiera camisetas bonitas con algún motivo colombiano bien planteado a los inmigrantes podría tener éxito. Pero ¿por qué limitarse al mercado de inmigrantes y no producir camisetas originales que podrían ser atractivas para los estadounidenses? El rey de la camiseta puede ser cualquier muchacho de cualquier ciudad colombiana.

Lo que pasa es que todos tenemos en el fondo de nuestro ser una conciencia de príncipes. Nos gustaría ser libres de las responsabilidades y apremios de los demás, es decir, ser riquísimos. Bueno, para eso se pone alguien a crear una empresa. Lo malo es que en Colombia no se entiende que eso toma su tiempo y que de lo que se trata es de vender muchas camisetas y no de ganar mucho dinero en cada camiseta.

Es algo corriente. Cualquiera que accede a un negocio quiere apresurar la prosperidad y lo único que consigue es arruinarse. Da lo mismo que la estampación de camisetas vaya dirigida a los inmigrantes, a los estadounidenses o al mercado colombiano, el éxito dependerá de vender muchas camisetas muy baratas. Pero eso supone trabajar más y correr más riesgos.

Y por lo general quien tiene tanta energía se cuenta entre los inmigrantes, y en la inmigración la vida se le va en adaptarse al nuevo medio.

Dentro de ese merchandising para los inmigrantes, siguiendo con el tema del orgullo patrio, no estaría nada mal publicar libros con motivos nacionales. Esos libros pueden ser perfectamente artesanales, producidos por una impresora de computador común y corriente: si el creador tiene buen gusto para seleccionar el papel, el tipo de letra y la composición del libro, puede decorarlos a mano y venderlos a un precio tal que al cabo del día sus ingresos sean dignos. Eso no lo hace nadie (por favor, no me digan que lo haga yo porque yo no estoy sin trabajo).

Pero pensando en libros, es decir, en una industria cultural que de todos modos se va expandiendo, ahí están nuestros vecinos petroleros donde la producción por fuerza es inferior. ¡En Colombia sólo hay editores piratas esperando aprovechar a robarse los derechos de otros! Bueno: editar libros, que es menos caro de lo que la gente cree, sería un buen negocio porque se cuenta con ventaja respecto a Venezuela, Ecuador y Centroamérica, por no hablar de los millones de inmigrantes colombianos en EE UU.

Y lo mismo podría haber cadenas de restaurantes colombianos en EE UU, o de comidas de otros países en Colombia. Y también microempresas de artesanías artísticas que se podrían vender muy bien en todo el primer mundo.

Lo que pasa es que cuando alguien ha estudiado arte y tiene algún talento siempre está pensando en su papel en la historia del arte. Tan burdo y ridículo es nuestro mundo. Pero una persona con esos conocimientos y con la determinación de ganar dinero podría hacerse rica. Sólo es que por ser colombiano encontrará un camino en la falsificación. ¿Se imaginan una industria que ofrece retratos al óleo baratos a toda la clase media estadounidense y europea? ¿Se imaginan una persona que hace un casting entre jóvenes colombianos a los que evalúa según su aptitud para el dibujo y después pone a pintar o más bien colorear esos retratos, previamente definidos en la tela por técnicas de proyección, hasta que se consideran listos para que una persona experta haga los detalles y saque un buen retrato?

Fantasear es fácil y lo que cuenta es la persona que trabaja y realmente consigue las cosas, pero el sentido de este post, y tal vez de todos mis blogs, es proponer una ruptura con esa mentalidad según la cual sólo hace falta inventarse la nueva misión de la co-misión y el nuevo informe del equipo asesor, cuando el problema es ponerse a trabajar y a ganar plata y a abrirle oportunidades a los compatriotas para que sea posible la educación y la salud y la vivienda.

Es una lucha en la que uno está en absoluta minoría, pero creo que vale la pena. Por odioso que resulte decirlo, no habrá prosperidad mientras no haya una masa crítica de gente capaz de limpiarse lo colombiano.

Yo participaría encantado en un blog que alguien abriera sobre ideas de negocio.

miércoles, septiembre 07, 2005

¡Es que no nos dejan crecer!

No está nada mal la idea de El Tiempo de mantener unos "blogs" de importantes figuras políticas, de modo que la discusión sobre sus escritos se puede mantener por un buen tiempo. Y ni siquiera se puede decir mucho en contra de la selección de personajes que hicieron, pues es lo que da la tierrita, son personas reconocidas y con liderazgo en diversos sectores.

Lo que pasa es que el análisis de lo que dicen esos personajes lo arroja a uno de cara contra la feroz realidad: ¡qué triste muladar es Colombia! ¡Cuánto desparpajo se tiene para propalar idioteces y apoyarlas en el hecho de haber ocupado cargos públicos TÉCNICOS de alto nivel!

Es el caso que quiero comentar, el de Cecilia López Montaño. Hoy aparece una actualización en su "blog", aunque la lectura rápida de los textos publicados antes ya es para echarse a temblar, ya expresa con bastante precisión la plaga que aflige a Colombia.

Veamos primero el título, pues el resto es desarrollo de algo que ahí apenas está sugerido:

El crecimiento económico y sus opositores

¿Hay de verdad quienes se oponen al crecimiento económico? En Colombia se puede decir que no. Otra cosa es que haya quienes lo obstruyen o quienes saldrían perdiendo si ese crecimiento se diera (creo que la señora López Montaño forma parte de este grupo). Pero el uso de ese término "opositores" ya es sugerente: es que sólo hace falta un decreto de un gobierno bueno, pero no lo dejan firmar. La oposición.

Hay quienes prefieren quedarse con un crecimiento del 4% porque superar ese nivel puede afectar sus intereses.

Claro, todos lo admitimos: por ejemplo los que se oponen a la importación de ropa usada, a reconocer los derechos de propiedad intelectual sobre los fármacos, a permitir la llegada de cereales estadounidenses... ¡A ver si habla de ellos la buena señora!

En un reciente foro económico realizado en Bogotá hubo una conclusión que nos debe llevar a reflexiones muy profundas de cara al futuro: por lo dicho allí, los colombianos nos tenemos que contentar con un crecimiento mediocre del 4%, que puede ser mucho menor cuando lleguen las vacas flacas. Este período de menor crecimiento lo está previendo todo el mundo porque la característica de las economías latinoamericanas de las décadas recientes sigue el esquema de Pare y Siga, es decir crecimiento y estancamiento.

Y en estas llegó doña Cecilia y, como ya estaba la cláusula que creaba en el lector el descontento ("nos tenemos que contentar"), pues con la firmeza que la caracteriza se decidió a rebelarse, a no admitir que esa oscura profecía de los pusilánimes sometiera al pueblo a tal rendición. Veamos:

Sin duda se puede crecer al 6% pero a los grupos poderosos de este país no les molesta el 4% porque sus beneficios se quedan en sus sectores.

Después veremos cuáles son esos grupos poderosos, pero de momento va quedando claro que si la economía crece al 6 % los grupos poderosos van a salir perdiendo.

¿Estarán preocupados los bancos y el sector financiero en general cuando tienen unas ganancias impresionantes?

La nueva ciencia económica: por una parte, el volumen de unas ganancias se mide con adjetivos como ése, "impresionantes", lo cual sólo es el envoltorio de la buena noticia: ¡la codicia de los banqueros tiene un límite! En cuanto llegan a ser impresionantes los ingresos, ya no quieren más, seguramente impresionados por sus ganancias. Necesitan un descanso para reponerse de la impresión.

Obviamente no.

Obviamente, claro. ¿Usted se preocuparía si tuviera esas ganancias?

¿A los cuatro grupos económicos les preocupa el 4%? Probablemente tampoco.

A ver, ya no sólo los bancos sino también los grupos económicos, ¿les preocupa el 4 %? Eso sólo le preocupa a doña Cecilia y a nosotros, que somos los jodidos en este paseo.

Como no les llama la atención el que para crecer al 6% durante 8 o 10 años sea fundamental realizar las reformas de fondo que se han venido postergando.

Inexplicable, porque ¿cuáles son las reformas de fondo que se han venido postergando? ¿Se va a acabar la parafiscalidad? ¿Estarán aferrados a pagar parafiscalidad porque así no sube la economía al 6 %? ¿Se van a limitar las pensiones del sector público, digamos a un máximo de diez salarios mínimos? ¿Se va a aumentar la edad de jubilación en el sector público? ¿Se van a reducir los impuestos a las empresas? ¿Se van a privatizar todas las empresas que están en manos de la cleptoburocracia y de los sindicatos? Esos financieros y esos grupos económicos sí que tienen sus cosas raras, les gusta más pagar impuestos al trabajo y al empleo que IVA, mantener burocracia que ahorrar, etc. Claro, es que están impresionados con tanta ganancia. Prefieren perder ellos con tal de impedir que la economía crezca al 6 %.

Es imposible crecer produciendo y exportando lo mismo de siempre, con la misma tecnología y con salarios bajos.

¡BRAVO! Ahora es desde las candidaturas políticas desde donde se dice qué tecnología se va a usar, y como si fuera poco, para crecer hay que subir los salarios. Es la fórmula que ha permitido a los países pobres salir de la pobreza, decretar salarios altos y dirigir la producción. ¿No ven que la señora tenía cargos técnicos?

La concentración de la propiedad, particularmente en el campo, es la gran barrera para dinamizar el desarrollo.

La cantidad de mentiras que hay en esta frase es increíble, empezando porque la producción agrícola no es el principal rubro de la economía colombiana, siguiendo porque la concentración de la propiedad no impide dinamizar el desarrollo, más bien sería al contrario, que el pequeño agricultor no tendría ni acceso a la información ni recursos ni base hipotecable para plantearse innovar y producir en mejores condiciones. Pero ¿qué decir de las ciudades? ¿Importa que las grandes empresas sean de un solo dueño o de varios miles? En realidad, para dinamizar el desarrollo es más fácil que un solo dueño decida cambiar de estrategia, correr riesgos, etc.

Obviamente, la tierra no lo es todo y se requieren apoyos en crédito, tecnología, desarrollo de infraestructura que, sin duda, serán cargas adicionales y pérdidas de beneficios de quienes acaparan la tierra.

¿Ven? Usted le dice mañana a un señor que tiene un millón de hectáreas que organice una gran producción agroindustrial, jamones, por ejemplo, o quesos, y el desalmado se quedará pensando en todo lo que tendrá que invertir y en todos los beneficios que dejará de percibir, y usted tendrá su vida en peligro. ¿Eso ocurre así porque la codicia tiene un límite, porque la concentración de la propiedad impide el desarrollo de los negocios, porque la tecnología rechaza la tierra acaparada?

Después los patriotas me miran con expresión dolida por ser tan crítico con mi país: ¿dónde se encuentran en todo el mundo banqueros tan impresionables que prefieren limitar sus ganancias, terratenientes tan astutos que obtienen beneficios de no producir y sabios economistas que aumentan la productividad aumentando los salarios? A ver, un muladar así avergüenza a la especie.

No seguir explotando la mano de obra con trabajo temporal y sin prestaciones sino, por el contrario, invertir, como lo recomendaron los expertos, en educar en la empresa y mejorarles a los trabajadores sus ingresos con salarios dignos, es otra de las condiciones básicas.

Por ejemplo, uno toma los países más ricos y se pregunta si allá explotan a la mano de obra con trabajo temporal y sin prestaciones, o si basan su prosperidad en pagar salarios dignos. Claro que los expertos recomiendan formar al personal en la empresa, y la mayoría de las empresas de cierto tamaño lo hacen, o bien pagan salarios "dignos" a quienes se han formado en otra parte, pero eso no es contradictorio con pagar lo menos posible, sobre todo por trabajos sin calificación.

Es decir: de nuevo, fórmulas para el desarrollo y contra la pobreza, subir los salarios y asegurar la contratación para largo plazo y las prestaciones. ¡Un paraíso, un jodido paraíso es lo que tenemos aquí!

También, una mirada seria al sector financiero es fundamental. La concentración del crédito, el comportamiento de las tasas de interés para las empresas grandes y para las pymes deben ser parte de los debates precedentes a reformas que apoyen el desarrollo en el país.

Claro, por ejemplo uno tiene una microempresa y va al banco a pedir un crédito y le dicen que el interés es del 25 % anual, pero si uno fuera de un grupo económico, probablemente le cobrarían un interés considerablemente más bajo. Claro que si uno no es empresario sino una persona sin techo, ni siquiera con un interés del 50 % le darían el crédito. ¡Es el debate que hace falta, que les cobren a todos el mismo interés! Uno lee esto y se queda pensando si es real. ¿ES REAL? ¿HAY ALGUIEN ESCRIBIENDO COSAS ASÍ EN LA PRENSA?

Son las fórmulas adecuadas para el desarrollo, van los pequeños empresarios y exigen al gobierno que obligue al "sector financiero" a darles crédito al mismo interés que a los grandes. Es que basta imaginarse que alguien así ha tenido un cargo oficial, no hablemos de un cargo técnico, para saber exactamente por qué hay atraso y miseria.

Así mismo, la reorientación del gasto público que elimine los grandes subsidios para sectores empresariales y los dirija a proveer los bienes públicos y a impulsar actividades con potencial de inserción exitosa en los mercados internacionales, son cambios que poco entusiasman a quienes tiene gran influencia en el país.

Los "grandes subsidios para sectores empresariales" son las exenciones que favorecen la reinversión, en el país que tiene impuestos a las empresas más altos en todo el continente. ¿O se trata de otra cosa, de favoritismos a personas distintas a aquellas que gustan más a doña Cecilia? En tal caso, estaría en todo su derecho, lo mejor es que no hubiera ningún tipo de favoritismos.

Por último, la postergada reforma tributaria que aumente los recaudos pero que cumpla con el principio de progresividad, encontrará en el Congreso y en otros sectores mucho freno;

Claro, y en la Corte Constitucional, y entre toda la gente que vive del Estado y tiene ingresos altos. Pero esto no lo discute nadie, y sería deseable que alguien hiciera una lista de los congresistas y senadores que apoyaran un aumento del impuesto sobre la renta a partir de ciertos niveles, igual que del IVA a bienes suntuarios. Pero más que aumentar los recaudos hay que reducir los gastos, sobre la cual la señora técnica no dice nada.

... lo mismo que la reforma pensional que siempre ha encontrado la oposición total del sector financiero que ha ganado mucho con la privatización de la seguridad social.

¿Los banqueros se niegan a limitar y retrasar las pensiones porque ganan gracias a la privatización? Eso: la clientela "liberal" espera que siga habiendo organismos públicos para conseguirle puesto a la familia, y para conseguir recuperar ese feudo no vacilan en hablar de reforma pensional. ¿Adónde conduciría esa reforma?

Es imposible crecer con más de la mitad de la población que no puede consumir lo que requiere, que no puede producir porque no se ha invertido lo suficiente en formar capital humano y capital social.

Lo mismo: el carro delante de los bueyes, la enésima formulación del Decreto de Felicidad General. Para que toda la población pueda consumir lo que requiere, para invertir en formar capital humano, es preciso crecer. Para crecer, lo más urgente, lo que no se puede soslayar so pena de correr hacia un verdadero cataclismo, es denunciar esta repulsiva demagogia que sólo redundaría en una multiplicación del conjunto de errores e indelicadezas que permitieron que durante el gobierno de Samper se doblara el déficit público y al mismo tiempo la cantidad de pobres.

Hay muchos grandes obstáculos al crecimiento económico: el que más se debe combatir desde los espacios de discusión es el que representa esta señora, con su absurdo sobreentendido de que la prosperidad vendrá de un decreto.

martes, agosto 30, 2005

Mentir y mentir y mentir y mentir

Con la intención de responder al editorial de El Tiempo del domingo pasado en que se mostraba respaldo a la reelección del presidente, escribió el inefable Pedro Medellín una columna publicada hoy en el mismo periódico. Una joya, el que quiera aprender a leer no debe desaprovechar la ocasión de atender al politólogo. Casi cada frase es una "pelada del cobre" que produce un poco de lástima. No sólo por el personaje que hace tan triste papel, sino por el país que lee a tales columnistas.

Se juega el futuro de una persona, sino la institucionalidad de un país.

Claro, que haya reelección como en todo el mundo civilizado es la amenaza a la institucionalidad, que se negocien las leyes con unos asesinos es buena voluntad de llegar a la paz. ¡Gente buena es lo que predomina en Colombia!

Finalmente, El TIEMPO tomó posición editorial al apoyar la reelección presidencial y, más particularmente, la de Álvaro Uribe. Como firmante de una de las demandas, respeto sus argumentos. Incluso, que no hayan considerado las condiciones en que se desarrolló el debate, ni las negociaciones y prebendas que indujeron la decisión de los congresistas.

¿De dónde saca que no han considerado las condiciones en que se desarrolló el debate? ¡Si hubieran pensado en las condiciones del debate, habrían llegado a las mismas conclusiones que Pedro Medellín! No se va a atribuir menos a tan importantes señores. Y respecto a las negociaciones o prebendas, aparece el viejo arte leguleyo de poner la letra de la ley (como otras veces los buenos modales) en reemplazo de la moral. ¿Tiene el Congreso derecho a vetar candidatos? Si no se hubiera aprobado la reelección en el Congreso, podría lanzarse un candidato que propone una nueva Constitución, con reelección. Las objeciones del Congreso son suplantación del pueblo. El debate fue larguísimo y exhaustivo, y los incentivos a los congresistas son una norma en Colombia. A uno lo roban, va a denunciar, tiene que sobornar al policía y después sale un leguleyo que hace inocentes al ladrón y al policía: un tercer ladrón. Ésa es Colombia.

Decir que “En la Colombia de aquí y ahora, Álvaro Uribe es un mandatario difícilmente reemplazable” es exagerado. Pero decir que, “más allá de su estilo personalista, de su inquietante neopopulismo o de las prevenciones que despierta el cambio de las reglas del juego a su favor, es el que más le conviene al país”, trasciende todos los límites.

Este hombre se ha esforzado de verdad en agotar todo el instrumental de la mentira y ha dejado con su deposición un testimonio pedurable de las razones de la popularidad de Uribe. Ahora despliega la retórica que complace a los envidiosos: "Acaso tu novia es perfecta". ¿Qué pasa si se escoge a la Selección Colombia de Fútbol? Siempre saldrá quien diga que son unos mediocres. La pregunta es ¿son los mejores o no? ¿Sería mejor presidente Serpa, o Garzón, Navarro, Papá Noel o el Savonarola de reallity? Ese límite, el de la evaluación objetiva, no lo trasciende el editorialista. Es rotundamente falso que esa afirmación "trascienda todos los límites". ¿Cuál es la exageración que puede haber en decir que uno de los posibles candidatos el el que más le conviene al país? ¿Por qué no nos dice Medellín cuál precandidato sería mejor?

Nadie puede olvidar que Álvaro Uribe ha sido el presidente que mayor apoyo recibió para sacar al país de la crisis. Ni mucho menos que en sus tres años de gobierno, ese apoyo ha servido para que los ciudadanos terminen aceptando que se quiebren las reglas del juego institucional, se clientelice el servicio exterior y se profundice un sistema de favores cruzados, en el que se cambian puestos por votos favorables en el Congreso.

Ahora la popularidad es un regalo de la providencia y no precisamente el resultado de satisfacer a la gente. La quiebra de las reglas del juego es la reelección: los ciudadanos aceptan que se los consulte, no, no, no, no, señores ciudadanos, ustedes dirán lo que quieran pero así no son las reglas del juego. Sentido del humor no le falta. "Se clientelice el servicio exterior" ¡Pero si se ha reducido drásticamente la nómina! Habrá clientelismo, pero no tanto como antes, antes había cónsules en ciudades a las que nunca iba un colombiano. Es decir, otro recurso usado todos los días por los estafadores colombianos, la suposición de que antes no ocurrían esas cosas. El servicio exterior servía para premiar a los guerrilleros que se desmovilizaban, y si bien actualmente está lleno de clientelismo, nunca en las últimas décadas lo ha estado menos. Y lo de que se "profundice" el intercambio de favores es una falsedad rotunda, antes era mucho peor. Si el Congreso no sigue proyectos políticos sino agendas mafiosas, no va a ser culpa del gobierno que tiene que someterse a su extorsión.

Como gobernante, Uribe no ha sido ni es ningún prodigio. Sus propuestas de reforma de la Constitución no se han salido de la órbita particularista que ha inspirado buena parte del diseño y la gestión de las 77 reformas producidas entre 1886 y 1990 y las 20 registradas entre 1991 y el 2005. Por ejemplo, la reelección inmediata, antes que profundizar la democracia o modernizar la política, consolida un régimen presidencial de mayorías, que mantiene al Presidente como un rehén de los intereses particulares, empeora el desequilibrio que existe entre las ramas del poder público e impide que las elecciones sean competitivas.

En cambio Colombia está acostumbrada a ser gobernada por hombres prodigiosos, las reformas constitucionales generosas son el sueño de todos los congresistas, la reelección inmediata no profundiza la democracia porque deja a la gente escoger, como en todo el mundo civilizado. Y lo del desequilibrio entre las ramas del poder público ya es incomprensible. ¿Tiene demasiado poder el ejecutivo? ¡Ni siquiera puede fijar los sueldos de sus empleados porque a la Corte Constitucional no le gusta que le congelen los sueldos, y cualquier juez puede echar por tierra la más rigurosa tarea administrativa de un funcionario. Hay que leer el artículo de portada de la revista Cambio de esta semana para ver eso.

Si de resolver los problemas de fondo se trata, hay que ver cómo, en materia tributaria, Uribe tampoco se ha salido de la horma de las 33 reformas expedidas entre 1973 y el 2004. Como sus antecesoras, esta Administración ha buscado incrementar los recaudos sin atacar los problemas de fondo y –más bien– aprovechado la oportunidad para conceder beneficios y exenciones a los sectores amigos del Gobierno.

Esta administración ante todo intentó reducir el gasto, con ese fin se convocó un referendo que congelaba los salarios oficiales altos y limitaba las pensiones millonarias, en conjunto, ha reducido la nómina estatal y ha intentado reformar la justicia para impedir los abusos criminales de las tutelas. Y los "sectores amigos del gobierno" son según Medellín los empresarios: los que crean riqueza y empleo. ¿Ha firmado Uribe nóminas paralelas, dobles pensiones, prebendas abusivas? Ha intentado reducirlas y no ha podido porque no es un dictador. ¿Hay alternativa a pagar lo que la ley vigente obliga? ¿Apoyó Medellín el referendo? ¡Qué descaro!

Esas exenciones (que al finalizar el año costaban más de cinco billones de pesos), sumadas a la laxitud reguladora del Gobierno en ciertos sectores (como el financiero, donde, como sus antecesores, Uribe no ha hecho nada por fortalecer el sistema de derechos de los deudores), se constituyen en buenos ejemplos para confirmar la hipótesis formulada hace pocos días por el gerente del Banco de la República, en el sentido de que “la estructura de incentivos en el país se ha movido en una dirección que favorece la informalidad y reduce el crecimiento de la productividad”.

Este hombre es un mentiroso sin escrúpulos, un miserable. Leí esto con la plena convicción de que las afirmaciones del gerente del Banco de la República no podían corresponder a lo que dice Medellín, pero me hacía falta el contexto de la cita. Mientras Medellín critica que se perdonen impuestos a los que inviertan (¿y cómo sería sin esos incentivos?), el gerente ese critica "la estructura de incentivos". Si premiar la inversión reduce el crecimiento de la productividad hay alguien desvariando, Medellín da a entender que la productividad aumenta cuando hay más impuestos y más recursos en manos de los políticos (insisto: la productividad) y menos en manos de las empresas. ¿Quería decir eso el gerente? Lo dudo, es verdad que en Colombia la politiquería reina, pero disparates como ese no los dice un economista ni en Colombia.

Veamos lo que dice el gerente del Banco de la República: (ver
documento completo.

· La estructura de incentivos (y sus cambios) y la recesión de 1999 llevaron a un fuerte incremento de la informalidad.
· ¿Cuáles son los canales a través de los cuales la informalidad puede llevar a menor productividad? Es posible que por distorsiones regulatorias o tributarias, el tamaño de las empresas de una economía sea inferior al que resultaría si no existieran tales distorsiones; y si en los sectores que las padecen existen economías de escala, como es de esperar en aquellos que emplean tecnologías más avanzadas, la productividad puede caer o ser inferior a la que se observaría bajo otras circunstancias.
· Pareciera entonces que la estructura de incentivos en el país se ha movido en una dirección que favorece la informalidad y reduce el crecimiento de la productividad. Esto, por supuesto, es una hipótesis.


Esto está en un documento que trata de las causas de la baja productividad durante los últimos cien años y ahí está la alusión, que "es, por supuesto, una hipótesis" (detallito que el cómico de la peluca oculta) al papel de la estructura de incentivos ANTES DE URIBE. Pero es que los incentivos del gobierno precisamente están orientados a favorecer la inversión productiva, es decir, el crecimiento de las empresas, mientras que el documento dice que las distorsiones impiden ese crecimiento y por tanto hacen crecer la informalidad y reducir la productividad. ¿Cómo puede un falsario así publicar en un periódico? Lean, lean: ¿habrá un solo columnista que diga algo sobre esta repulsiva manipulación?

Sigue Pedro Medellín:

Aun cuando se diga que con Uribe Colombia ha “recuperado la confianza en sí misma”, tampoco hay que desconocer que, con actos como el nombramiento de Pastrana como embajador en Washington o la expedición de la Ley de Justicia y Paz, este Gobierno puede estar ayudando a que en los jóvenes renazca la creencia de que en “Colombia les va mejor a los ‘vivos’, a los que tienen suerte y aun a los deshonestos, que a quien trabaja o estudia, y que, ante una gama de varios oficios, los jóvenes consideren que el de mayor probabilidad de éxito es, de lejos, el de narcotraficante”, como lo identificó María Mercedes Cuéllar en el estudio sobre valores e instituciones en el año 2000.

A ver, ¿Pastrana es narcotraficante? ¿Y la ley que permite la desmovilización de bandas armadas es aliento al narcotráfico? NUNCA ha habido tantas extradiciones. ¿Sería mejor estar en guerra con las AUC para dar ventaja a las FARC o dejar a aquellas masacrar gente?

A diferencia de Castro, Mockus o Peñalosa en Bogotá, Uribe no puede reclamar ninguna gesta transformadora en Aerocivil, la Alcaldía de Medellín o la Gobernación de Antioquia.

¿Para qué le van a hacer falta? La gente lo reelige por la presidencia que ha hecho, puede hacerse campaña en contra pero no es el tema de la discusión. ¿O es que Medellín presentó un recurso porque Uribe no le parece un buen candidato? El que un ser humano se revuelque a tal punto en el excremento de sus mentiras de verdad humillaría al creador, si tal ser existiera.

Si en verdad Uribe fuera el “conductor capaz, firme y responsable, con el don de mando que la gente reclamaba”, como consideran los editorialistas de EL TIEMPO, el país iría por un rumbo muy distinto del que va. ¿O no?

¡A ver, a ver, que alguien conteste! Como hay una inclinación de la gente a quejarse y creer que el bienestar es natural, sólo echado a perder por la acción del demonio, viene el desaprensivo a sugerir que vamos mal. ¿Cómo iríamos con Serpa? Colombia va por un camino de ensueño, ¡nadie lo creería hace cinco años!. Casi un tercio de los secuestros, casi la mitad de los homicidios, crecimiento del PIB el doble que de la población, expansión de los cupos escolares. No es mejor que Suiza pero con Serpa estaría peor que Bolivia. El método del sobreentendido que se dirige a las ilusiones de la gente y no a una percepción cierta de la realidad.

Se me ocurre que el gobierno está sobornando a los opositores para que hagan el ridículo, pero entonces recuerdo que en Colombia nadie lee con sentido crítico. Basta ver los comentarios que ha merecido esa columna, donde nadie presta atención a los argumentos, todos aplauden al columnista si son hinchas de la izquierda y lo insultan si son uribistas, pero nadie presta atención a lo que dice. ¿Cómo van a tener sentido del ridículo personajes así?

martes, agosto 23, 2005

El otro prodigio nacional: la parafiscalidad

El EDITORIAL de El Tiempo de hoy se ocupa de la propuesta de ANIF de eliminar la parafiscalidad, oponiéndose como es "natural": de un modo u otro los sectores regresivos necesitan buscar aliados, y para el caso bien sirven los burócratas de las entidades beneficiadas de esa extraña y perversa tributación.

Bueno, la parafiscalidad es una de las más horribles lacras del país, lo que lo muestra como país absurdo sometido a unos demagogos carentes de escrúpulos.

¿A quién se le va a ocurrir crear un impuesto al empleo? Supongamos que una empresa contrata a muchas personas, con lo que beneficia a la sociedad, ¡pues esa empresa paga más impuesto al empleo aunque tenga pérdidas! Y si le diera por pagar buenos sueldos, lo cual puede interesar para incentivar a la gente a hacer las cosas mejor, ¡pues más impuestos todavía! El gasto de dos empleados ya genera el de un tercero en parafiscalidad.

Y claro, al editorialista no se le ocurre que si hay gastos que hay que cubrir de todos modos, se puede buscar otro medio, por ejemplo aumentar el impuesto de las rentas altas (de los magistrados y congresistas y parásitos estatales) o el IVA de bienes suntuosos. No, si no se sigue castigando al que da empleo, no va a haber ocasión de financiar servicios sociales.

¿Qué decir de la burocracia y el despilfarro en esas instituciones? Mejor callar.

El gastado argumento de que la reforma de las horas extras no sirvió para crear empleo es falaz, parte del supuesto de que siempre hay las mismas empresas del mismo tamaño, y no: cada día se crean unas y desaparecen otras, se ensanchan unas y se encogen otras. Si no ha aumentado el empleo pese a la reducción de los costes laborales, habrá que pensar que de otro modo habría habido una drástica reducción de los puestos de trabajo.

¿Por qué? Pues porque la creación de empresas y la contratación no son rentables en el país, hay demasiados trámites y sobornos que pagar, hay impuestos altísimos, los más altos del continente a las ganancias de las empresas, hay baja productividad y para colmo parafiscalidad.

Es muy representativo del país que la mayoría de los comentaristas del periódico, obviamente víctimas de la clase de educación que se imparte, creen que las empresas crean puestos de trabajo porque tienen buena voluntad o porque el gobierno las obliga. Cómo se nota que son gente que nunca ha pensado en trabajar, que creen que las empresas las crean avaros a los que les sobra el dinero y por pura maldad se van a explotar a los obreros, cuando deberían tener la obligación de contratarlos sin explotarlos.

Ante un panorama así es difícil no ponerse a llorar.

martes, agosto 16, 2005

La perfección por un decreto

Esta mañana me puse a arreglar el Decreto de Felicidad General, que sólo es la portada de este post, y después de publicarlo no he tenido tiempo de explicarme, y al mismo tiempo son tantas las cosas que se agolpan en mi cabeza, todas profundamente relacionadas con lo mismo, que no sé por dónde seguir.

Un poco en broma y como remitiendo a su circunstancia personal, Fiona dice que menos mal el decreto no es obligatorio. Por ahí empieza el problema, porque el papel del que emite decretos es mandar y la felicidad es libre. Pero yo hablo siempre de ese decreto para referirme a la tendencia de la mayoría de los colombianos a suponer que la corrupción, la violencia, la pobreza, la injusticia, la adversidad y las enfermedades se remedian con un decreto.

En una ocasión Respondón me dijo que no compartía mi "tesis maestra" sobre Colombia. Le repliqué que no sabía que tenía una tesis maestra, pero ahora que lo pienso un poco mejor creo que sí la tengo, y me gustaría resumirla un poco.

Uno escribe un blog de política porque parte de la certeza de que los problemas de la realidad, los que hacen de Colombia un país atrasado, violento y miserable tienen que ver con las cosas que piensan y dicen los colombianos. De no ser porque leer las opiniones predominantes en Colombia me violenta profundamente, afrenta a mi sentido de la verdad y de la justicia (sobre lo cual podría contar muchas historias), no tendría un blog. Para lucir mi cultura no tendría un blog. Dedicaría el tiempo a la socialidad o a ganar dinero.

La tesis maestra sobre Colombia es ésta: la sociedad colonial transmitió una serie de estructuras sociales, valores y hábitos que terminaron siendo los rasgos de carácter de la Colombia del siglo XX. Esos rasgos se pueden rastrear en la España del Barroco y antes en las sociedades de la Antigüedad. En Colombia todo se agravó por el aislamiento y por la esclavitud, y los colombianos de las clases poderosas se acostumbraron a su papel parasitario y transmitieron a sus descendientes el desprecio del trabajo. La forma en que los privilegios se transmitían era a través del dominio del Estado, del acceso a los cargos públicos. Así se formó la vasta clase de los funcionarios estatales que disponen de todo y no producen casi nada. La existencia de recursos naturales copiosos favorece el poder de esa clase, pues los recursos no salen del trabajo ni el esfuerzo de nadie, sino de debajo de la tierra.

Así el Estado transmite las relaciones de dominación tradicionales y la Iglesia la ideología tradicional. Eso es muy característico de la España de los siglos de decadencia, en que las familias poderosas envían a unos hijos a hacer la carrera eclesiástica y a otros a hacer la militar, o bien los convierten en médicos o abogados: el oro y la plata de América dan para comprar de todo importado de Europa.

Es lo mismo que pasa en Colombia. Y el resultado es que el colombiano se acostumbra a esperar los recursos que necesita de su relación con quienes dominan el Estado. Así se forma la repulsiva figura del lagarto, y su correlato, el sindicalista, que es el lagarto cuando consigue organizar una red de poder que puede infundir temor en quienes toman las decisiones.

Una primera conclusión, no por repetida menos importante: el anticapitalismo es la expresión de eso antiguo, por eso no hay anticapitalistas entre la gente humilde sino en los medios universitarios. Pero lo mismo es el antiamericanismo y todos los elementos ideológicos que en Colombia se reconocen como "izquierda".

Cuando las rentas ya no proceden de lo que se hace, que está encargado a otros, a los indios y negros, la gente se vuelve especialmente torpe para entender las más elementales relaciones económicas. La religión, muy degradada por convivir con prácticas de crueldad y arbitrariedad, muy afectada por la indolencia reinante, se vuelve el recurso con el que el clero domina en la medida en que puede a la sociedad al tiempo que protege sus propiedades y sus rentas. Esa simbiosis de la Iglesia con los grupos sociales que dominaban el Estado hace que siempre exista una marcada animosidad contra los sectores modernizadores y productivos. El odio a los empresarios procede del afán de defender la supremacía moral de los sacerdotes. Si trabajar es lo que cuenta, si el trabajo es lo que justifica el mando y el bienestar, ¿qué derecho tienen los curas a mandar?

Ésa es la "identidad" de Colombia y en todo momento se manifiesta. Todo lo que implica el progreso es la derrota de esa mentalidad, pero es algo muy difícil porque la educación, los medios de comunicación y el prestigio cultural están en manos de quienes reproducen esa ideología, y hoy en día el gremio de maestros ha reemplazado al de curas, sólo que en lugar de la ilusión trasmundana venden la utopía socialista y ponen en práctica sus proyectos con espeluznante precisión.

Segunda conclusión que me parece fundamental: toda creencia en un país normal en el que hay una mayoría de gente normal y buena que es víctima de minorías de bandidos sólo es conformismo e incapacidad de ver la realidad. La disidencia respecto a esa mentalidad es extremadamente minoritaria.

Ayer se abrió en El Tiempo un Foro sobre la ley que prohíbe la discriminación por razón de edad en el empleo. Aparecieron varios cientos de opiniones de las cuales se deduce que los colombianos no entienden ni respetan el derecho de propiedad. ¿Cómo puede ser que el Estado determine a quién va a contratar otra persona?

¿Cómo explicarlo? Basta esa ley para entender a Colombia. El que conozca un país desarrollado, por favor, explíquele a alguien que uno puede ir al juez a denunciar a un empresario porque prefirió contratar a una persona más joven. Es que los colombianos no quieren explotar a otras personas sino que quieren ser jueces, ser litigantes que defienden a los asalariados, tener un empleo en lo posible en el Estado.

¿Qué es lo que hay detrás de esa aversión al derecho de propiedad? Es el odio al trabajo. No es la injusticia de que unos dispongan de las cosas y otros no, porque entonces los campesinos hace tiempo habrían matado a los curas y en las ciudades sólo habría políticos muy llenos de moralidad. Es que el trabajo produce una riqueza que no se hereda ni procede de la pertenencia social de uno a un estrato. El trabajo es el modo en que ascienden socialmente los pobres.

Esa ilegitimidad de la propiedad y de la riqueza derivada del trabajo es el viejo conflicto del Barroco español, que es donde debemos encontrar la raíz de nuestros conflictos. El pintor Diego Velázquez pasó la vida tratando de demostrar que sus antepasados no habían trabajado, y el desprecio violento de un Quevedo por el dinero correspondía a esa amenaza de una clase burguesa que destruía las jerarquías tradicionales.

Por eso lo que nadie quiere reconocer, que es que la retórica mamerta sólo tiene público entre privilegiados sociales, particularmente en las universidades pero también en todos los medios en que las clases altas tradicionales socializan.

Las consecuencias de leyes como ésa en la economía, ahí está lo importante, son éstas: 247 inspectores que revisan la buena conducta de las empresas (unos cinco millones de dólares al año en costes laborales), más los sobornos que habrá que pagarles si descubren una infracción, más las horas perdidas ocultando que se quiere contratar a la persona que según el cálculo de la empresa interesa...

Pero el dinero es lo de menos: lo que cuenta es el poder. Imagínese que usted produce ladrillos y tiene mucha ambición y trabaja y ahorra mucho y pone una ladrillera en un pueblo y contrata a varias decenas de obreros: usted debe estar siempre sometido al señor juez, que por haber contratado usted a un obrero de treinta años y no a uno de sesenta puede destruirlo a usted. Ésa es la cuestión que hay detrás. No sólo detrás de esa norma ridícula y asombrosa sino de todo el socialismo de los colombianos, empezando por la Constitución de 1991.

Afortunadamente participó un empresario que compensó un poco el exceso de mentalidad primitiva:

David
E-mail: david88@hotmail.com
Ciudad: Bta, 16/08/2005 05:21 AM

Yo como empresario tengo el derecho a contratar al que se me de la gana. Yo soy el dueno de la empresa y ese es mi derecho. Sino les gusta pues que armen su propia empresa. Uribe al cien. El si esta interesado en las empresas de Colombia. Los trabajadores son empleaduchos muertos de hambre. Ya las quitamos las horas extra, ahora vamos por las pensiones. Esa es la Colombia que amo. Donde hay mano de obra negra y bastante idiota que no protesta, trabaja por lo que sea y reeligiremos de nuevo a nuestro presidente. Y cito a Uribe "trabajar, trabajar y trabajar". Asi que vaya trabaje o busque trabajo y vote por Uribe.


Es lo normal en Colombia, la "función social de la propiedad", la sensación de que el que tiene una empresa es porque le ha robado algo a alguien, el escándalo porque el empresario contrata a quien quiera (ésa es la "justicia social", el sometimiento de la sociedad al gremio de la justicia).

En casi todas las sociedades de Occidente hay un conflicto fundamental, ya presente en Grecia, entre el ciudadano y el gobernante. En Colombia no, los colombianos que no están del lado del gobernante son los que no resultaron favorecidos, "lo malo de la rosca es no estar en ella". Los colombianos siempre están en el bando del gobernante, o en el de alguno que aspira a sucederlo, y por eso les parece que el empresario no trabaja y que no tiene derecho a contratar a quien quiera.

Es la ideología colombiana. Hoy salen en El Tiempo dos joyas que dejan ver sin la menor duda cuáles son las causas del atraso y la miseria.

Primero es un Artículo sobre el modelo, que según el autor es el de Robin Hood al revés, el de Hood Robin: robar a los pobres para dar a los ricos.

... se quita la plata a los pobres mediante sutiles maniobras de macroeconomía y se entrega a los ricos, mediante sutiles maniobras tributarias.

Aunque más representativo es este otro fragmento:

Leyendo indicadores se colige que lo que refleja, en realidad, la aparente caída del desempleo, es un aumento del empleo temporal o subempleo. Ese es el nuevo nombre del desempleo.

¿De dónde va a salir empleo fijo y bien pagado? ¿Cómo se me ocurre preguntar?, del correspondiente decreto. ¿Cuánto empleo temporal hay en los países desarrollados, digamos en EE UU? Nada: todos con pleno empleo, como Corea del Norte. El que no tiene el empleo asegurado para toda la vida es como si no tuviera nada.

¿Por qué me habré preocupado de comentar eso? Lo bueno viene ahora.

Es casi de Perogrullo el criterio de que este Gobierno no se desvela por la equidad; en cambio, se preocupa por complacer a los industriales. Saca pecho, por ejemplo, con 750 mil millones que se ahorrará el Estado a causa de la reestructuración del empleo público; pero oculta decir que por la ancha gabela del 30 por ciento de exención tributaria, entregada a quienes adquieran activos productivos, el Estado dejó de percibir 850 mil millones. Y los industriales, felices...

La equidad consiste en mantener en puestos pagados varias veces más que los del mismo nivel del sector privado a unas personas absolutamente superfluas, mientras que reducir la tasa tributaria con la condición de que se reinviertan las utilidades para crear empleos es perjudicar a los pobres. ¿Se acuerda alguien de que los empleados públicos no son los pobres? ¿Y de que la tributación es una de las más altas del mundo para los empresarios, la más alta de Latinoamérica?

Creo que el personaje describió a Colombia con precisión, pero no se da cuenta. ¿Le interesa la utilidad de esos empleos que se redujeron? En absoluto. Quiere que se castigue a los industriales por tener dinero. ¿No habré dicho que el problema desde la Colonia, y en realidad desde Grecia, es que el Estado despoja a los que trabajan para mantener a sus dueños? En el caso de este hombre ese despojo es abierto.

Pero vamos a la igualdad económica: la inversión productiva no sólo crea empleo (en lugar de los parásitos de toda la vida, los albañiles, si es en la construcción), PERO PRODUCE COSAS. Los 750.000 millones ahorrados en parasitismo estatal sólo produce quien consuma.

Es que en Colombia quienes trabajan son esclavos de quienes poseen el Estado. Así se entiende la guerrilla, una facción, la más aislada y bárbara, la de los Abimolanos, aspira a apropiarse del Estado y a partir de ahí de todo. Esa facción domina los sindicatos estatales, las universidades, etc. Pero quiere lo mismo, implantar la nueva casta de los dueños del Estado. La nueva casta es en realidad de viejos patricios, sólo es que los Umaña y los Pizarro y los Sanz (de Guillermo León) han sido excluidos por las familias más poderosas.

El tal Guzmán está convencido de que todo el que invierte y contrata a otro es un potentado, pero si alguien hace el censo de las casas de los ricos en Colombia, la mayoría resultarían ser de empleados públicos.

Es el orden esclavista perpetuo: el de la Colonia. Es que en Colombia no hay libertades porque éstas podrían incomodar a ciertos poderes... ¿A los amigos de los guerrilleros?



El presidente de Caracol TV publica un artículo en El Tiempo que es una joya de esas que dejan claro de golpe por qué el periódico de Santodomingo es un órgano de propaganda de las FARC. No podía ser de otra manera.

Por unas pocas utilidades a corto plazo sacrificaríamos en el futuro nuestra industria de producción nacional de televisión.

¡Qué bonito es hablar del futuro, y del nacionalismo! Siempre da resultado. ¿Cómo es ese sacrificio?

¿No lo saben?

¡QUIEREN PERMITIR LA COMPETENCIA!

Claro, en los países desarrollados a nadie se le ocurriría que una ley prohíbe pasar los programas que le gustan a la gente a los horarios que al empresario le interesen, salvo las objeciones contra el sexo y la violencia, pero en tal caso habría que prohibir los culebrones criollos. Eso es porque allá hay una ciudadanía que tiene derechos y en Colombia hay un Estado al servicio de la casta que accede a los puestos y de los magnates que ponen presidentes. Para eso se hacen leyes.

Por lo menos, es lo que se desprende de la declaración del Ministro de Desarrollo Económico, publicada el 12 de abril de 2005, en Portafolio, cuyo aparte reproducimos:

"En la negociación del TLC es necesario incrementar el mercado norteamericano para los audiovisuales colombianos (45 por ciento de las exportaciones), algo que es factible dado el enorme crecimiento del mercado hispano. Para que esto se cumpla es probable que sea necesario abrir un poco el nuestro, disminuyendo la cuota de pantalla, como lo han hecho otros países", Jorge Humberto Botero (Mincomercio), Portafolio, 12 de abril de 2005.

La cuota de pantalla es la obligación por norma de exhibir en los espacios llamados "triple A" o "prime" de los canales nacionales, por lo menos un 70 por ciento de programación "hecha en Colombia".


Hecha por las cadenas monopolistas: la gente que no es rica está obligada a ver basura por interés patrio. ¡Por interés patrio, lo siguiente es de verdad un prodigio!

Nuestra televisión tiene hoy una capacidad tal que permite a los canales colombianos exhibir en el prime programas colombianos en un ciento por ciento. Sin embargo, los negociadores del Gobierno y los partidarios del TLC no lo consideran conveniente, pues no piensan en el futuro de las familias que dependen de la televisión, ni en las consecuencias económicas de una menor exportación de programas, ni en la pérdida de nuestra identidad colombiana.

Una sola persona podría exhibir programas colombianos en un ciento por ciento. ¿Qué gracia es ésa? ¿Los negociadores del gobierno no lo consideran conveniente? Al menos los que somos partidarios del TLC estaríamos encantados de que sólo se viera televisión nacional PORQUE LA GENTE LA PREFIERE. ¿No piensan en el futuro de las familias que dependen de la televisión? ¿De la familia Santodomingo? ¿Por qué va a haber menos exportación de programas si se abre el mercado más importante del mundo?

Es todo tan fácil: ellos deciden qué televisión ve la gente y no tienen ningún interés en TRABAJAR, en preocuparse de hacer bien las cosas, pues para eso ya tienen a los esclavos obligados a ver su bazofia.

Lo que sí me duele es que diga que no pensamos en la pérdida de la identidad colombiana: ¿cuántas horas dedicaré yo a escribir en internet con la esperanza de que se vaya perdiendo un poquito de semejante mancha, que espero haber descrito vagamente en este post?

Ante la posible disminución de la cuota de pantalla y la sustitución de novelas colombianas por cine extranjero, los canales nacionales, a corto plazo, ganaríamos más dinero, pues la audiencia de una película "gringa" (cuesta 3.000 dólares) suele ser mayor que la de una novela nacional (cuesta 12.000 dólares) y, por consiguiente, vende más publicidad.

Pero por unas pocas utilidades a corto plazo sacrificaríamos en el futuro nuestra industria de producción nacional de televisión.


¿Cómo puede renunciar a las ganancias por patriotismo y entender que la apertura de un mercado acabaría con una industria?

Es que... es colombiano.

Veamos: la novela es hecha en un ciento por ciento en Colombia, por personal técnico, artístico y de producción nacional. Gran parte de este personal quedaría cesante.

QUE SE VA A ENSANCHAR EL MERCADO ESTADOUNIDENSE.

Globalizar no es destruir lo que funciona, es fomentar lo bueno para que compita en condiciones de mercado; así lo hemos venido haciendo hasta ahora, sin ninguna ayuda estatal.

¡Les dan el monopolio de la audiencia, pero todavía dice que no tienen ninguna ayuda estatal!

Es lo mismo de arriba.

jueves, julio 28, 2005

La importancia de la venta de Bavaria

Hoy sale en El Tiempo un artículo sobre la venta de Bavaria, firmado por el presidente de la Sociedad Colombiana de Economistas. Es casi una ironía.

Colombia tiene sólo un verdadero problema (pues todos los demás serían pequeños si se pudiera remediar ése) y es la ausencia de crítica. Es algo congénito, heredado de la cultura contrarreformista con que nació el país. Por eso las afirmaciones de este señor no recibirán respuesta de los economistas.

Hace poco leí una columna de Rudolf Hommes sobre el narcotráfico en la que no hacía la menor mención a la teoría, aceptada unánimemente por todos los que han ido a una universidad en Colombia, según la cual la prohibición de las drogas es una estratagema del gobierno estadounidense junto con los bancos para perseguir a los demás países.

Nadie puede poner en duda eso y señalar a quien lo propaga porque cometería con eso un crimen de lesa jerarquía, ofendiendo a la rata de más pedigrí del muladar.

Lo mismo pasará con este presidente de la Sociedad Colombiana de Economistas que pone a los europeos a tomarse de promedio noventa cervezas al día. Pero no hablo de sus víctimas, de esos cretinos que sacan doctorados colombianos y creen que entienden de economía porque recitan un par de frases de Nikitín, y hasta se sienten dueños de Bavaria, como señalaba un comentarista. Hablo de columnistas y de personas que realmente entienden, que de todos modos no se atreverán a enmendarle la plana al presidente del gremio.

Y a mí las cuentas de la cerveza me parecen casi tolerables y acertadas en comparación con el cuento, que no es ninguna errata sino un "argumento", según el cual la similitud entre las cifras de inversión extranjeras y las de utilidades enviadas al exterior nos lleva a la conclusión de que nos sale "lo comido por lo servido", DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA BALANZA DE PAGOS.

Por el amor de Dios, desde el punto de vista de la confianza que inspira la economía colombiana, el problema no es la balanza de pagos sino el volumen de esa inversión, y desde el punto de vista de la productividad, y por tanto de las perspectivas de esa inversión, el problema es el volumen de esas utilidades reportadas a los inversores.

Si la inversión fuera la que menciona este señor y las utilidades fueran nulas, las perspectivas del país serían de verdad angustiosas. Pero es que los profesores de las universidades afirman que las compras de empresas no son inversión porque no se crean nuevos negocios ni se ensanchan los existentes. La capitalización a estos héroes (nadie lo dude, socialistas de la línea Carlos Slim) les parece un problema resuelto. El que compra acciones no está invirtiendo realmente.

Y me pregunto, ¿cómo va a plantearse la expansión empresarial o la creación de empresas de tamaño considerable si no hay señales de confianza, como lo es la inversión en la compra de empresas? Da igual, el presidente del gremio de economistas sólo está pendiente de la balanza de pagos y protesta cuando no ve que hay inversión efectiva en creación de empresas.

miércoles, julio 27, 2005

Las razones de los opositores al TLC

Lo que se diga sobre las reacciones al TLC debe concebirse dentro del contexto general de la mentalidad colombiana, siendo el motivo de esa negociación un elemento secundario. ¡Es tan obvio para cualquiera que no tenga intereses en mantener atrasado al país o en practicar la competencia desleal, y entienda algún rudimento de economía, que Colombia necesita ese acceso privilegiado al gran mercado, que el rechazo sólo puede verse como un síntoma de lo que ha determinado el atraso latinoamericano!

Sin ese relativo asombro (¿por qué somos pobres?) y sin atender a los elementos culturales, no será posible entender nada de nuestras sociedades.

Por eso conviene comentar lo que dicen los opositores al tratado, porque sus miedos, típicamente reaccionarios, dejan ver el sistema de valores en que creen y la sociedad con que se identifican.

A ese respecto voy a copiar los comentarios aparecidos al Editorial de El Tiempo de hoy. Verdaderas perlas.

Jairo De Castro M
E-mail: Jairshino_@hotmail.com
Ciudad: Barranquilla, 27/07/2005 01:45 AM
Es supremamente interesante lo que plantea el editorialista, sobre algunas consecuencias derivadas de las firma del TLC con USA, acuerdos que mobilizarían hipoteticamente las vaiables macro y micro economicas de este expoliado país. Pero esas bendiciones no se dan gratuitas, dependen a lo sumo de planificación de futuro, marketing; pero lo más fundamental es no obstante, la necesidad de preparse, de cualificar y educar a los nativos de las costas y puertos, para aguantar el fuerte embión que ese gran mercado que se nos brinda en el norte, lo cual demandará exigencias internacionales, estanderes etc, que me temo podamos brindar con calidad al inversionista extranjero.


[Aquí no hay propiamente magia opositora, aunque sí la inconsciencia sobre la realidad del país: no se trata de que no podamos ofrecerle al inversor formas de cumplir los estándares internacionales, sino garantías de que su inversión no va a ser expropiada por el gobierno o por los jueces.

Lo cual nos lleva a pensar en el mayor problema, en el que aparecerá en todos los comentarios: la gente no está pensando en trabajar sino en repartir la riqueza ajena. Un hecho tan trascendente como la Revolución cubana no se entendería sin el apetito que las multimillonarias inversiones estadounidenses, empezando por el malecón y el puerto de La Habana, despertaron entre los parásitos locales. Exactamente igual que Allende, que también prometía una magia fabulosa robándose las minas de cobre.

Ése es el mayor factor de inseguridad, y para ser sinceros NUNCA han estado los expropiadores más cerca de alcanzar el poder. Los demás problemas relacionados con la inversión son secundarios, pero respecto a ése hay muy pocas respuestas. La gente ni siquiera lo ve.]

Rafael Pombo
E-mail: Pombo@HOTMAIL.COM
Ciudad: Bogotá, 27/07/2005 03:30 AM
El 90% de la tierra fértil de la costa Atlántica, fue usurpada por los narcoparamilitares, no esta cultivada y se tiene como lote de engorde o dedicada al pastoreo de ganado “ cimarrón”. Los cultivos de frutas tropicales son inexistentes no hay un solo propietario que tenga siquiera un sembrado de 50 hectáreas de frutales. Los sistemas de riego son una ilusión que han servido para que algunos políticos se llenen de plata con los famosos estudios de factivilidad. La energía eléctrica rural no existe , en la mayoría de los pueblos es racionado este servicio. ¿Cómo haría un empresario para crear una industria.? Para lo único que estamos preparados es para el saqueo de lo que ya se llevan , el carbón, el petróleo y el banano.


[Es muy llamativa la distracción que lleva a olvidarse de que el banano es una fruta tropical. ¡Ya ha resultado ser un tesoro del subsuelo! Pero claro, el pesimismo de todo el mensaje es conmovedor: ¿quién se va a ponerse a explicarle que las empresas se crean para ganar dinero y que los motivos por los que no se explota la tierra de esa forma sino que se dedica a la ganadería extensiva o al "engorde" (criterio increíble tratándose de muchos millones de hectáreas que ya están sobrevaloradas: ¿cuál es el negocio ahí?) son otros que las condiciones morales de sus actuales propietarios?

Lo único claro es que el desarrollo agroindustrial y la producción diversificada de flores y frutas depende de que haya condiciones de seguridad para la inversión, y hasta para la supervivencia física de los trabajadores y empresarios. Tanto los sistemas de riego como la energía eléctrica formarían parte de esas infraestructuras que aportaría un inversor si viera perspectivas a su negocio.

La ecuación es puramente fariana: no puede haber inversión productiva porque no hay electricidad ni sistemas de riego ni propietarios honrados, para remediar eso tendría que hacer algo el gobierno, pero precisamente lo que hacen los políticos es enriquecerse con los estudios de factibilidad. La catástrofe sólo admite el reemplazo del orden existente por una autoridad nueva.]

jose
E-mail: pepemilenio@hotmail.com
Ciudad: cali, 27/07/2005 06:48 AM
como han sido de buenos los negocios, con los usa. la historia no lo ha dicho, nos propucieron un buen negocio con panama, y hay esta lo bien que va y salio pa nosotros, la apertura economica, que fue mas una apertura de nalgas, y ahora este tratado. no falta ser tan estupido como el que escribio esta editorial, pa realizar, que los usa. son muy buenos pa hacer negocios, pero pa ellos, viva el presidente paramilitar, que ahora nos va acabar de vender, y este editorialazo, que nos deja como siempre exitados en suenios, chimbos, que solo sirven, pa jdernos mas, abrir los ojos es muy dificil, y aun mas con las laganias de la estupides, incrementadas, por editoriales como esta, despertemos. que el unico lento sea el que escribio esta basura.


[Aquí la propaganda está basada en construcciones imaginarias: ¿fue la independencia de Panamá el resultado de una negociación con Colombia? Fue un acto de los panameños, que ciertamente no tendrían muchas ganas de compartir la riqueza con el resto de los colombianos, respecto de los cuales ya entonces eran en buena medida otro Estado (ver por ejemplo la historia económica de Kalmanovitz).

¿Fue buen negocio para los panameños independizarse de Colombia y alquilar la zona del canal a EE UU? Son dos cosas distintas. Respecto a la primera, habrá que preguntarles si quieren volverse colombianos y mandar a Bogotá la mayor parte de las rentas del Canal. Respecto a lo segundo, se encuentra uno con lo mismo que con Chile y Cuba: ¡qué más querrían que robarse el Canal! ¿O quién pagó su construcción?

Bueno, el resto no se sostiene muy bien y más bien parece servir para un estudio psicopatológico: muy interesante es lo de hacer buenos negocios para uno. Es la mentalidad colombiana. En la novela de Luis Fayad Los parientes de Esther aparece un hombre que había cometido una estafa millonaria. Las mismas víctimas se llenan de admiración por la "inteligencia" con que había construido su estafa.

Por ejemplo construir el canal de Panamá, fue un excelente negocio para ellos. Los panameños sólo han tenido pérdidas. Los países que han comerciado con EE UU, como Alemania, Japón, el Reino Unido, Canadá, Australia, Italia, Francia, Arabia Saudí, etc., son miserables, porque eran negocios buenos para EE UU. Los que no son bobos son los que no han hecho muchos negocios con EE UU, como Rusia y todos los del Asia Central, como los del África y los de Sudamérica, que en proporción han hecho poquísimos negocios con EE UU.

Esa mentalidad tiene unas consecuencias en el nivel de las matemáticas, como la enciclopedia que inventaron los personajes del cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius de Borges terminó generando objetos inconcebiblemente pesados. Si yo hago un buen negocio, otro perderá. Si Bill Gates me vende el programa Windows, en realidad se queda con mi plata. Yo soy mucho más pobre desde que gasté mi plata en el Windows.

Si usted ha ahorrado y ha hecho algo muy bien y lo ha vendido en gran cantidad, me ha perjudicado a mí que no tengo ahora ni una mínima parte de lo que usted tiene.

Pero cuando uno dice que la guerrilla es la genuina expresión de esa mentalidad la gente se escandaliza. ¡Qué cosas tan absurdas! SIN NINGUNA EXCEPCIÓN, TODOS LOS GOMELOS PRETENCIOSOS QUE HAY EN COLOMBIA SON DE IZQUIERDA, pero al mismo tiempo todos son extrañamente excepcionales. Son la excepción corriente, aplicación en el terreno de la lógica de la aritmética explicada antes.]

Rodrigo Navia
E-mail: r_navia@yahoo.com
Ciudad: Chia, 27/07/2005 06:49 AM
Me atreveria a preguntarle: LA dirigencia pilitica y privada del pais se han percatado de que la gran mayoria de la industria colombiana no esta preparada para enfrentar la competencia por tener tecnologias de mas de 30 años? En las industrias colombianas se notan unos costos ocultos de ineficiencias productivas que son bien preocupantes? Que pasa si el gobierno sigue amenazando con reformas tributarias? qué inversionista estará dispueto a meter su plata frente a reglas que pueden cambiar antes de que entre en producción?


[Pero precisamente lo que se le reprocha al gobierno es que con sus reformas favorece a los empresarios. Uno de los temas favoritos de los opositores últimamente es reprochar las exenciones tributarias, destinadas a favorecer la inversión. Otro Leitmotiv colombiano: "palo porque bogas, palo porque no bogas" (habría que escribir un post sobre esos paradigmas morales).

Lo de los costes del atraso tecnológico y la mala gestión empresarial es cierto, sólo que el único remedio es por una parte aprovechar las posibilidades que se abren de ensanchar el mercado, y por otra aprovechar las ventajas objetivas: menor coste de la mano de obra, menor coste de los combustibles, alquileres..., incluso de los productos que consume el empresario en su vida privada. No es una cuestión que pueda inclinar la balanza a favor o en contra de firmar el TLC.]

Es es solo "apertura dos"
E-mail: pedropatacuy@hotmail.com
Ciudad: Bogotá, 27/07/2005 06:52 AM
Igualdad de condiciones entre desiguales es la mejor forma como el pez grande se come al pequeño. Pero esa "igualdad de condiciones" tampoco existe: Revaluación de las monedas nacionales + subsidios a la producción gringa, redondean las condiciones para el fracaso con resultados que ya conocemos por la "apertura Gaviria-Hommes": quiebra generalizada de empresas; quiebra generalizada del campo; déficit de balanza comercial; desempleo y pobreza generalizada del país. Los humanos, y en particular los colombianos, somos los únicos seres de la naturaleza que no aprendemos de nuestros errores.


[Ahora le toca el turno a la apertura. No hay remedio: el interés por los resultados de la autarquía no está entre las prioridades de estos doctores. Casi cada palabra de este mensaje es una mentira y al mismo tiempo un disparate:

No hay igualdad de condiciones porque la mano de obra cuesta unas diez veces más en EE UU. Porque los combustibles son más caros, etc. Porque los productos estadounidenses tienen que ser transportados hasta Colombia... ¡Somos el pez grande, dadas nuestras ventajas! En comparación, los subsidios son una parte ínfima. Pero ¿qué clase de concepción de la economía es ésta según la cual se trata de empobrecer a los demás? Lo mismo: si los negocios estadounidenses mejoran (en un grado ínfimo, dado que somos un país miserable) gracias al TLC, eso ha de significar que los nuestros fracasarán. ¿CÓMO HAY QUE EXPLICAR QUE ESO ES LO QUE SE APRENDE EN LAS UNIVERSIDADES COLOMBIANAS, QUE NO ACUDIR A ELLAS PERMITE MÁS LIBERTAD DE PENSAMIENTO?

Lo de la revaluación de las monedas nacionales forma parte de lo mismo. De verdad, no hay cosa más triste en esta vida que ser colombiano y tener que oír estos cuentos. Si las monedas no se revaluaran resultaria que la deuda sería muchísimo mayor y también los costes de todo lo que se importara, como los bienes de equipo, pero entonces habría esa excusa para llorar. De eso se trata, de encontrar excusas para llorar.

Todos los estudios serios de instituciones económicas aseguran que la apertura fue insuficiente y aun así mejoró las condiciones de la economía colombiana, a tal punto que durante esos años hubo un crecimiento considerable. Si hubo una crisis después, se debe atribuir por una parte al avance de los narcoterroristas y su industria del secuestro, que espantó a los capitales y empobreció a las empresas, y por otra parte al crecimiento desmesurado del gasto público, debido sobre todo a las "conquistas" sindicales, a los "derechos adquiridos", que firmó el gobierno de Samper.

Uno se agota repitiendo todos los días que eso es lo mismo que las FARC, que el despojo particularizado del secuestro es sólo una parte ínfima del despojo generalizado de las nóminas paralelas, las dobles pensiones, las pensiones tempranas, las huelgas y demás prodigios de la épica del bochinche. Se dirige a una tapia: exactamente del mismo modo que estos chavistas son sordos a las cifras y a los rudimentos de la economía, los demás colombianos son sordos a las evidencias de que la guerrilla no es más que la universidad más los sindicatos estatales. No quieren saberlo, en algún rincón de su mente está el sueño de ser amigos de los intelectuales y tener asegurada una pensión temprana. ¿Quién va a despojar a un pueblo de su identidad?]

OLIVERIO CALDERON
E-mail: YELLOWFUNDGROUP@HOTMAIL.COM
Ciudad: NEW YORK, 27/07/2005 07:03 AM
Tendremos que cantar y bailar la cancion de bobo de la yuca, es ceder el corral sin cobrar renta y esperar caridad de avaros y acaparadores, en fin nuestra cultura es de limosneros y de eso viviremos de mendugos y promezas.


[Al menos hay quien propone alternativas.]

Pensador
E-mail: pensador@pensador.com
Ciudad: Bogota, 27/07/2005 07:43 AM
No puedo creer que de la noche a la mañana El Tiempo se convierte en un defensor furtivo del TLC. Colombia y Latinoamerica no estan preparadas para esta clase de tratados porque no tenemos como responder. Somos pobres, pequeños y nuestros lideres venden nuestros recursos poco a poco. No es posible que estemos de acuerdo con la colonizacion de nuestras tierras por el coloso del norte, y mucho menos en condiciones tan desiguales. La mejor muestra es lo que ocurrio con Bavaria y seguira ocurriendo con otras empresas.


[Este híbrido de Aristóteles y Ortega enriquece nuestra visión con su asombro. Tiene razón: cuesta creer que El Tiempo defienda el TLC. Yo creo que es un esfuerzo por anticipar la reacción que generará el cantado auto contra la reelección, de modo que no quieren que sus editoriales sean reconocidos como resueltamente opositores.

¡No tenemos cómo responder! ¿A qué hay que responder? ¿Cómo no vamos a ser pobres si la gente sólo piensa en los recursos naturales? Bueno: ¿vamos a ser más pobres por el TLC? ¡No importa, pobres pero dignos, vamos a ser como los albaneses y no como los alemanes o japoneses, que realmente fueron ocupados y que se volvieron colonias de EE UU.

Lo mejor es lo de Bavaria: si una multinacional de primer orden compra una empresa colombiana, eso se debe considerar como una tragedia para Colombia: ¡ya prevén que no vamos a ser dignos como Cuba!

No hace falta ninguna ciencia para entender las causas de la pobreza, basta con saber que esta gente no es la más torpe e ignorante del poblacho más miserable sino pretendidos intelectuales. Escandaliza que no seamos más pobres.]

Juan A
E-mail: JuanA@tol.com
Ciudad: Bogota, 27/07/2005 08:11 AM
Hay mucho negativismo y muchas fuerzas de izquierda que no quieren que nada funcione sino el antigu discurso anti todo. El TLC es otra herramienta para la integracion de naciones y para facilitar el intercambio a beneficio de los pueblos. Pero la politqueria como siempre terminara embarrandolo todo. Nuestro futuro parece estar mas cerca de la cuba comunista, especialmente con los vecinos que tenemos. Ecuador y venezuela.


[Es difícil no compartir esta visión lúgubre.]


El Defensor del Lector Objetivo
E-mail: comboexe@hispavista.com
Ciudad: Bogotá, 27/07/2005 09:52 AM
No es tan cierto que el TLC este en la recta final, otra cosa es que las negociaciones estan llegando a un punto cumbre. La "Recta Final" se llega cuando las propuestas esten en los Congresos de Estados Unidos y Colombia y cuando se realicen las consultas populares respectivas. Por ahora ¿si estamos prepaparados o no?, es necesario precisar que hasta ahora "Planeación Nacional" estan tratando de conformar la denominada "Agenda Interna" en la cual las regiones explorarán sus oportunidades frente al TLC (Lo que se debio hacer para iniciar las negociaciones) y PROEXPORT pondra a viajar en USA a 5 tigres de Mercadeo con recursos BID (Todo Pago) para realizar acercamientos con potenciales compradores. En realidad en el TLC se esta improvisando, no más en el agro preguntele al Presidente del SAC.


[Podría tener razón en todo este comentarista, pero no habla de si conviene o no firmar el TLC.]

Jesús M Martínez
E-mail: marti05@qwest.net
Ciudad: Seattle, 27/07/2005 10:51 AM
Dice el editorial sobre el TLC que "la integración con la nación más poderosa del mundo será, sin duda alguna, una buena noticia". "Integrar = Hacer que alguien o algo pase a formar parte de un todo." Como no creo que los EE.UU. pasen a ser parte de Colombia entonces Colombia será la que desaparecerá. Gracias por clarificar el alcance del TLC pues yo, ingenuo, pensaba que era solamente un tratado comercial entre dos naciones soberanas.


[No podía faltar el tema soberano: ya encontramos a un dueño de Panamá agraviado, a otro de Bavaria, ahora llega el defensor de la soberanía.

Es muy curiosa la forma en que usan el diccionario, buscan lo que les conviene y esconden el resto. Aquí está la definición de "integrar" que da el DRAE:

Del lat. integrare.
1. tr. Constituir las partes un todo.
2. Completar un todo con las partes que faltaban.
3. Mat. Determinar por el cálculo una cantidad de la que solo se conoce la expresión diferencial.
4. prnl. incorporarse, unirse a un grupo para formar parte de él.

Uf, ya da verdadera pereza extenderse sobre eso. ¿Por qué no hacer un referendo a ver si queremos volvernos todos ciudadanos estadounidenses y que Colombia en efecto desaparezca como nación soberana?

Todo mi desprecio para ese fetiche de las naciones soberanas: tras él están todos los tiranos y todos los abusadores y todos los opresores. Lo que queremos es personas soberanas, que pueden disfrutar de la vida, que acceden al conocimiento, que son dueños de sus actos. Puede que las naciones soberanas sean la excusa para que a mucha gente, a la mayoría, le impidan acceder a eso.

Pero sólo se trata de un acuerdo comercial para comprar y vender sin aranceles. No las naciones soberanas, sino los particulares y las empresas.]

Andres
E-mail: andres@cable.com
Ciudad: Bogota, 27/07/2005 11:34 AM
La dinamica del TLC sera la siguiente. Primero entran los productos gringos, luego se terminan de quebrar los productores colombianos y tercero el desempleo aumenta. Y despues a llorar sobre la leche derramada.


[Seguro, si por ejemplo los intercambios comerciales entre México y EE UU son hoy claramente favorables a México, el NAFTA no tiene nada que ver. Ni tampoco en el considerable crecimiento de la economía de ese país, que ha superado ya a Brasil. Ciertamente, si todos los colombianos somos como este comentarista, que esperamos que el empleo surja de un decreto y tal vez de alguna presión gubernamental, no vamos a mejorar nada. Y quienes más lo lamentarán serán los norteamericanos que esperaban venderle a Colombia: es como quien pone una tienda en un barrio miserable y en decadencia.

Lo terrible es esos tontos que compraron Bavaria, con semejantes perspectivas, ya ni para comprar cerveza habrá. Y con monedas tan desvalorizadas no habrá negocio para ellos. Pero como ganar dinero y hacer negocios es lo propio del diablo, no faltará alguna explicación de que a ellos les conviene que Colombia sea miserable y se vendan menos cervezas a menos precios. Ninguna superstición habida en el mundo conmueve más que la credulidad de los colombianos en los negocios absurdos que atribuyen a los demás, proyección de la magia de quienes vivirán otros mil años soñando con ser ricos sin trabajar.

Y hablando de trabajar: ¿no les parece que este comentarista no es propiamente un visionario que quiere contratar y formar a mucha gente para ensanchar su negocio basado en sus inventos y en todo lo que ha aprendido sobre marketing, productividad y estrategias de negocios. Es que no están pensando en crear los empleos sino en mantener el propio, el cual ciertamente no funciona en un mundo en el que se pueda preguntar a la gente para qué sirve lo que hace.

Otra vez: se trata de las mismas castas parasitarias que ya son como las santas patronas de estos blogs míos.]

arzARIO
E-mail: arzario@terra.com.co
Ciudad: Territorio Arzario, 27/07/2005 12:01 PM
EL TLC PUEDE SE BUENO O MALO SEGÚN EL LADO DE LA MESA EN QUE USTED SE ENCUENTRE. Es decir, si usted hace parte del 99% que llora por la desgracia o del 1% que vende pañuelos. El impacto será negativo y muy grande para sectores como el agrícola, el farmacéutico, etc. gracias a nuestros negociadores. Pero se puede sacar provecho en temas como el agrícola mismo (frutas, flores), servicios, etc. COLOMBIA DEBIÓ HABERSE PREPARADO CON TIEMPO CON AYUDA DEL GOBIERNO. EL problema es que mucha gente se echó a llorar y otros ya nos preparamos para la firma del TLC. SE REQUIERE TAMBIÉN HACER LA PAZ, NO SEGUIR EN LA INUTIL, FRATRICIDA Y DESGANTANTE GUERRA. QUE GOBIERNO Y GUERRILA NEGOCIEN COMO SE HIZO CON LOS PARACOS.


[A alguna hora tendría que salir también el tema farmacéutico, sobre el cual tanto el editorialista de El Tiempo como el columnista D'Artagnan salieron en defensa de la piratería nacional.

Es muy llamativo que cuando se trata de la piratería de libros, como parte interesada que paga impuestos y publica libros originales, no salgan a defender la libre publicación. Es la misma lógica con que los profesionales del peculado o del narcotráfico piden la pena de muerte para los apartamenteros.

Lo mejor de este comentarista "indoeuropeo" es que cree que hay que hacer la paz. ¿Es que el gobierno no quiere hacer la paz?

Un colombiano no puede escribir más de cinco letras sin soltar la propaganda terrorista: es que detrás de la esclavitud con que sueñan los del bando guerrillero están sueños compartidos por la mayoría.]

joram
E-mail: joramalju@yahoo.es
Ciudad: bogotá, 27/07/2005 12:31 PM
TIENE RAZÓN EL EDITORIALISTA CON LO DE LOS ÁULICOS DE LA TRAGEDIA. COLOMBIA NO SOLO ES UN PARAÍSO FRUTO DE TODAS LAS NEGOCIACIONES GENIALES DE NUESTROS DIRIGENTES, SINO QUE CON EL TLC, NOS ENLOQUECEREMOS DE LA DICHA. HACE TALVEZ DOS AÑOS LOS ILUMINADOS DEL BANCO MUNDIAL, Y SALIÓ EN EL TIEMPO, ANTE LAS CATÁSTROFES DE LA GLOBALIZACIÓN, HABLARON DE QUE HABRÍA QUE REPENSAR SUS POSTULADOS NEOLIBERALES, PERO USTED QUE MÍNIMO CONOCE LOS ÍNDICES ECONÓMICOS PAVOROSOS DE COLOMBIA, Y LOS VIVE, AUNQUE DE LEJOS, NOS PONTIFICA QUE NO PODEMOS ESTAR MEJOR. ¿QUÉ FUNDAMENTALISTAS LE SECARON EL CEREBRO, LOS DE OXFORD O LOS DE HARVARD, FUTURO MINISTRO?


[Los índices económicos pavorosos de Colombia sólo son el resultado de la hegemonía ideológica de esa gente. No hay nada más claramente demostrado en este mundo: índices económicos correctos = políticas neoliberales. Puede darse el caso de un crecimiento altísimo del PIB en un país como Venezuela por el precio del petróleo. ¿Qué mérito tendrán las políticas económicas? Ya ni siquiera vale la pena explicar que eso sólo sirve para que el sátrapa se compre armas para amenazar a sus vecinos.

La miseria en Venezuela es peor que en Colombia, y crece de día en día. Sólo se puede salir de la miseria trabajando, y lo que ha hecho Chávez es destruir las empresas, el medio en que podría surgir la oposición.]

HG
E-mail: hguevara@hotmail.com
Ciudad: Bogota, 27/07/2005 02:45 PM
Además de las inequitativas y perversas condiciones para Colombia en que se esta negociando este tratado, los Industriales NorteAmericanos están preparados de antemano para iniciar su invasión al país. Mientras tanto aqui el gobierno, ni nadie, ha pensado en crear un grupo interdisciplinario que empieze a coordinar reuniones donde se decida como se va a iniciar la preparación de reuniones donde se aporten ideas de como se va a enfrentar la terrible competencia que se avecina


[Pero hombre, ¿eso de las reuniones es pura broma? Lo parece. Así, este mensaje no se entiende muy bien.]

Manuel Rubio
E-mail: Bigkahuno@hotmail.com
Ciudad: Bogota, 27/07/2005 03:04 PM
En Miami en realidad no se desarrollo nada, los temas mas importantes se van a tocar en la reunion final y bajo la presion de Estados unidos de no renovar las preferencias arancelarias a todos nuestros productos de exportacion; estamos en las manos de Dios que de todo esto salga algo beneficioso para los Colombianos, lo cual yo lo dudo mucho; sobre todo en lo agricola y farmaceutico(el precio de las drogas podria elevarce considerablemente del precio actual y los pobres no tendrian acceso a ellas); y en ves de mejorar mas, la gente terminaria cerrando sus pequenas industrias por no tener capacidad de competir como siempre con los mas grandes! QUE DESASTRE SE ACERCA.


[Claro, ahora los pobres al menos tienen posibilidad de acceder a los medicamentos. ¿Y por qué no empezar a fabricar también Coca-Cola, McDonalds y demás productos gringos? Seguro que podrían ser más baratos.]

En fin:, creo que queda claro el origen de todo lo que nos pasa.

Lo que uno no sabe es si en la base de la sociedad hay suficiente sentido común para rechazar todo esto. O si la demagogia es capaz de tentar a las mayorías y ahí sí que se avecina un desastre terrible.

Creo que el miedo al TLC es el miedo al ascenso de la gente trabajadora. No van muy desencaminados, si se desarrollan miles de negocios de todo tipo dirigidos al mercado estadounidense, la preeminencia de los parásitos y de sus socios los mafiosos habrá quedado atrás.

Así está más claro.

lunes, julio 18, 2005

La seriedad de Navarro Wolf

Por Wilfredo Moreno

En plena globalización cuando la idea es apartarse de los sistemas proteccionistas que fueron un lastre que impedía el progreso de las naciones que los adoptaron, sale el hombre considerado más serio de la izquierda, Antonio Navarro, a proponerlo como tabla de salvación en la entrevista que le hizo el Diario Económico la Republica.

Navarro trata de disfrazar una proposición que suena desde cualquier ángulo que se la mire resulta descabellada, con la tesis demagógica de que por lo menos se le debe prestar la misma atención al mercado interno que al externo.

El mercado interno se defiende abriéndose al mundo. Ésa es una verdad comprobada en todos los rincones donde se ha puesto en práctica. Ningún empresario racional trataría de invadir a Chile con vinos, frutas estacionarias y cobre ni a Corea del Sur con aparatos electrónicos o con lana de oveja y leche a Nueva Zelanda.

Por eso la idea de Navarro ("el hombre más serio de la izquierda") no encaja en el mundo moderno y se ve como el regreso al mercantilismo ("Cómpreme pero no me venda nada"), o a la famosa y fracasada sustitución de importaciones, emprendida para conseguir una industrialización que nunca llegó, porque si lo que se quiere es defender el mercado colombiano habría que presionar a un intercambio comercial más agresivo con el resto del mundo.

Preocupante lo dicho por Navarro, no por que lo haya expuesto de forma brillante, que no lo hizo, sino por lo que nunca me cansaré de decir: es el hombre más serio de la izquierda colombiana. ¿Qué se puede esperar de los otros? ¿Alguien podría entrar a esas mentes sin sentir vértigo por las ideas espeluznantes que ahí transitan? Navarro es el punto de referencia y el hombre más serio que a salido de la ideología de izquierda en el país, y no sólo en tiempos contemporáneos.

Todo eso motiva a seguir de cerca a esa secta de ideología caduca, y muy dañina. Sólo se tiene que estudiar un poco la forma de actuar del segundo de a bordo (Garzón) para darse cuenta de que lo que digo es cierto.

El alcalde de Bogota, en lugar de preocuparse por la mala situación de la ciudad (para eso fue elegido) se ha dedicado a casar peleas con el gobierno nacional. Primero eran sus declaraciones en las entrevistas que daba en los medios impresos, donde lo que menos importaba eran los resultado de las políticas en cuestión sino de qué ideología venían impregnadas.

Es extraño que nunca lo hayan acusado de participar en política como hacen con otros.

Después se embarcó en el cuestionamiento constante a los albergues donde habitaban los reinsertados. Le dedicó tanto esfuerzo y tiempo al asunto, que convirtió en blanco de ataques terroristas a personas que lo único que quieren es alejarse de la violencia.

domingo, julio 10, 2005

Los efectos de un fallo adverso sobre la reelección

Por Wilfredo Moreno

Son pocos los que se percatan de lo dañino que resultaría un fallo negativo para la reforma constitucional que permite la reelección del actual mandatario. Si tomamos como base la última encuesta, el 85 % de la gente cree que es el pueblo el que debe decidir si le da continuidad a un buen gobernante. Esa actitud deja claro el descontento nacional que traería un fallo en sentido contrario al que espera el pueblo.

En realidad ésa es la razón por la que los mercados temen a que la reelección no se dé. Más que esperar que quien remplace a Uribe continué con el ajuste fiscal y las políticas para aumentar el crecimiento económico lo que preocupa es si tendrá capacidad de maniobra para continuar una tarea que habría quedado a mitad de camino.

El ambiente enrarecido que quedaría, llevaría después al país a una nueva reseción. Ningún otro mandatario sería capaz de aglutinar a toda la sociedad en una misma lucha. Además, el nuevo presidente sería visto como el fruto de la deshonra de la corrupción y la politiquería confabulada para tumbar a un buen presidente.

La falta de apoyo popular al gobierno y la desconfianza en la democracia llevarían al país a un estado de ingobernabilidad similar al que experimentan Bolivia y Ecuador, y la única petición del pueblo sería que regresara al poder quien fue injustamente excluido.

Es decir, al tumbar la reelección convertirían las instituciones en una sola figura personalista, algo que a pesar de las críticas Uribe ha tratado de evitar. No creo que quienes ven que la única forma de derrotar a Uribe es por medio de un fallo sin fundamentos de la Corte Constitucional, esperen que el afectado llame a que sea apoyada respetuosamente la decisión y así calmar a una turba que amenazaría con terminar con los privilegiados que ven a Uribe como una amenaza.

Tumbar la reelección es en extremo peligroso: el pronunciamiento del procurador sobre el asunto ha puesto tan nerviosos a los mercados que muchos ya están planeando sacar sus activos de forma rápida de un país que sienten que está a punto de africanizarse.

sábado, junio 11, 2005

La infamia de los subsidios agrícolas

Tiene toda la razón Rudolf Hommes cuando señala que los precios altos de la tierra se fundamentan en que ésta tiene una renta segura gracias a las políticas proteccionistas y de subsidios que tradicionalmente protegen a los terratenientes.

Esos precios altos determinan que la inversión en el campo no sea rentable, pues quien está pensando en un negocio ligado a la competencia tiene que partir de una inversión más alta, y sin posibilidades de competir con productores como los de otros países, donde el suelo no es tan caro y hay subsidios a ciertos productos.

Pero al desincentivar la inversión, también desincentivan la contratación laboral y la valorización del trabajo: lo que garantiza las rentas no es hacer las cosas bien sino tener los títulos de propiedad y el acceso a los subsidios.

Y ni siquiera eso es lo verdaderamente escandaloso: además de pagar por los productos agrícolas más de lo que valen en el mercado, los colombianos dejamos de tener infraestructuras o servicios básicos porque la producción cara encima está subvencionada con recursos públicos.

La incapacidad de reformar ese esquema en una dirección de apertura comercial es uno de los peores errores, si no el peor, del gobierno de Uribe.

lunes, mayo 30, 2005

La obra de los profetas del desastre

Por Wilfredo Moreno

En la Edad Media eran muy comunes las escenas en que aparecían profetas del desastre llamando al arrepentimiento y a la sumisión total a la Santa Iglesia Católica. Era deducible que detrás de todas esas campañas estaba comprometida la cúpula del Vaticano, la estrategia no era otra que tener al pueblo asustado para mantenerlo sometido a la antigua Iglesia.

En la Colombia del siglo XXI aparecen escenas similares: profetas del desastre que aseguran que la economía entró en resección, que las metas que el gobierno se propuso no se cumplirán, enseñan cifras que muestran que todo se detuvo desde la construcción hasta el comercio se apoyan en encuestas hechas a empresarios y consumidores que muestran desánimo y pocas ganas de invertir o comprar.

Como antiguamente, estos profetas forman parte de una estrategia que le está haciendo mucho daño al país. Lo peor que le puede pasar a un enfermo en recuperación es que lo desanimen para que recaiga. Hay que recordar que la economía colombiana está enferma y aunque como paciente ha mostrado altos síntomas de mejoría, aún está delicada por tal motivo los constantes llamados a la desestabilización están creando los efectos perversos que esperan sus patrocinadores.

La consecuencia mas evidente es que el PIB a duras penas ha podido llegar a las metas planteadas por el gobierno; un 4 % anual, cuando la idea es poner una meta fácil de cumplir para sobrepasarla. El daño es grave: le están quitando de medio a un punto de crecimiento extra, el cual, año tras año y complementándolo con otras medidas podría aumentar notoriamente.

Los constantes llamados a la desconfianza que hacen los profetas del desastre evitan que la inversión pase del 16 % anual. Menos mal que el gobierno entendió lo que estaba ocurriendo y el ministro Carrasquilla se pronunció en contra de las advertencias de peligro que los enemigos del progreso de Colombia estaban poniendo en cada vía visible. Ojalá se hubieran dado cuenta dos años atrás y hoy la meta de crecimiento conservadora del gobierno del 4 % anual estaría en por lo menos en un 5,3 % pero se debe entender que este gobierno tiene tantas preocupaciones por el mal estado en que recibió el país que los ataques mal intencionados muchas veces no se perciben y por eso crecen como lo hacen los tumores malignos: cuando se descubren, ya han hecho mucho daño.

sábado, mayo 21, 2005

La siempre candente cuestión del TLC

Muy preocupante es lo que denuncia Rudolf Hommes en su último artículo sobre presiones de grupos de beneficiarios de subvenciones para que no se ceda en los subsidios agrarios a la hora de discutir el TLC.

Colombia no es de unos cuantos terratenientes poco productivos y poco esforzados, sino de los 40 millones de personas que buscamos una oportunidad. No es raro que a esos beneficiarios de las políticas mezquinas e insolidarias los apoyen los habituales líderes del despojo de la ciudadanía desde los puestos públicos.

Ampliar el mercado es un principio esencial

Hoy publica El Tiempo un interesante artículo del ex ministro Carlos Caballero Argáez sobre las posibilidades que tiene para la economía la ampliación del mercado.

Parece que se desarrolla poco en ese artículo el tema de los mecanismos de ampliación del mercado: tienen razón los que señalan que en Colombia hace tiempo hay un comercio minorista, pero las facetas de la ampliación del mercado son muchas.

¿Cómo es que escasean tanto los libros baratos? Porque los editores parten de unos márgenes de ganancia que sencillamente hacen imposible producirlos. En otros países sí hay libros baratos. Y lo mismo se podría decir de miles de productos.



El economista peruano Hernando de Soto también desarrolló ideas sobre esa asimilación de la gente muy pobre por parte del sistema, a partir de la ocupación del suelo y la legalización de sus viviendas, incluidas las facilidades para acceder a la propiedad. Es algo que debería interesar a los que verdaderamente piensen en combatir la miseria.

En mi opinión, lo que hace falta es la masa crítica de empresarios y la mentalidad empresarial: ¿cómo va a haber desarrollo en un país en el que predomina la clase de cretinos que comentan las columnas de El Tiempo? Ya sé que soy demasiado insistente con el tema, pero ¿no es ése todo el problema, la escalofriante ignorancia mezclada con soberbia de la mayoría de las personas que tienen estudios universitarios?

jueves, mayo 19, 2005

¡Cuántos puentes y túneles falta construir!

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Y cuántos ingenieros eficientes hace falta formar y cuántas empresas constructoras desarrollar y organizar. Debemos felicitarnos de lo que adelanta este gobierno en materia de vías, aunque seguirá faltando mucho. La diferencia es que en lugar de proyectos y frases hay avances en infraestructuras.

sábado, mayo 14, 2005

Consensos necesarios y pretextos de la oposición

Hoy escribe el economista Carlos Caballero Argáez un ARTÍCULO en El Tiempo en el que habla de la necesidad de un consenso que asegure el crecimiento para el próximo gobierno.

Lo molesto es la clase de oposición que hacen los amigos de Andrés Pastrana, la más ladina y sinuosa que se puede encontrar.

Por ejemplo, decir que Lula ha hecho la tarea mejor que Uribe. ¿Se olvida el columnista de la trampa de la abstención y el fraude del referendo? ¿O no hay una presión intensísima por parte de los beneficiarios del despilfarro, los magistrados y congresistas, para impedir que se contenga el gasto? ¿Pagan los brasileños pensiones estatales a personas de 40 años? ¿Tienen el gasto de la guerra? ¿No ha presentado el gobierno proyectos de reforma pensional? Si algo es francamente indecente es culpar al gobierno de la obstrucción de sus adversarios. ¿Y qué clase de pacto se va a hacer si el conjunto de poderes fácticos, empezando por El Tiempo están tratando de subir a algún demagogo de la terna (Petro, C. Gaviria y Gómez Méndez), o bien a Serpa? Sobre todo hay que elegir a un congreso de mayoría uribista, entonces serán posibles las reformas.

En la realidad política sólo hay dos opciones: o se reelige a Uribe o viene un nuevo aliado de las FARC que premia a su gente a costa del Estado. Y ya se sabe en qué lado estará el señor Caballero.

viernes, abril 29, 2005

Un verdadero milagro

por Wilfredo Moreno

En el siglo XVII, Holanda salió de la miseria y se convirtió en poco tiempo en una nación próspera; ese hecho fue considerado un verdadero milagro económico, ya que era un país que tenía poquísimos recursos naturales, que estaba dominado por la Corona española y que vivía continuamente amenazado por la naturaleza. La prosperidad holandesa se diferencia de otras formas de acceder a las riquezas en la época, que en el caso de España y Portugal eran ante todo desenterrar tesoros, y en el de Francia e Inglaterra las presiones para el intercambio comercial mercantilista respaldadas por su aparato militar.

Muchos historiadores tratan de explicar tal fenómeno espectacular con la libertad de culto: en poco tiempo, Amsterdam se llenó de inmigrantes cultos y adinerados que vieron que las libertades no sólo les proporcionaban una vida social sin tantas tribulaciones sino que también hacían que sus negocios prosperaran.

En el mundo moderno han existido otros fenómenos que han sido calificados como milagros hasta el punto de convertirse en mitos, como el milagro alemán, el japonés o el de los "tigres" del sudeste asiático; más recientemente, el "milagro celta", el nombre que recibe la forma en que Irlanda triplicó su PIB per cápita en pocos años.

Todos esos "milagros" se han caracterizado por las libertades: como los impuestos bajos a quienes tengan iniciativa empresarial. Pero sobre todo por la reforma del Estado, que en vez de ser un obstáculo para el libre desarrollo de la economía se convierte en un catalizador del esfuerzo de la sociedad, de modo que los negocios fluyen por su cuenta. Esto se consigue propiciando leyes claras y manejos macroeconómicos sensatos, respetando la propiedad privada y la libertad de mercado en productos e inversiones.

En esos países, las condiciones estaban dadas para que el progreso fuera posible, por eso no se puede hablar con mucha propiedad de "milagro". Un milagro es algo que ocurre en condiciones adversas o en contra de lo esperado, como cuando el capitán de un barco averiado encuentra en medio de la tormenta una calma inesperada en el momento crítico. Si se tiene claro este concepto, se puede afirmar que los milagros económicos suceden en los países donde las condiciones para crecer no existen, donde las trabas al progreso son algo cotidiano. Países que van en contravía de los más elementales principios de la economía y donde los autores de leyes y normas son capaces de crear sin ruborizarse una tormenta el día más soleado.

Un verdadero "milagro" económico sólo es posible donde haya una mafia de pensiones (gente que recibe mesadas millonarias sin cotizar, sin ser útil para nada en el lugar donde se pensiona y sin necesidad de envejecer). O donde a quienes tienen iniciativa empresarial se los mira como a ogros y para castigarlos por semejante atrevimiento están los impuestos y las leyes regulatorias. Los milagros económicos sólo son posibles en países donde los medios más leídos están llenos de gente que odia a quien se atreve a soñar con el progreso y a pesar de eso crecen a tasas sostenidas del cuatro por ciento anual.

Los demás países, los que prosperan y reciben el inapropiado nombre de "milagros", lo único que hacen es recorrer el camino conocido, aplicar la "cartilla" que está al alcance de todos.

Pero Colombia... Colombia subsiste de milagro.